lunes, 25 de febrero de 2008

8 Motivos para llevar un diario personal

Todo el mundo tiene una historia que contar. Las experiencias, los sentimientos, las ideas, los sueños que se combinan para formar la vida. Una excelente manera de mantener un registro de todas aquellas cosas que nos han sucedido es mantener un diario.

Generalmente las personas se resisten a llevarlo porque piensan que no son lo suficientemente buenos escribiendo, también lo evitan por el temor de que alguien lea sus cosas personales o simplemente no escriben por considerar que tienen cosas mucho más importantes que hacer.

Pero, en lugar de pensar en una diario como en un delator en potencia, piensa en el mismo como una guía para la auto reflexión, la libre expresión y la introspección. El relatar los eventos del día es algo sencillo y es una valiosa forma de evaluarnos y de descubrir como cambiamos cada cierto tiempo.

Por lo tanto, estos son los beneficios de llevar un diario:

Reduce el estrés.

Una vez que tengas el hábito de escribir, ya sea en papel o en el ordenador, desarrollaras una forma de expresión personal y por medio de esta adquieres claridad para definir tus deseos y limitaciones. Te sentirás más tranquilo y espiritualmente a gusto después de una sesión de escritura.

Relaciones más sólidas.

El hecho de escribir sobre las personas que conoces te ayudará a entenderlas mejor y te pone en contacto con tus sentimientos acerca de ellos.

Mejora la capacidad de organización.

Es mediante la estructuración de tus pensamientos, a la hora de escribirlos, lo que hace florecer en ti la habilidad de organización, misma que sirve para gestionar mejor tus ideas. Escribir periódicamente perfecciona la habilidad de definir lo que quieres lograr y te ayuda a darle seguimiento. Algo tan sencillo como llevar una lista de “cosas que hacer” permite que administres eficientemente tu esfuerzo y tus recursos.

Mejora el enfoque.

Escribir un registro crea conciencia, y por lo tanto, más atención a las cuestiones que son más relevantes. La rutina de llevar el diario crea un momento reservado para uno mismo y se siente bien dedicarse algo de atención. ¿Quién nos puede querer más que uno mismo?

Antes de irte a la cama con un montón de pensamientos desordenados y una lógica indefinida, toma nota de eso que enturbia tu mente; el escribirlo te ayudará a concentrarte y te dará claridad.

Mejores soluciones a los problemas.

Escribir sobre tus problemas le da a tu cerebro el material necesario para la solución. Es increíble el efecto que tiene el redactar sobre los contratiempos que se nos presentan, nuestra mente comienza a trabajar en la solución justo después de tenerlo plasmado.

Conocernos mejor.

La escritura puede ayudar a aclarar los pensamientos, las emociones y las reacciones a determinados eventos. Leer nuevamente lo pasado a través de nuestras propias letras nos da pruebas de las cosas que nos hacen feliz y de las que nos afligen. El diario es una gran herramienta para el auto-descubrimiento; ayuda a reforzar la autoestima y la confianza. En ese registro descubrimos e identificamos nuestros valores y conocemos la forma en que pensamos, creamos y cómo usamos la intuición.

Crecimiento personal.

Llevar un diario es un vehículo de expresión; mejora nuestra congruencia e integridad. Aumenta la intuición y la creatividad ya que en lo escrito se puede descubrir la voz interior que interpreta los símbolos y los sueños.
Escribir aumentará la memoria de los acontecimientos y define mejor nuestro pasado.

Captura la historia de tu vida.

Un diario es un catálogo de recuerdos. Con el tiempo, esos momentos se convertirán en tesoros insustituibles que puedes disfrutar durante muchos años. Al llevar este registro no solo estas capturando trozos de tu vida, sino también parte de la de los demás. Podrás ver tus patrones de conducta, los cambios en tu personalidad, y los avances en las metas de tu vida.

¿Ya te decidiste a crear un diario?

Si ya te sientes preparado para iniciar un diario debes encontrar el tiempo y el lugar para hacerlo. Lo ideal sería elegir al final del día de trabajo o antes de ir a la cama, en un momento en el que no te interrumpan. Debes comprometerte a escribir un mínimo de 15 minutos diarios, al menos, durante tres o cuatro días consecutivos.

