domingo, 11 de mayo de 2008

Coleccionando ando

Hasta hace poco tiempo, las únicas personas que se dedicaban a coleccionar cosas eran los jubilados, las amas de casa y los excéntricos. Mi abuelo colecciono monedas, mi papá tenía una gran cantidad de novelas de vaqueros, y yo he coleccionado varias cosas en diferentes etapas de mi vida.

¿En dónde encontraban el tiempo que dedicaban a su afición? Al parecer, antes de la era digital, las personas disponían de horas e incluso días para dedicarlo a buscar sus colecciones en los mercados de pulgas, en las ventas de garaje, en las playas, en el campo.  

El concepto de "tiempo libre" se ha evolucionado y para otros, el poder mantener un nivel de vida acomodado ha ocasionado que ese espacio se extinga. En las décadas anteriores a Internet, las personas estaban decididas a comunicarse con los medios a su alcance, y el más económico era el correo postal. Se solía adquirir revistas en las que aparecían listados de otras personas en el mundo que deseaban establecer contacto e iniciar un intercambio de artículos para incrementar y diversificar sus colecciones.

Pero el tiempo cambia las cosas. Desde hace aproximadamente diez años, los pasatiempos han pasado de ser artículos en el mundo real a documentos digitales de todo tipo; en vez de coleccionar piedras o estampillas, recolectamos enlaces de videos alojados en youtube. Si nos ponemos un poco paranoicos, desde el 11 de Septiembre de 2001, el mundo procura quedarse cada vez más tiempo en su casa.

Actualmente es más sencillo que nunca encontrar objetos de colección, tenemos las tiendas de remates o páginas en dónde podemos solicitar esa última estampa de Batman que nos faltó para completar la colección.

En eBay o en mercado libre, existen objetos muy codiciados, y no se tratan de vestidos Prada o Nintendo Wiis. Los artículos más codiciados son aquellos objetos viejos o antiguos que evocan la nostalgia de muchas personas y que los incita a comprarlos al precio que sea.

Botella de cerveza en buen estado, muñecas de ediciones limitadas, tarjetas de béisbol, un pedazo de alguna nave espacial rusa, relojes de Disney.

Además de que a estos vendedores les resulta más redituable la venta de estos “preciosos”; incluso ganan una utilidad más grande por un plato de Popeye de los años 50 que por un Ipod de última generación.

Me duele pensar en todas las figuras de acción de las Guerras de las Galaxias que yo tenía de niño, las de la edición original. De haber sabido que actualmente se pueden vender a muy buen precio, las hubiera cuidado mucho más. De todos los artículos que llegué a tener, solo me queda un Dart Vader sin capa y sin espada, aunque no quiere decir que no tenga primeras ediciones, solo que de los míos, de los originales ya no queda casi nada (Maldita sea, en dónde quedó mi Han Solo).

Cada vez que paso por un tianguis, le dedico un poco te tiempo a rastrear objetos de Star Wars. Siempre encuentro alguna pieza ala venta en una cantidad ridícula. Mi colección sigue creciendo y las piezas duplicadas pasan directamente al armamento de uso corriente de mis hijos.

En algunos mercados de pulgas en los Estados Unidos me he topado con personas que venden juguetes (mismos que tuve alguna vez) en precios muy elevados, es decir, son juguetes de hace 25-30 años que sin ser de la dinastía Ming, por el precio pareciera como si lo fuesen. Un trencito de metal con tres vagones, que en su tiempo ha de haber costado lo mismo que un kilo de harina, lo vendieron en 150 dólares.

¿Has notado como se han abaratado los autos Hot Wheels? Según recuerdo eran mucho más caros, más pesados, aun y estando un poco maltratados los venden con muy buen margen de ganancia, tal vez porque eran metálicos y no los hacían en China. Sin embargo, en algunos años los actuales no correrán con la misma suerte, ya que el plástico con el que están fabricados se daña fácilmente y las “Ediciones limitadas” son de millones, por lo que es sencillo obtener uno. (Maldita sea, en dónde quedó mi R2D2).

Aunque también existe otro problema para las colecciones del futuro, la inminente utilización de las impresoras en 3D. En algunos años más, cuando necesites algún objeto que sea imprescindible para ti (como el plato de Popeye) simplemente bajaras un archivo de la red, lo imprimirás y listo, tu plato será totalmente funcional, a colores y en caso de querer la vajilla completa, la podrás imprimir fácilmente.

Discovery Channel suponía que faltan 50 años para que esto sea realidad, pero al paso que van creo que será mucho antes .

Y tu …¿Qué coleccionas?

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