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¿Quiénes eran los eremitas ingleses?

Aunque su nombre parece el de una secta no lo es. En el siglo XVII, en las grandes mansiones rurales de la Inglaterra, se puso de moda tener un ermitaño en el jardín para conmover a as visitas con un montaje de tristeza y melancolía contrapuesto a las tradiciones mundanas.

También llamados “eremitas ornamentales”, estos eran reclutados mediante anuncios. En su contrato se estipulaba que durante el tiempo pactado deberían vestir un manto de tela gruesa y portar un bastón, así como vivir en una cueva o cámara especial construida ex profeso para ellos. Se les prohibía cortarse las uñas, el cabello y la barba, así como poder hablar con los sirvientes o visitantes.

El pago se incrementaba con la duración del contrato y la resistencia del eremita en cuestión. Algunos duraban apenas unas tres semanas en el puesto. Otros hasta cuatro años. En el extremo de la excentricidad había algunos que permanecían ocultos hasta de la vista del propietario.

¿Cuál era el símbolo del cristianismo antes de la muerte de Jesús en la cruz?

Hoy, obviamente y desde hace siglos, el símbolo del cristianismo es precisamente la cruz, dado que en ella murió Jesucristo.

Pero, también obviamente, antes de ese hecho redentor para todos sus seguidores y creyentes no había motivo alguno para que la cruz fuera simbólica y mucho menos representativa o sagrada. Era tan solo un elemento de tortura para dar muerte; una muerte lenta u dolorosa.

Para identificarse entre si, como elemento gráfico de unión, los cristianos tenían otro símbolo: el contorno de un pez. Un pez como el que los niños pueden dibujar si se les pide que lo hagan.

La razón por la cual fue y es el símbolo elegido es sencilla: Jesús comenzó a reunir a sus primeros apóstoles entre los pescadores y la mayoría de ellos ejercía ese trabajo. También hay otro símbolo detrás de esto: los pescadores continuarían siéndolo, pero de almas.

¿Los animales piensan como nosotros?

Indudablemente, los animales sienten y recuerdan, pero es un error en el que caemos con frecuencia dar el nombre de pensamiento a estos sentimientos y recuerdos. En realidad pocas palabras poseen una significación más amplia y menos concreta que ésta; pero en el caso actual es preciso aplicarla en su más estricto sentido.

Sabemos que el perro puede sentirse feliz o disgustado, y recordar y reconocer a su amo; pero lo que nosotros deseamos conocer concretamente es si el perro o cualquier otro animal es capaz de raciocinar. Ahora bien, el raciocinio o pensamiento, en el varadero sentido de la palabra consiste en el poder o facultad de asociar ideas, Cuando comenzamos a relacionar las cosas en nuestra mente, empezamos a pensar, y decimos entonces que unas cosas nos hacen pensar en otras.

Los mejores pensadores son aquellos en quienes esta asociación de ideas es más amplia, abundante y variada, y más profundas e importantes son las cosas sobre las cuales versan sus pensamientos.
Pues bien, si estudiamos el proceder de los perros, de los elefantes, de las aves o de cualquier otra especie de animales, encontraremos en seguida pruebas abundantes de que no asocian ideas, de que obran frecuentemente guiados por impulsos sensibles, pero también de que no raciocinan, en el verdadero sentido de la palabra, porque no combinan ideas o conceptos generales.

¿Los animales piensan como nosotros?

¿Por qué el fuego tiene diversos matices?


La luz está formada por ondas que se desplazan en el espacio. Las diferentes ondas producen luces de distintos colores. Estas ondas son engendradas por ciertos movimientos de partes de los átomos del objeto que emite la luz. La composición de los diversos átomos es distinta, y las partes que los constituyen se mueven de muy diferentes maneras. Por consiguiente, los diferentes átomos engendran distintas clases de ondas en el espacio, lo cual quiere decir que, si producen luz, ésta es de muy diversos colores.
Conocemos perfectamente muchas clases de átomos, y cada una de ellas produce luz diferente. También las mismas clases de átomos pueden producir diferentes clases de luz, si variando la temperatura, varían los movimientos de sus partes.
Vemos, pues, que los distintos colores que se observan en el fuego son debidos a las diversas especies de átomos que en él se hallan presentes y a la temperatura que éstos posean con tal que sea suficiente para que emitan luz.

