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Pepe ha paso 17 años de su vida trabajando en los Estados Unidos. Todos estos años ha permanecido sin papeles, es decir, ha vivido 17 años de “mojado”. Los últimos 11 de estos 17 ha trabajado en el mismo lugar, un taller mecánico en el cual no goza de vacaciones ni de prestaciones de ley, por lo que si enferma o si tiene que ausentarse por cualquier razón, ese día simplemente no se le paga. Cansado, dicho en sus propias palabras, de “comer pan con mortadela” que es lo que tiene que comer para poder enviar dinero a su natal Honduras, decide regresar a su pueblo por una temporada – seis meses – según él para descansar de esa vida de miseria en el primer mundo. Claro que al querer regresar tendrá que hacerlo nuevamente por montes y colgado de trenes hasta alcanzar la frontera y una vez ahí, que sea lo que Dios quiera.

Pepe cuenta que en su pueblo la gente es muy celosa, que todo extraño que se atreve a visitarlos es recibido con amenazas y muchos terminan muertos. Cuenta que un hombre de ahí, de su pueblo, le gustó la mujer de un visitante y lo mató para quedarse con ella, o también ha sucedido, aunque en menos ocasiones lo inverso.

- ¡Están locos! - dice Pepe, - ahora que he vivido tanto tiempo fuera me doy cuenta, por eso mejor me regreso a los Estados Unidos-.

En ese pueblo hay muy poco de comer, por lo general se come tortilla con sal y chile, sólo una vez al día y muy ocasionalmente consiguen de un pueblo cercano un pedazo de queso.

En este pueblo, el que se va es visto como un descastado y si acaso regresa es lo tratan mal por mucho tiempo, tiene que ganarse nuevamente su cariño y respeto a base de pruebas y de demostrar que ha regresado para ayudar.

Para viajar de Honduras a México, se tiene que subir al tren, que recorre Guatemala y toma desviaciones a la altura de Veracruz, un trayecto peligroso de 11 días mortal para muchos.

A diferencia de los vagabundos de la películas, que viajan dentro de los carros del tren, contándose la historia de sus vidas, los inmigrantes tienen que vivir sobre el techo de los vagones o en los costados, colgados y procurando no dormir ya que eso significa caer entre las ruedas o sufrir la amputación de algún miembro en el mejor de esos casos.

Hay que soportar todo esos días al sol candente, a las noches frías, al golpe de los insectos por la velocidad del tren, a la sed. Para dormir es necesario hacerlo por turnos, mientras uno duerme, uno o dos mas de sus compañeros de viaje tienen que abrazarlo para que no caiga, y en algunos tipos de vagones, esto tiene que ser de pie en uno de los costados del carro. Han muerto mujeres que en su primer intento por viajar de este modo, la vergüenza de no querer ser tocada por extraños les puede mas y en cualquier dormitada caen al suelo y mueren por fracturas en el cráneo o partidas a la mitad, sus compañeros de viaje solo pueden menear un momento la cabeza por la desdichada y seguir aferrados con todas sus fuerzas a para no sufrir la misma suerte.

Pepe en esta ocasión tiene que viajar con la hermana se su esposa, embarazada de 3 meses. Es la tercera ocasión que lo intentan y en este eintento es lo cerca que han llegado a la frontera.

La primera vez la casi la pierde dos veces, la primera fue en un pueblo en donde el tren se detuvo para hacer un cambio de vías, Pepe busco comprar agua para los dos y como no encontró cerca, cuando regresó fue justo en el momento en el que el tren arrancaba a toda marcha y apenas logró sujetarse del último vagón al último momento. La segunda fue cuando ella se bajo a hacer sus necesidades y el tren arrancó súbitamente, y así sin limpiarse y con la falda sucia de excremento y a medio poner, logró subir al tren, a punto estuvo de caer pero solo sufrió unos golpes.

- Los que manejan el tren tienen órdenes de arrancar de repente para dejar abajo a los que viajamos en él – dice Pepe enojado.

Obviamente los responsables del tren saben que en el mismo viajan en promedio 2,000 indocumentados (Si dos mil en cada viaje), y se aprovechan pidiéndoles dinero a todo el que se deja.

- Una vez – relata Pepe – mi cuñada se metió a la cintura un billete de 200 pesos, y el conductor del tren me obligo a que se los diéramos, hasta hizo que se encuerara (desnudará) para ver si traía mas dinero.

Algo que hace enojar a Pepe es la cantidad de jóvenes que por lo mismo de la edad o por los efectos de las drogas, juegan por los vagones cuando esté lleva una velocidad considerable. Piensa que lo mejor sería aprovechar todas esas manos para sujetar a las mujeres y niños que no pueden hacerlo por si mismo, en vez de jugar a brincar de un vagón a otro.

- En una ocasión conocí a un muchacho que se subió al principio del tren y a mi me toco al final, al final del día apareció a mi lado y le pregunte ¿Cómo llegaste hasta atrás? – a lo que me contestó que estaba jugando a brincar y se cayó y quedó en medio de las ruedas, de milagro no se cortó nada y logro subirse casi al final ya que no iba muy rápido el tren.

En la frontera con Guatemala los inmigrantes tienen que resistir los ataques de las pandillas generalizadas por el nombre de “Maras”, Pepe cuenta que por las rutas que él sabe no se ha encontrado nunca con ellas, pero que algunos de sus compañeros de viaje lo han perdido todo cuando se las topan.