Una vez que empieces a escribir no te preocupes por la ortografía o la gramática (ya habrá tiempo para corregirlo y nadie te juzgará por hacerlo mal) y no censures lo que escribes, se supone que lo haces sólo para ti

Frecuente mente tendrás días en los que no sabrás sobre que escribir (lo cual es muy común). Si te llega a ocurrir el “síndrome de la página en blanco " intenta con estos temas: algo que te preocupa, algo que has soñado recientemente, algo que has estado evitando o la mejor cosa que te ha pasado hoy.

Agrégale objetos que ayuden a reforzar los recuerdos. Puedes colocarle los boletos del cine, un trozo del papel de envoltura de alguno de los regalos que recibiste o las fotos del evento al que te refieres en lo escrito. En caso de que tu diario sea digital (en el ordenador) puedes pasar por el scanner los mismos objetos y adjuntarlos como imágenes JPG.

Recuerda, llevar un diario ofrece una terapia gratuita, no requiere conocimientos técnicos ni un tiempo mínimo requerido. A través del registro diario puedes ver y entender mejor lo que quieres, lo que te es importante y cómo te sientes al respecto.

¡Comienza a escribir tu diario!

8 Motivos para llevar un diario personal

viernes, 22 de febrero de 2008

11 actividades que mantienen ágil tu mente

Así como en una boca cerrada no entran moscas, en una mente activa no entran pensamientos inútiles y negativos. Tu cerebro necesita ejercitarse para estar en forma y mantenerse en buenas condiciones; mantenlo en óptimas condiciones proponiéndole retos constantes que lo hagan aprovechar su máximo potencial.

Tranquilízate con el yoga.

Puede que te sorprenda en cómo el yoga puede ser tan exigente. El Yoga exige mucho más que la condición física a las que se somete el cuerpo en una sesión de ejercicios, además tiene la cualidad de calmarte y de relajarte. Te obliga a centrarte en el control de todos sus músculos y en tu respiración. Deja tus preocupaciones fuera y le otorga a tu mente un descanso del estrés al que se somete.

Ponte los zapatos para correr.

No tienes que entrenar para ganar un maratón, corre para mantener tu cuerpo y tu mente en forma ya que el ejercicio aumentará tus niveles de oxígeno en tu cerebro y hará que éste fluya mejor a través de tu organismo. Creará en tu cuerpo más endorfinas, con lo que te sentirás con más energía, produciendo ti una sensación de placer y bienestar.

Suscríbete a un boletín de noticias.

Puedes inscribirte a los boletines tipo: "la palabra del día", "la cita del día" o "el día de hoy en la historia". La nueva información que recibirás añadirá datos a tu cerebro, que aunque no sirvan para nada, estimulan la comprensión de nuevo conocimiento.

Lee un libro.

Elije un clásico de la literatura, de la ciencia ficción o alguno de autosuperación. Hazte de una buena una novela antes de un viaje de negocios o de vacaciones. Procura que sea un libro que se aleje un poco de lo que acostumbras, así tu mente no divagará por no querer leer lo que ya sabe. La lectura te ayuda a ejercitar tus capacidades cognitivas y aumenta tu vocabulario.

Toma un curso.
Aprende algo nuevo siempre; regístrate para obtener una clase de cocina, de tae kwon do o algún curso de fotografía (por citar sólo algunos ejemplos). Será un reto para ti el asimilar nuevos conceptos, información e ideas. Hazlo solo si quieres darte tiempo para ti mismo o en familia, por si no hay otra ocasión de compartir con ellos algún tiempo de calidad.

Aprende un nuevo idioma. Asiste a clases si tienes el tiempo o escucha podcasts en otro idioma (son gratis). En vez de ver la televisión, adquiere un curso en DVD o mira películas con los subtítulos en otro lenguaje. Aprender otro idioma mantiene tu cerebro y tu mente maleable y ayuda a reducir la ralentización de los procesos de pensamiento que vienen con la edad. También puede hacer tus vacaciones o viajes de negocios más fáciles si conoces el idioma local.

Juega videojuegos.

Créelo o no, jugar ciertos juegos de video puede ser realmente bueno para tu salud. Tienes que elegir aquellos juegos que impliquen estrategia o la resolución de problemas, como Age of Empires, los cuales te ayudan a desarrollar la planificación. También mejoras tu coordinación mano-ojo, en especial con los juegos del Nintendo Wii.

Aprende un tocar un instrumento.