El carbón que usamos comúnmente contiene numerosos elementos, y por eso al arder produce diferentes colores.

El carbón incandescente tiene color rojo. Las llamas amarillas deben su color a los átomos de sodio. Si observamos llamas violetas debemos atribuirlas a la existencia de potasio, mientras que las azuladas nos delatan la presencia del gas denominado protóxido de carbono.

¿En qué consiste el mito del unicornio?

La primera referencia sobre el fantástico unicornio data del año 400 antes de Cristo. En la corte del rey Artajerjes II, el médico e historiador heleno Ctesías habló de una bestia que pastaba en el reino de Indostán y la describió como “Un asno salvaje, del mismo tamaño de un caballo y poseedor de un solo cuerno”. Dijo que ese único cuerno era agudo y se ubica en la frente, contó que la base era de color blanco, que la punta era roja y totalmente negro en el centro.

Afirmó que el animal tenía cabeza purpúrea, ojos azules y pelaje blanco. Desde entonces el mito fuer creciendo. Aristóteles también nombra en dos oportunidades a esta bestia mítica. En un caso, habló de cierto animal de un solo cuerno, el Orix; en el otro, del asno de la India.

A principios de nuestra era, el historiador romano Plinio el Viejo, ensayó una descripción similar a la de su colega griego; en su Naturalis Historia escribió: “Dan casa en la India a otra fiera: EL unicornio, semejante por el cuerpo al caballo, por la cabeza al ciervo, por la s patas al elefante, por su cola al jabalí. Su mugido es grave; un largo y negro cuerno se eleva en medio de su frente. Se niega que pueda ser apresado vivo”.

Con el paso del tiempo se fueron incrementando las características de este animal que en leyendas, tapices, en relatos y en canciones ha perdurado hasta nuestros días. Los escritores cristianos enriquecieron la información brindada por los sabios griegos y romanos. San Gregorio y San Isidro fueron los primeros en señalar que el unicornio moría de tristeza si se lo tenían en cautiverio; los santos también se refirieron a su alta peligrosidad: era tal vez el animal más feroz de todos los conocidos paralelamente, sentía una atracción hacía las palomas; hasta el extremo de reposar al pie de los árboles en que estas anidaban.

Su principal enemigo era el elefante, dato ofrecido por Plinio quien habló largamente sobre el odio que sentía el unicornio por los paquidermos. Cuando se enfrentaban en combate, el unicornio lo embestía con su cuerno, de las heridas el elefante no se recuperaba jamás.

Pese a esta violencia, el unicornio siempre fue considerado un símbolo de candor y castidad. Un alquimista del siglo XV, Basil Valentine, escribió “EL unicornio es tan puro que repelo todo lo que puede ser nocivo”. Incluso los gnósticos en pleno Renacimiento consideraban que su figura era el mejor emblema de la pureza.

En el año 1503, Vertomannus, un ciudadano de Roma, aseguró haber visto a dos que se enviaron “al sultán de la Meca como las alhajas más raras y preciosas”. Tres siglos más tarde, el 31 de julio de 1803, The Lincoln Herald informaba que “Un caballero italiano llamado Bertema, que acababa de regresar de África, asegura que vio a dos unicornios en la Meca, los cuales fueron enviados como regalos del Rey de Etiopía al sultán”

Su cuerno, además de ser una eficaz arma de guerra, tenía formidables cualidades terapéuticas. Hubo quienes aseguraron que el color de su punta mutaba según fuese el estado de ánimo del animal: si se mantenía rojo se podía obtener casi cualquier cosa de él; si en cambio lucía un tono negruzco era de extrema peligrosidad solicitarle algo.

Las virtudes de ese cuerno, se supone, fueron la principal causa de la extinción de la mítica especie. El griego Ctesias fue el primero que se refirió a ello. Dijo que tenía la capacidad de neutralizar todo tipo de veneno y conceder la inmortalidad. También se la lograba ingiriendo el polvo que brindaba su limadura. “Todo el vigor del unicornio está encerrado en su cuerno”, afirmó Comas Indicopleustes, un mercader de Alejandría del siglo VI. Y También le atribuyó la facultad de conceder la vida eterna.

