¿Cuántas estrellas se pueden ver en una noche despejada?

Los astrónomos miden el brillo de las estrellas en magnitudes: una estrella con magnitud uno es la más brillante de la escala; las estrellas más débiles que podemos observar a simple vista tienen magnitud 6. La posibilidad de observación depende del sitio; las ciudades grandes, las luces y la contaminación sólo permiten observar las más brillantes, pero en un sitio oscuro observamos en el cielo un número "incontable". Sin embargo, es posible contarlas. En una noche, sin luna, en un sitio despejado, lejos de las ciudades, es posible observar aproximadamente 2000 estrellas, mientras que en los sitios brillantes y contaminados se pueden ver alrededor de 100, todas ellas con magnitudes más brillantes que 3.5.

¿Por qué el cloro es tan contaminante?

A nivel atómico, el cloro está cerca de ser un elemento estable, pero le falta un electrón.
Esa condición lo hace muy reactivo. "Por su alta reactividad, provoca que reaccione dentro y fuera del cuerpo para convertirse en ácidos que son muy corrosivos", afirma Gustavo Pedraza Aboytes, investigador del Centro de Estudios Académicos sobre Contaminación Ambiental de la Universidad Autónoma de Querétaro.

Al ser extremamente reactivo, el cloro fácilmente se combina con compuestos en la atmósfera o en los organismos, lo que produce sustancias tóxicas. Asimismo, el doctor Pedraza Aboytes aclara que la presencia de cloruros en plantas, madera y minerales "hace que su combustión produzca compuestos organoclorados, incluyendo dioxinas y furanos como los clorofenoles, cloroalcanos, bifenilos policlorados (PCB), entre otros".

El problema con estas sustancias es que dañan, por ejemplo, la capacidad reproductiva de un gran número de aves, además de que los PCB (policlorobifenilos) afectan a todo tipo de peces y mamíferos marinos, mientras que el pentaclorofenol (PCP) provoca graves daños a la salud de los seres humanos.

"Otro producto del cloro son los clorofluorocarbonos, que se empleaban anteriormente para procesos de enfriamiento, como aislantes y en aerosoles —añade Pedraza—. El problema es que estos compuestos son los causantes de la destrucción de la capa de ozono estratosférico, que absorbe la radiación ultravioleta, protegiendo la vida terrestre. Fue el químico mexicano Mario Molina quien explicó la amenaza a la capa de ozono que significaban estos gases".

¿Cómo se forman las burbujas de jabón?

En el Palacio Real de Madrid estos niños observan a un hombre que hace burbujas gigantes. ¿Cómo lo logra? Los ingredientes básicos para hacer burbujas son agua y jabón, que es una mezcla de grasas animales o vegetales con sodio o potasio. "Para hacerlas más grandes, se puede añadir glicerina —que da más flexibilidad—, pero la fórmula básica es agua y jabón': dice el físico Ángel Rodríguez Lozano. Además, señala que las moléculas de agua se atraen unas a otras (por ello existe el agua líquida a la temperatura ambiente en la Tierra). Al mismo tiempo, cada molécula del líquido se une a todas las que la rodean pero, cuando se encuentran en la superficie, solo son atraídas por las que están a los lados y bajo ellas. Así, las moléculas que están en contacto con el aire se unen entre sí, como si fueran tomadas del brazo, y se forma una película de moléculas que tiran unas de otras con una fuerza conocida como tensión superficial.

¿Cuánto polvo cósmico cae a la Tierra?

Aunque pensamos en el espacio como un vacío, no hay nada más equivocado que eso. El polvo cósmico está en todas partes del Sistema Solar y el universo. El investigador John Plane, de la Universidad de Leeds, en Reino Unido, analiza la cantidad de este material que entra a la atmósfera terrestre y sus posibles implicaciones en el medio ambiente. "La cantidad es muy variada: se calcula que cada día entran entre100 y 300 toneladas, lo que arroja un promedio de entre 36,500 y 110,000 toneladas al año —menciona Plane—. Si todo el material que hay entre el Sol y Júpiter se comprimiera, se formaría una luna de 25 kilómetros de diámetro".

¿Por qué vemos amarillo al Sol?

Visto desde la Tierra, el Sol parece amarillo debido a la interacción de la luz solar con las moléculas que componen la atmósfera, pero cuando se encuentra en el horizonte se ve rojizo porque la luz se descompone por la atmósfera terrestre. En realidad, visto desde el espacio, luce blanco. "Su color cambia en función de la composición de la atmósfera", indica José Franco, científico del Instituto de Astronomía de la UNAM. Así, los fotones se dispersan en ciertos ángulos al interactuar con los átomos de gases y partículas de la atmósfera, alterando los colores percibidos.