Desempolva tu vieja guitarra, regístrate en clases de piano o al menos compra una flauta dulce de tres dólares. Al tratar de entender la música estimularás tu creatividad y al tocar un instrumento requiere que recuerdes y mantiene tu concentración.

Construye modelos a escala.

¿Recuerdas cómo te entusiasmaba de niño hacer modelos de aviones y barcos? Leer y seguir las instrucciones por escrito aumenta el poder de concentrarte, además es una actividad que relaja.

Haz un crucigrama.

Corta el crucigrama del periódico y llévatelo en el maletín, en algún momento de descanso o esperando en alguna cita lo puedes llenar. Podrás mejorar tus habilidades cognitivas y de pensamiento creativo, así como el uso de las palabras y el enriquecimiento de tu vocabulario (También puedes llevarte un sudoku)

Participar en un debate.

Un animado debate puede ser fortificante, solo evita que no sea un tema en el que termines agrediendo al contrario. Te puedes divertir mucho debatiendo los pros y los contras de un tema con un amigo o con un colega. Practicaras tu destreza de pensamiento, la lógica y la creatividad.

Utiliza tus habilidades cognitivas, pon a prueba tu poder de memorizar y acepta el reto de ser más creativo. Lograrás mantener en forma tu cerebro e impulsar a tu mente a ser más activa.

lunes, 18 de febrero de 2008

Por qué a las ratas se las combate con aparatos que emiten sonidos ultrasónicos

Porque no se hace otra cosa que imitar a la naturaleza. En 1972 la profesora norteamericana Gillian Sales descubrió que las ratas se pelean entre ellas emitiendo unos sonidos agudísimos a tal punto que son inaudibles para el oído humano. 

Son como gritos amenazadores que duran una fracción de segundo pero que aterrorizan a su oponente. La rata que recibe ese "grito de guerra" puede huir o enfrentar a su igual con otros gritos que intentarán ser más potentes. 

Lo asombroso es que, siendo la rata un animal enormemente sensible al stress (como el hombre, aunque la comparación no nos guste mucho), no llega nunca a la lucha directa. La que emite el sonido más potente vencerá, ya que la otra, simplemente, caerá muerta por su propio terror sin una sola herida. 

Herbert Genzhofer, un electrotécnico alemán, ideó en 1980 un aparato feroz para los roedores. Emite un sonido idéntico al que ellas producen al atacar y esto las vuelve locas haciendo que escapen del lugar o que mueran de un ataque cardíaco. Suena diabólico, en especial si se tiene en cuenta que existen en el mundo armas similares que podrían tener los mismos efectos en el hombre.

Por qué el célebre pintor Vincent Van Gogh se cortó una oreja

Van Gogh era un hombre terriblemente torturado por sus propios fantasmas. Si bien fue atendido por médicos especialistas, su mal parecía no tener cura. La demencia lo llevó a atacar a su íntimo amigo y también notable pintor Paul Gauguin. 

Van Gogh frecuentaba una casa de citas y en especial a una prostituta llamada Gaby. El 22 de diciembre de 1888, estando con ella, le ofreció pintarle un retrato. Gaby rió y, en un gesto amoroso habitual en ellos, le tironeó la oreja izquierda y le dijo que prefería eso como regalo. El pintor no respondió, pero al día siguiente apareció en el burdel y le entregó a la portera un regalito para Gaby: su oreja izquierda cortada con una navaja y envuelta ahora en unos trapos sucios. 

Luego volvió a su casa y se tiró a dormir, en un estado de completa embriaguez y rodeado de su espantosa miseria. Así vivió uno de los más grandes genios plásticos de la historia del mundo. Solo, loco y sin un centavo para comprarse pan. Sus cuadros valen hoy millones de dólares. Difícilmente le importe ahora. Vincent Van Gogh se disparó un tiro en el pecho y murió el 29 de junio de 1890, cuando apenas tenía 37 años de edad.

viernes, 15 de febrero de 2008

Disfruta de la soledad

Si estar desconectado te produce escalofríos, tal vez se deba a que no has encontrado una forma confortable de disfrutar de tus propios pensamientos. Una de las adicciones del siglo XXI es la de permanecer conectado a Internet todo, todo  el día, sustituyendo las relaciones personales por el llenado de un cuadro de texto.