Esta teoría fue muy popular a comienzos del Medioevo; los magos y los alquimistas de esos tiempos debían procurarse de polvos de cuernos de unicornio para poder ofrecer sus servicios a los nobles.

Juan Leo, un viajero de la época, escribió: “Este cuerno es un antídoto contra el veneno; y se sabe que muchos animales no beben agua hasta que el unicornio o haya sumergido en ella su cuerpo para purificarla”

En la Edad Media se vivía bajo la constante amenaza del envenenamiento; era una de las armas más difundidas en las cortes de entonces. Por eso los reyes y príncipes  pagaban a precio de oro los vasos fabricados con el cuerno de un unicornio, ya que estaban convencidos de que éstos neutralizaban cualquier tipo de veneno. Los mangos de los cuchillos fabricados con estos cuernos, de decía, despedían un licor sutil que denunciaba cuando la comida estaba envenenada; el asta se ennegrecía al contacto de la mínima sustancia tóxica. La costumbre de utilizar vasos y mangos de cuchillos hechos con imaginarios cuernos de unicornio perduró hasta finales del siglo XVII.

José María Roca en sus libros La medicina catalana en temps de Joan I y Supersticiones de la Corte del Rey D. Martí, cuenta el aprecio que los reyes de Aragón tenían por la cornamenta del unicornio y se refiere a las virtudes que le atribuían. Cervantes, por su parte, habla de los polvos de unicornio, y hasta 1789 el ceremonial de la corte de Francia exigía que las comidas servidas a la realeza se probasen con instrumentos fabricados con astas de unicornio.

Este inencontrable cuerno se hizo entonces de un elemento de gran valor; lo cual alentó los fraudes. Numerosos cazadores salieron en su búsqueda, y lo que debían tener en cuenta es lo siguiente: a diferencia de otros ungulados, el unicornio era un animal solitario, jamás pastaba en manadas, y el macho y la hembra únicamente se encontraban para los apareamientos. La cría permanecía junto a la madre hasta que el cuerno llegaba a su total longitud; entonces se alejaba con el propósito de vivir su propia vida. Vida que sabía defender con ferocidad. De esto tenían certeza los cazadores, que se atenían a enfrentarse a un animal de fuerza e inteligencia inusuales.

Resultaba prácticamente imposible reducirlo con flechas o lanzas; mucho menos enlazarlo, pues no existís soga alguna que lo resistiese. Los depredadores tenían que practicar una técnica altamente riesgosa: cuando lo divisaban se paraban frente a un árbol y en cuando el unicornio cargaba contra el osado cazador, éste se apartaba rápidamente para que a consecuencia de la tremenda fuerza que el animal llevaba en su estampida el cuerno se clavase profundamente en el árbol. De esa forma el unicornio quedaba sujeto y se lo podía matar.

Una narración menciona que cierta tarde, uno de los cazadores llevó a su hija virgen a una de las cacerías; la muchacha iba cantando dulcemente, ajena a lo que fuera a hacer su padre. Este de pronto divisó a la bestia y se preparó para realizar el acto del árbol. Para su asombro, el animal  no se acercó con violencia, sino que se acercó de forma pacífica y se durmió en el regazo de la asombrada damisela, sin importarle que le serraran su cuerno y que con ello perdiera sus poderes para siempre.

¿En qué consiste el juego de Kim?

Kim es el pequeño protagonista de la popular novela del mismo título del famoso escritor británico Rudyard Kipling. En la novela es sometido a diversas pruebas con objeto de prepararlo para difíciles misiones. Sir Baden Powell, el creador del escultismo dedujo de ello un juego que ha sido utilizado para el adiestramiento de los Scouts o escultistas. 

Consiste en observar durante un minuto veinticuatro objetos distintos colocados en una bandeja. Luego se cubre la bandeja y el jugador deberá decir todos los objetos que haya retenido en su memoria. La mínima puntuación para que el resultado de la prueba no sea negativo, deberá ser de 16 aciertos.

Sobre la base de este ejercicio de retentiva un tratadista de juegos infantiles, el francés Jean Loiseau, ideo una serie de variedades, algunas de las cuales, del mayor interés y utilidad. Ofrecemos a continuación.

El kim de localización. 

