martes, 22 de enero de 2008

Insólito, pero cierto

El elevador de Nerón

En tiempos de César ya existían los ascensores para personas y mercancías. Nerón subía los cuarenta metros de su Domus Aurea en uno de madera de sándalo; elevado por una polea y un potente cable del que tiraban tres esclavos, se deslizaba sobre cuatro carriles de madera. La posible caída se amortiguaba con un grueso cojinete de cuero que taponaba un pozo. Similares elevadores había en los circos para subir de los sub-terráneos a fieras y gladiadores.

Gigantopiteco americano.

En julio de 1887 cuatro norteamericanos que buscaban oro en Spring Valley (Eureka, Nevada) hallaron los restos de un hueso encerrado en una roca. Estudiado por dos médicos, determinaron sin lugar a dudas, que era una tibia humana. El problema es que medía 99 centímetros, por lo que su propietario debió medir más de 3. 70 metros.

Gemelos transexuales.

Dos gemelos franceses de origen español invirtieron su sexo de forma espontánea, compulsiva y natural, en 1957. El fornido Sebastien -antes legionario, luchador y duro obrero- se convirtió en strip-teaser: su hermana Michelle, en un viril bailarín acrobático.

Extraña herejía.

Los seguidores de san Francisco de Asís que, tras la muerte de éste, se empeñaron en imitar su vida de pobreza y desnudez eran quemados como herejes. La causa está en que su modelo de práctica cristiana era una dura crítica a la opulencia de la Iglesia.

Cantos de sirena.

Según investigadores de la ex unión Soviética, el temor que hizo a Ulises atarse al timón del barco para no sucumbir a la llamada de las sirenas tendría que ver con el estado depresivo y de temor que provoca el choque del aire y las olas marinas. Esta situación patológica se debe a las vibraciones infrasonoras producidas por el choque.

Personas de pelo verde.

Al igual que ocurría con muchos otros vecinos rubios y canosos, a Peggy Fenzel se le puso el pelo verde, a los pocos meses de instalarse en Columbia. El color no desaparecía al lavarlo. Una investigación descubrió que el agua que les suministraba una empresa privada era tan ácida que arrancaba de las tuberías partículas de cobre, responsables de la coloración. La empresa fue demandada.

Las siete vidas de Rasputín.

Este sorprendente personaje de la corte zarista que predijo el fin de la dinastía Romanoff, y su propia muerte con precisión admirable, tomó vino y diez pasteles envenenados; más tarde recibió cinco balazos mortales y fue golpeado en la cabeza con una barra metálica, sin dejarle fuera de juego. Su inexplicable vitalidad no se quebrantó hasta que le arrojaron bien atado por un agujero abierto en el helado río Neva; la autopsia indicó que murió ahogado.

Invasión de roedores.

En 1859 se soltaron en Australia seis conejos ingleses para que se reprodujeran. Diez años después se habían convertido en millones y en una amenaza para los cultivos agrícolas.

Los cocodrilos comen hierro.

Los jugos gástricos de los cocodrilos tienen tanto ácido clorhídrico que han disuelto cabezas de lanza de hierro y ganchos de acero de quince centímetros.