El tedio y la soledad se combaten encendiendo un aparato electrónico en vez de hacer actividades introspectivas. Y es que tu cerebro, el cual es la mejor herramienta que tienes, no puede funcionar adecuadamente si constantemente lo distraes.

Guíate a ti mismo.

Somos seres sociales, pertenecemos a diferentes grupos para realizar actividades divertidas o para trabajar. Lo malo es convertir esto en una dependencia. Llega un momento en que no puedes hacer nada sin ellos y no dejas espacio para tu individualidad. Si dependes de los grupos, actuaras según sus intereses, sacrificando en algunas ocasiones tus propios deseos.

Elije a tus amigos.

Digamos que no puedes pasar el tiempo solo, entonces tienes que elegir con cuidado con quien pasas el tiempo libre. Reúnete con aquellas personas que te llenen de vitalidad y energía; deshazte de los que sólo se quejan de la vida y de la mala suerte que los acompaña.

Espacio interior.

Existe una buena razón por lo que la gente hace meditación. Dentro de cada uno están todas las respuestas a todas las inquietudes; sólo tienes que dedicarle un momento a escuchar esa vos interior para despejar cualquier duda (Use the force, Luke).

Trabaja desconectado.

Olvídate de Internet, de la televisión y del radio por un momento en el día. Evita el impulso de saber que pasa en el mundo y después ponte a trabajar.

Cierra la puerta.

Cuando cierras la puerta (aunque sea en sentido figurado) te aseguras que los que no tienen nada que hacer no te molesten con trivialidades. Así evitarás esas pequeñeces que sólo quitarn tiempo e interrumpen el flujo de trabajo. Por ejemplo el sonido “tling” que escuchas cuando te llega un mensaje por el Messenger, cierra esa sesión y dedícate a lo tuyo.

Despierta temprano.

Si te despiertas entre una hora y media hora más temprano que de costumbre, te dará el tiempo suficiente para procesar y planear todas las actividades que te esperan en el transcurso del día, no olvides dedicar una parte de esa agenda al descanso.

Para el auto.

Si en tu apretado día de trabajo no hay espacio para disfrutar de un momento de tranquilidad, antes de llegar a tus destinos, detén el auto para pensar un poco en la siguiente actividad, te enfocará mejor y lograrás tus metas sin inquietarte.

Lee.

El hábito de leer produce imaginación, ningún aparato de televisión generará tantas ideas en tu cerebro como un buen libro. Cuando alguien te ve leer no te molesta cuando, además produce el efecto de querer acompañarte a hacer lo mismo.

Inicia un pasatiempo.

Tener tiempo libre no significa no hacer nada, más bien es hacer lo que más nos gusta. Busca actividades nuevas que ocupen tu día y te mantengan entretenido al algo útil.

Corre.

La mejor forma de enfocarte en ti mismo es que corras, en ese momento no puedes prestar atención a nada más; tu corazón te gritará tan fuerte que todo lo demás se olvida.

Apaga la pantalla.

La televisión se puede convertir en un sustituto de tu vida social, los personajes que ves se comprometen en mostrar su vida privada que es fácil considerarlos como amigos. Apaga ese aparato cuando estés solo.

Meditación.

Para meditar no es necesario vestir una túnica o raparse el cabello. Simplemente siéntate un momento y presta atención a la forma en la que respiras, siente cada uno de tus músculos y observa las cosas que te rodean. Esto ayuda a apreciar el silencio.

Cinco minutos.

La próxima ocasión en la que sientas el deseo de ver el contador de visitas de tu blog, o cuando nazca en ti el deseo irrefrenable de leer el correo electrónico, detente 5 minutos a realizar cualquier otra actividad. Si pasado ese tiempo continuas con esa ansiedad, tal vez seas hora de dar un paseo.

Paren la música.

A mí me encanta escuchar música y podcasts; pero el silencio ayuda a enfocarme en lo que sea que tengo que prestar toda mi atención. Apaga cualquier Ipod o radio durante algunos minutos para reubicar las ideas en su lugar.

Conectarse una vez al día.

Seamos sinceros, no podemos dejar de entrar a Internet, así que al menos intentemos que sea en una única ocasión al día. Planea lo que vas a realizar en la red: leer el correo, revisar el facebook, actualiza el blog, consultar una duda pendiente. Al finalizar esa lista de actividades programadas, apagas el aparato y te retiras.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Evita los desastres en los correos electrónicos

Actualmente ocupamos una parte de nuestro tiempo escribiendo mensajes SMS y correos electrónicos; al hacerlo es fácil olvidar las normas que hacen nuestros mensajes atractivos y útiles.

