lunes, 23 de junio de 2008

¿Cómo divertirse en un viaje por carretera?

Cuando era niño, mi papá me llevaba a sus viajes por carretera con él frecuentemente. Gracias a que es un hombre de paciencia, cuando sentía que me cansaba del camino proponía algunos juegos para pasar el tiempo de una forma entretenida.

Uno de los juegos que más practicábamos era la de elegir un color y contábamos los autos de dicho color que pasaban en sentido contrario, por cada auto se obtenía un punto; el primero en llegar a 10 ganaba. El color blanco era el tabú, porque como hay demasiados, es muy fácil ganar con ese. No contaban los autos de varios colores ni los que estaban aparcados a la orilla del camino.

Otro juego era el de proponer una palabra y cantar una canción que en la incluyera. Por lo general eran palabras que él sabía que yo aplicaría en alguna canción infantil. Así que es casi como si me dejara ganar. Aunque el caso era pasar bien el rato y no precisamente saber quien ganaba.

Estaba también la variante de silbar una melodía y adivinar de cuál canción se trataba.

En una era en la que no existían los juegos portátiles y mucho menos los DVD en el auto, solíamos pasar mucho tiempo charlando. Me contaba historias en su versión muy particular, como la Divina Comedia, Tarzan, La vuelta al mundo en 80 días y mi favorita… El Conde de Montecristo.

Ahora que es mi turno esta al volante. En la mañana tengo que dejar a dos de mis hijos en la escuela. El mayor está entrando en la adolescencia y cada vez habla menos conmigo, lo cual es natural; por lo que procuro ser yo el que inicia la conversación con temas que sé que son de su interés. Me documento con podcast de Comics y series de manga, procuro no encender el radio y sobre todo, no colocarme los audífonos del Ipod cuando viajo con él en caso de que tenga algo que decirme. Es una época difícil y a partir de ahora sólo espero el día que me salga con alguna sorpresa.

Después regreso a casa, lo cual me toma el tiempo suficiente para escuchar los podcast del día y enterarme de las noticias... Y le toca el turno a mí otro hijo; con él las charlas son más amenas, ya que se asombra con todo lo que le platico. Procuro ser imparcial al momento de tratar temas controversiales, para que sea él mismo el que se forme una opinión con los datos que le proporciono.

En carretera ellos prefieren ir jugando con el nintendo o bien escuchar música. Pocas son las veces en las que me siguen en los juegos que me enseñó mi padre, y aunque todo termina siempre en risas, noto como el afán de competición está más arraigado en ellos.

El juego que les gusta es el de “Veo, veo” que consiste en decir esa palabra seguido de “Algo que empieza con…” y se dice la letra inicial del nombre de objeto, el otro tiene que adivinar de que se trata.

Y tu… ¿Cómo te diviertes en el camino?

Auto

1 comentario:

  1. Bonito post. Yo tengo unos cuantos. El de las palabras encadenadas (ir diciendo una palabra que empiece por la ultima sílaba de la anterior. las más dificiles las que acaban en dad: felicidad... solo hay unas cuantas: dado, dádiva...); si juegas con los niños decir palabras al reves para que adivinen lo que es; el de las palabras inventadas: consistente en decir palabras que no existan. Sin duda el que más efecto tienen y el más eficaz es contarles un cuento en otro idioma (chino o alemán) obviamente no tienes que saber los idiomas, solo tienes que imitar el tono, ellos se lo creeran. Estarán callados tanto como dure el cuento (muy importante la entonación y dramatizar bastante) el único inconveniente es que cuando acabes te pedirán: Ahora el mismo en español, entonces puedes hacer un resumen inventado o, simplemente, cambiar de tema.

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