¡Cuántos problemas de la vida se resolverían si aceptáramos una solución provisional en vez de andar a la caza de una definitiva! Por ejemplo, un empleo, aunque se lleve la mitad de nuestro tiempo de vigilia, es un magnífico medio para mitigar la ansiedad de no saber cómo ganaremos el dinero necesario para vivir. La mayoría de las alternativas, como los proyectos para hacerse rico de la noche a la mañana, los matrimonios por conveniencia, las apuestas y la evasión de la ley, son mucho más temibles que limitarse a ir a trabajar todos los días. Hay quienes pasan el mismo tiempo que les quitaría un empleo normal buscando inútilmente la manera de enriquecerse lo antes posible; y pierden aún más tiempo preocupándose.
—Hugh Prather, en Notes on How to Live in the World...
And Still Be Happy (Doubleday)