La evolución del lenguaje escrito ha transformado el “que” por una simple “k” y los emoticonos evitan que expresemos con un gran discurso como se encuentra nuestro estado de ánimo. Sin embargo al escribir en nuestro medio profesional se arrastra la manera coloquial de comunicarse ocasionando malos entendidos o simplemente hace patente la falta de formalidad de nuestros escritos.

Aunque te tome más trabajo, es preferible dedicarle una pequeña revisión a los textos que redactamos, para que el destinatario comprenda claramente el mensaje que le estamos transmitiendo.

¿En dónde quedó el signo?

El idioma necesita los signos de puntuación para diferenciar claramente el propósito de tu mensaje, acostúmbrate a abrir y cerrar signos, colocar comas y puntos en su lugar.

Asuntos desaparecidos.

El “Asunto” es una pieza igual de importante como el contenido mismo del correo. Digamos que es la tarjeta de presentación. Elije un título adecuado y que sea significativo; y nunca lo dejes en blanco.

Recuerda el tono.

Cuando platicas con alguien frente a frente, las inflexiones y los gestos son parte de la comunicación y complementan el mensaje; al escribir, la forma en la que adecuamos las palabras pueden ocasionar que se malinterprete lo que quieres decir. No hay nada de malo en ser amigable pero procura que tus ideas se plasmen de manera profesional.

¿POR QUÉ GRITAS?

Una regla no establecida pero entendida por todos desde los inicios de Internet es que al escribir todo el texto en mayúsculas es equivalente a gritar. Recuerda lo que te enseñaron en la escuela: Las mayúsculas solo son para el inicio del párrafo y para los nombres propios.

Correos cual novelas.

La mayoría de la gente no le dedica mucho tiempo a los mensajes de correo electrónico, el ojo pasa la vista sobre algunas palabras clave para darse una idea del contenido. Redacta tus textos de forma concisa para que el destinatario no pierda tiempo al leerlo. Y si el mensaje es muy extenso, tal vez sea mejor levantar el teléfono y explicarlo en una charla.

Responder a todos.

Un error bastatnte común entre los internautas, es oprimir instintivamente en el botón “responder a todos”. Piensa dos veces antes de hacerlo, posiblemente tus contactos no tienen el tiempo libre del que tu gozas y el correo en vez de ser de utilidad, les quitará parte de su valioso tiempo. En caso de que noten que tienes esa mala costumbre, puede ser que opten por marcar como SPAM tus mensajes.

Información confidencial.

Por medio del correo electrónico se envía una considerable cantidad de datos confidenciales. Muchas compañías tienen reglas estrictas las cuales deberíamos aplicar incluso en los correos personales. Evitaras disgustos y protegerás tu confidencialidad y sigues algunas de esas reglas.

domingo, 3 de febrero de 2008

¿Que quiere decir crestomatía?

Los orígenes de la palabra son griegos y su significado genuino poco tiene que ver con el uso que se le da en la actualidad. Crestomatía significa “estudio o aprendizaje de las cosas buenas”. Sin embargo, ahora se le tiene por sinónimo de antología, que significa “elegir lo mejor”.

En su acepción de “antología”; la crestomatía es una selección de fragmentos o piezas relevantes por alguna razón especial: su calidad, contenido o su estilo.
Desde hace poco en la televisión suele usarse el termino crestomatía para referirse a un conjunto de escenas tomadas de diferentes programas. Más apropiado sería llamar a esos conjuntos “compilaciones”, pues no necesariamente buscan exhibir fragmentos de la mayor calidad.

Todo esto es un buen ejemplo de cómo el uso corriente va transformando el significado de los términos; ya que la lengua está viva y es mucho más dinámica de lo que los diccionarios pueden recopilar.

viernes, 1 de febrero de 2008

A dieta de televisión

Siempre he creído que desperdicie una gran parte de mi niñez sentado frente a un televisor. Solía ver todos y cada uno de los programas en el tiempo en el que aun no era popular el sistema de televisión por cable; es decir que veía todos los programas de tan sólo 3 canales.

