jueves, 26 de junio de 2008

Si no puedes cambiar de empleo, entonces disfrútalo

El trabajo es una auténtica bendición, como bien pueden decirlo quienes se quedan sin él, y las pasan negras para encontrar otro. Sin embargo, tu empleo actual puede no resultar ser el ideal. Quizá aspirabas a otro puesto, o a un mayor salario, o a un mejor horario. En ese caso, puedes sentirte frustrado y acudir a trabajar como si llevaras una pesada cadena. A menos que tengas un empleo infrahumano, lo cierto es que no disfrutar de lo que haces es casi tan malo como no tener nada que hacer.

Tómalo como un reto

Quizás no encuentres nada desafiante, por ejemplo, en archivar papeles o en estar todo el día hablando por teléfono con clientes que siempre ponen objeciones, pero es necesario que mires a tu empleo actual desde la perspectiva distinta. No es simplemente un trabajo: es algo que debes hacer excepcionalmente bien, así sea limpiar los pisos. Ponte retos de eficiencia, trata de hacerlos mejor y en menos tiempo, estableces tú mismo parámetros más exigentes. Si encuentras un reto en tu trabajo, comenzarás a disfrutarlo y, casi seguramente, pronto podrás ser el mejor en lo que haces y comenzar a escalar la pirámide.

Tómalo como un placer.

Todo, absolutamente todo, tiene su gracia y su encanto. Si consideras que tu trabajo es aburrido, y lo realizas de manera mecánica, pronto comenzarás a cometer errores, además de que esa actitud mental negativa hará que cada día se te haga más pesado levantarte para ir a la oficina. Esto puede desencadenar una depresión y una baja en tu autoestima. Como no queremos que eso suceda, entonces comienza ya a tomarle gusto al asunto.

Mira el lado bueno, inventa técnicas distintas para hacerlo, trata de dominarlo e implementarlo. Y, diviértete mientras lo haces. En el momento mismo en que empieces a ver que tu trabajo tiene su lado positivo, toda tu actitud, tu desempeño y tu sensación de propia valía mejorarán tremendamente.

Tómalo como un aprendizaje.

Todo lo que uno hace en la vida ayuda a adquirir experiencia. Y tu empleo actual no es la excepción. No pienses que porque es árido es fácil, o que ya lo dominas. Todos los días se aprende algo, así que trata de adquirir enseñanzas, no solamente de tu actividad, sino de otras áreas o de otros compañeros.
Verifica que cualquier cosa nueva que aprendas te servirá después. En este momento, estás construyendo un currículum, lo mejor de todo es que te pagan por ello. ¿Cómo no disfrutar algo así?

Tómalo cono una plataforma

Lo más probable es que no te quedes en ese trabajo para toda la vida. Cuándo despegues y hasta dónde llegues depende exclusivamente de ti. Como casi todo en la vida, los empleos son transitorios, pero si en cada trabajo que tienes te desempeñas poniendo el alma y todo tu esfuerzo, irás subiendo hasta alcanzar la meta que te has propuesto. Por el momento, tu empleo es tu punto de partida, tu cimiento. Asegúrate de construirlo bien y disfruta del proceso.

Tómalo como una fuente de ingresos

De hecho es tu fuente de ingresos. ¿Qué pasaría si de pronto no la tuvieras? Sería una verdadera catástrofe. Piensa que gracias al empleo que ahora tienes puedes llevar una vida digna, darte tus gustos, sostener a tu familia, construir tu futuro. Tu fuente de ingresos es algo sagrado y, también, algo que debes cuidar como si fuera oro molido. Si comienzas a verlo de esta manera, aprenderás a valorarlo y a disfrutarlo para hacerlo cada día mejor.

Tómalo como una responsabilidad

El problema cuando no disfrutas de tu trabajo es que al no hacerlo con gusto tampoco lo haces bien. Es muy fácil dejarse caer en la tentación de la mediocridad. Así que tómalo en serio, y considéralo una responsabilidad en el sentido positivo de la palabra. Porque gracias a esa responsabilidad, tienes libertad y cierto grado de independencia. La gran diferencia entre la gente exitosa y la gente que fracasa es que la primera disfruta cumpliendo con sus responsabilidades.
Tómalo como una oportunidad para relacionarte

Seguramente trabajaras con muchas otras personas. Bien, ellos son tus contactos que, más tarde podrán ayudarte a conseguir mejores oportunidades de empleo. Y, muchos de ellos también podrán convertirse en tus amigos, lo cual no es para despreciarse. Mientras más positiva sea tu actitud, te relacionaras mejor con la gente y te aceptaran de buen grado. Demostraras que eres una persona confiable y optimista, dos cualidades básicas para triunfar.

Tómalo como un privilegio

El índice de desempleo no muestra precisamente una decidida tendencia a la baja. Más bien al contrario, por otra parte, los recortes del personal siguen sembrando el terror mes a mes. ¿Cuánta gente conoces que después de perder su trabajo se tarda meses, o hasta años en encontrar otro? Quizá tu mismo te has visto en ese difícil predicamento. En cambio, mírate ahora, si en este momento tienes un empleo, eso significa que cuentas con un sustento, eres realmente afortunado de no estar en las filas de la desocupación. No me digas que eso no es un increíble privilegio.

3 comentarios:

  1. woow muy interesante....
    yo amo mi trabajo y lo mejor de todo es que no trabajo :D

    me la paso en la red, saco un poco de dinero con mis blogs, y hago uno que otro trabajo como Freelancer en diseño grafico o web...

    peor en realidad a nada de eso le puedo llamar trabajo, por que disfruto mucho al hacerlo, lo veo mas como una pasion o diversion.

    saludos

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  2. Si hubiera leido antes, creo no la habria cagado tan feo.

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  3. Si hubiera leido esto antes, problablemente no la habria cagado tan feo.

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