Pero no todos los conductores quieren tomar ventaja de la situación de los inmigrantes. Recuerda Pepe a uno que le decía que un pueblo del trayecto, los habitantes, impulsados por los sacerdotes de la iglesia católica, les arrojaban bolsas con porciones de comida y agua al tren en movimiento, o también en los que era mejor agachar la cabeza porque al paso del tren los apedreaban.

Pero aun hay peligros que sortear sobre el tren, los túneles en días calurosos son la muerte segura para muchos, las maquinas calientan y sueltan humo que concentrado en los puentes mata de asfixia a los que van sobre el mismo, así que los que ya han realizado la travesía recomiendan mejor esperar a que llueva para pasar ese puente o intentar el tramo a pie si es posible bajarse.

El viaje en tren no es por todo México, a la mitad hay que bajarse y buscar otros medios para seguir. Pepe y su cuñada tuvieron que caminar durante muchos días por cerros y cañadas para atravesar la mitad del país que falta.

Al llegar a un cerro, hay dos caminos que lo rodean, en ambos lados hay puestos de control y vigilancia, así que Pepe y su cuñada deciden pasar por en medio y subirlo, al llegar a la parte más alta se dan cuenta que por un incendio la bajada es casi en vertical sin mas que piedras en el descenso, un compañero de viaje decide renunciar y entregarse a migración para que lo deporten ya que le tiene miedo a las alturas y no puede bajar, está cansado y tiene que imaginarse que le dirá su familia cuando regrese con las manos vacías.

Al llegar a la parte baja se encuentran en el rancho de una familia que les tiende la mano y les invita a comer unos huevos recién puestos de sus gallinas y se disculpan por no poder servir mas que eso. Pasan ahí la noche y como la cuñada de Pepe sufre de dolores intensos por la bajada sobre piedras decide ponerlos en agua para descansar. La noche helada y la poca ropa que los cubre, aunado a la mojada de los pies hace que se enferme y tengan que pasar 6 días en espera de que se recupere y poder continuar el viaje.

En el primer pueblo que pasan la llevan a revisar al médico, ya que sufre de dolores en el vientre, ella no ha comido nada en varios días pero porque no tiene hambre y ha vomitado varias veces. El doctor le ordena reposos pero deciden seguir caminando para llegar lo más pronto posible a la frontera.

Por las noches viajaban caminando por la orilla de la carretera y al pasar de cada auto se colocan pecho-tierra, cientos y cientos de veces. De día evitan cualquier camino para no ser vistos, solo guiándose con el sol para saber que siempre hay que ir hacia el norte.

A Pepe ya lo han detenido varias veces los Agentes Federales conocidos como AFIs, y le piden siempre dinero, de a 1000 pesos cada vez, él supone que la policía que lo debe cuidar, aunque no sea ciudadano mexicano, pero en vez de ello le representa el dinerito extra que se ganan los oficiales.

El último tramo, los Estados de la frontera es mejor recorrerlos en auto. Si un inmigrante quiere viajar en autobús, es detenido en los retenes y deportado a sólo 100 kilómetros de la frontera. Cuando los oficiales o suben a los autobuses, lo hacen dirigiéndose directamente al asiento donde de antemano saben que viaja un ilegal, con lo que se supone que la información se la proporciona los operadores y quien sabe, tal vez eso genera un ingreso para alguien.

Nadie me va a contar, ya que lo he visto con mis propios ojos, que uno de los exámenes para saber si una persona es o no inmigrante es el de pedirle que cante el Himno Nacional. También he escuchado que cuando les preguntan que de dónde son, siempre dicen que de Veracruz, ya que en muchos países centroamericanos el acento es muy similar.

Algunos ni esperan a ser detectados, en cuanto frena el autobús recolectan sus pertenencias se preparan para bajarse.

La cuñada de Pepe espera que su bebé nazca en Estados Unidos, y lograr con ello que se convierta automáticamente en ciudadano americano, sin embargo eso no es consuelo para ella, ya que en caso de ser deportada lo hará junto con el bebé.

Una leyenda urbana dice que los indocumentados primerizos que llegan por la Ciudad de Reynosa, a veces los engañan haciéndoles creer que el canal que cruza la ciudad es el Río Bravo y les cobran por pasarlos, una vez del otro lado del Río, muy felices se dan cuenta de que están en la Colonia Ribereña.

Y ya que llegaron tan lejos, solo falta el último tirón, encontrar a un pollero que los cruce y poder gozar del American Dream.

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3 comentarios

Paco dijo... @ 10 de mayo de 2007 06:05 PM

Si tienen amigos indocumentados sabrán que esto es Cierto, si ves alguno ayudalo, lo necesitan más que nosotros las cheves del fin de semana… Nos quejamos del trato a migrantes en EUA, cuando aquí en Mx somos iguales…

Aurelio dijo... @ 30 de mayo de 2007 10:06 AM

Si tienen razon, hay que ayudarles a esos compis me ha tocado vivir por lugares donde pasan muy seguido el Istmo de tehuantepec, pero ahi simpre se les ayudaba, aunke siempre hay kienes se kieren aprovechar de ellos.

Anónimo dijo... @ 22 de febrero de 2009 02:06 PM

hola que tal amigos soy de panama y por razones ajenas debo conseguir trabajo en estados unidos soy casado y mi esposa dara luz en 6 meses y estoy desesperado y no se que hacer, me han dicho que con mi pasaporte entro normal a mexico pero estando alla quiero ir a eeuu y la verdad no se por donde empesar a esa travesia , espero que me orienten y me ayuden gracias y dios los bendigan.... si deseas mi correo es discretopanama@hotmail.com

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