Actualmente no le dedico al televisor ni media hora al día, lo cual no significa que no vea ningún programa, sino que he cambiado de medio al disfrutar mis programas favoritos; ahora es el ordenador o el Ipod en los que, sólo cuando tengo tiempo y a pausas, me doy cuenta de lo que acontece en el mundo

Y es que la mayor parte del tiempo vemos la televisión aun cuando no hay nada interesante, nos encontramos cambiando de canal esperando encontrar algo que nos mantenga entretenidos y que nos acompañe en nuestro deseo de no hacer nada. 

Creadora de zombies.

La mayoría de los programas que la televisión transmite son inútiles y desalentadores. Los observamos para satisfacer la curiosidad o para que nos hagan compañía y no sentirnos solos escuchando nuestros pensamientos. Nos ofrece un propósito temporal al hacernos creer que estamos haciendo algo.

Drenado mental.

Después de ver la televisión el cerebro se siente cansado y somnoliento, debido a la carga de imágenes y sonidos que recibe sin descanso y que dejan al cerebro agotado al procesar la sobrecarga de datos e imágenes.

Altamente adictiva. 

Al comenzar a ver la televisión se suele ver cada vez mas y mas. Es inusual que alguien se siente a ver sólo el programa que quiere y se retire cuando este termine, pasando nuestro programa le cambiamos al control remoto para ver si hay algo mas que resulte interesante; y se termina por ver muchos programas mas de lo que se tenía planeado.

Quita tiempo. 

Debido a la característica de adicción, ver los programas de televisión se convierte en una actividad que quita el tiempo (time in Money), ese aparato es celoso y necesita que dejes de hacer cualquier otra actividad para subsistir.

Mata a la imaginación. 

Ver la televisión es un proceso que elimina los procesos complicados que puede realizar el cerebro, y este disfruta la descarga de esfuerzo de la que lo liberan. Leer en cambio requiere transformar las letras en imágenes y eso conlleva a que la imaginación se desarrolle. Un ejemplo de esto es por lo que nunca se podrá a llevar a la pantalla el libro “100 años de soledad”, cada quien vivirá con su propia imagen de Macondo. 

No es saludable. 

Ver la televisión significa sentarse o recostarse, es decir que se reduce la actividad física al mínimo, la obesidad es solo uno de los males causados por este letargo.

Culpabilidad.

Después de un día de no hacer nada productivo al estar perdiendo el tiempo frente el televisor, nos sentimos culpables de no haber realizado las actividades que se tenían que hacer.
Y si ya te has decidido a dejar este vicio, te dejo entonces algunas estrategias para lograr despegarse de este monstruo de imágenes y sonidos.

Rompe la rutina. 

Si acostumbras a encender el televisor en los primeros minutos después de llegar a tu casa, intenta cambiar ese hábito realizando alguna actividad diferente; por ejemplo: llama a un amigo, lee un libro, prepárate un bocadillo o realiza algún ejercicio físico.

Prepara la ruta de escape.

¿Qué es lo que haces después de ver el programa de televisión que te gusta? Para evitar seguir viéndola y estar cambiando de canal a ver que encuentras, planea alguna actividad a realizar inmediatamente después de que termine. 

Utiliza la televisión como recompensa. 

En vez de decir “Voy a hacer lo que tengo que hacer después de que acabe mi programa” deberás plantearte “voy a hacer lo que tengo que hacer en este momento y después veré mi programa”. Tal vez cuando termines tus obligaciones ni te apetezca verla.

Pregúntate ¿Por qué? 

Antes de encender el televisor, pregunta para que o porque veras ese programa. Qué cosas buenas o positivos dejará en ti. Responde con sinceridad y te darás cuenta que la mayoría de las veces es sólo para evitar hacer lo que tienes que hacer.

Programación y reducción. 

Anota todos lo programas que sueles ver, elimina los improductivos y procura quedarte con el resto. De esa manera te será más fácil eliminar los pocos que queden en la lista.

Enfócate en los alimentos a la hora de la comida. 

Es muy tentador encender el aparato a la hora de comer, lo cual nos distrae y no se le otorga la debida atención a los aromas y a los sabores. Siente la textura y disfruta del olor de tu platillo, lo cual sirve además para relajarte y meditar un poco.

Ojala pudiera volver en el tiempo y decirme a mí mismo que no vea televisión.