miércoles, 9 de abril de 2008

Cómo gastar tu dinero con moderación

Mi esposa y yo analizamos constantemente el presupuesto de la casa, para ver si podemos reducir los gastos innecesarios y asignar los recursos de ambos en satisfacer las necesidades de la familia.
Recién adquirimos una casa y tal parece que los gastos que requieren son tantos como si la hubiéramos tenido que remodelar. Decidimos que, dadas las circunstancias, no gastaríamos en cosas que no son indispensables y poder mantener de este modo un ritmo de vida similar al que gozábamos antes de tenerla.

Algunas de las cosas que sacrificamos parecen como si las hubiéramos sacado del cuento de Ebenezer Scrooge (el de los tres fantasmas)

La clave de este tipo de ideología está basada en encontrar la forma de ajustar nuestro presupuesto y mantenerlo tan bajo en gastos superfluos como sea posible, al menos durante algunos años, en lo que poco a poco nos ajustaremos y mientras encontramos nuevas formas de obtener ingresos.
Todo consiste en seguir algunas reglas básicas y aferrarse a las mismas.

Priorizamos

Una de las cosas que procuro no hacer, es no comprar cosas sin pensar detenidamente si me conviene hacerlo, por ejemplo, me llevó meses decidir si me compraría o no mi IPOD y de hecho cuando lo adquirí fue pensando en lo útil que resultaría tener un disco duro externo como auxiliar en el mantenimiento de equipo de computo; podría decirse que lo uso mas como herramienta que como cajita musical. Mediante la elaboración conjunta de nuestro presupuesto, analizando y comprendiendo nuestros patrones de gasto, prevemos los gastos necesarios y programamos los pagos que requerimos hacer en el futuro inmediato. También separamos una parte para el ahorro en el caso de que se presenten imprevistos; es así cómo puedes mantener una estabilidad económica.

Aplazamos

Tienes que dejar los gastos superfluos para después, aléjalos lo más que puedas. No es cuestión de decirle a todo que no, sino de no decirle a todo que sí. Existen un montón de cosas que me gustaría comprar con mi dinero, incluyendo cosas para nuestra casa nueva, por supuesto que me gustaría viajar con mi familia, incluso quisiera una camioneta nueva (la que siempre he soñado). Cuando hay una buena cantidad de dinero, nos vemos tentados con comprar y comprar; la lección de no gastar por gastar la aprendimos con mi primer aguinaldo (después de casados) casi todo lo gastamos en cosas inútiles y en enero ya se había agotado; muy tarde nos dimos cuenta de cómo lo desperdiciamos.

A partir de ahí, cada que contamos con un dinero extra, lo invertimos inteligentemente. Para esto tenemos sesiones en dónde planeamos todos y cada uno de los egresos. Por ejemplo, mi esposa incluso adquiere los juguetes que vamos a regalar en navidad desde julio, que es cuando están más baratos.

Nos abstenemos

Cuando era pequeño no comprendía como mi papá no nos comprábamos lo que queríamos, si tenía el dinero para ello; había vacaciones en la que en lugar viajar, él compraba un material para a cosntrucción y se le aagregaban cosas a la casa, o se remodelaba el baño. Y ahora que es mi turno de ser el jefe de la casa (¿verdad mi vida?) lo comprendo perfectamente, hay cosas a las que se les debe decir que no.

Algunas veces tenemos que ser los malos del cuento y sacrificar algunos gastos superfluos con tal de disponer de una tranquilidad financiera.

Si queremos comer fuera lo pensamos dos veces, el costo de ir al cine lo aprovechamos mejor al rentar una película, compramos palomitas de microondas y hasta nieve, el ahorro es increíble (además de que le puedes poner pausa para ir al baño)

Sustituimos

Una de mis pasatiempos es buscar la réplica exacta de algo que me gusta y tratar de comprarlo a la mitad de precio. Lo cual requiere más trabajo que la simple búsqueda de los descuentos y las ventas de ocasión.

Te pongo de ejemplo los pantalones de mezclilla, existen marcas tan buenas como Levi’s pero por la mitad o por una quinta parte del precio de lo que cuesta esta marca. El pagar el nombre de un producto te puede hacer gastar mucho dinero.

Si estas interesado en adquirir algo, búscalo en muchos lugares, compara precios, observa si existe alguna marca que lo pueda sustituir y que te de la misma calidad, también echa una mirada en Internet para ver si alguien se quiere deshacer del suyo por una fracción de lo que cuesta.
Transferimos

Esta idea la copie de Charlie Brown... resulta que su amiga Lucy umple años antes que él, y ella siempre le regala lo que menos le gusta de lo que le dan el día de su cumpleaños, de tal modo que siempre tiene un regalo para él y no le ha costado nada. (no se lo digan a mi hermana que cumple años en unos días)

Y tú puedes hacer lo mismo, nadie resulta herido y de todos modos lo que le des no le va a gustar. Así que pon en práctica este útil consejo (también puedes guardar el papel de regalo en el que te lo dieron, desprende la cinta con mucho cuidado)

Ser sobrio no significa que tienes que vivir sin lujos o placeres, es más bien poner en práctica cierta habilidad para conseguir lo que quieres mediante ciertos esfuerzos.

¿A que no lo habías pensado así? Ni yo, eso me lo enseñó mi esposa.

Cómo gastar tu dinero con moderación

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