Consiste en el mismo que el anterior, pero con la diferencia de tener que dibujar un esquema de la bandeja situado en ella el lugar aproximado que ocupa cada objeto. El tiempo para la observación de la bandeja deberá ser de dos minutos; para el dibujo de cinco minutos.

El kim reconstruido.

Después de haber observado la bandeja durante un minuto, se le vendan los ojos al jugador. Se quietará entonces los objetos de la bandeja y se les distribuirá por la habitación colocándolos entre otros. Luego se le quita la venda y se le conceden cinco minutos para que busque los objetos y los coloque de nuevo en la bandeja en el lugar que antes ocupaban.

El kim colectivo.

Los jugadores formarán círculo en torno a la bandeja y después de observar los objetos durante un minuto, se les vendan los ojos. Cada jugador, según un turno establecido, dirá el nombre de un objeto, que será retirado de la bandeja; el nombre del jugador será anotado junto con los objetos que vaya diciendo. Si uno de los jugadores se equivoca o titubea al responder, quedará eliminado. Una vez acabado el juego, lo que ocurrirá cuando ya no queden objetos que designar, se contarán los puntos que corresponden a cada uno, determinándose el ganador.

El kim robado.

Esta es otra variedad colectiva; los jugadores observarán durante un minuto la bandeja con los objetos. Cuando el árbitro lo determine, se volverán de espaldas, y éste cogerá uno de los objetos haciéndole desaparecer. A una nueva señal, los jugadores volverán a examinar la bandeja y el primero en decir el nombre del objeto robado recibirá 24 puntos. El juego se continuará del mismo modo, pero a cada nuevo objeto desparecido se irán reduciendo los puntos de uno en uno, según el número de los que queden. 

Cuando sólo queden en la bandeja cuatro objetos, el árbitro puede o no hacer desparecer alguno; en el caso que los deje todos y un jugador, al volverse, se equivoque al decir algún nombre, perderá 3 puntos de su lista.

¿Por qué crujen los muebles durante la noche?

Tal ves no podamos asegurar con certeza que los muebles crujan más de noche que de día; primero porqué durante el día existen muchos ruidos que absorben nuestra atención, y segundo, porque cuando estamos desvelados durante la oscuridad de noche, nuestro oído es más sutil que de día. Sin embargo, aun admitiendo todo esto, es indudable que los muebles producen durante la noche extraños ruidos, que son fáciles de explicar si recordamos que la temperatura del aire ha sufrido una elevación más o menos importante durante el día, y que desciende durante la noche.

En general, todos los cuerpos se dilatan con el calor y se contraen con el frío, y esta regla es aplicable a la madera lo mismo que a otros objetos. Así pues, los muebles se contraerán en mayor o menor grado al enfriarse durante la noche; y al ajustarse unas con otras sus diferentes piezas se comprende fácilmente que engendran en el aire ondas que al impresionar nuestro oído nos hagan decir que los muebles crujen.

También puede influir la humedad, porque al enfriarse el aire decrece la capacidad que tenía para contener vapor de agua cuando su temperatura era más elevada, y se produce una humedad capaz de ejercer cierta influencia en el estado de los objetos sobre los que se deposite.

¿Por qué crujen los muebles durante la noche?
¿Por qué crujen los muebles durante la noche?

¿Por qué mudan las aves su plumaje periódicamente?

Las plumas de las aves son partes del organismo que han de desaparecer para ser sustituidas por otras iguales, que en su día desaparecerán también.

A nosotros se nos cae el pelo, y las uñas, si no las cortamos, se rompen pero sus raíces siguen vivas. Lo mismo ocurre a las aves: cambian sus plumas periódicamente y echan liego otras nuevas. También los mamíferos cambian de pelo; las serpientes mudan la piel entera, y los cangrejos y otros crustáceos abandonan sus caparazones. Si un crustáceo hubiera de pasar la vida entera dentro de un mismo caparazón, su cuerpo no podría desarrollarse.

En cierta época del año la carne se reblandece, de suerte que al animal le es posible sacar las patas (y también las pinzas, de tenerlas) por la estrecha abertura de la parte superior de las vainas que las aprisionan y sale de su caparazón, casi tan blando como un huevo dentro de la película cuando se rompe la cáscara.
Las aves en cambio, nunca llegan a verse tan desnudas; su muda es gradual. Sin embargo, algunas se quedan tan peladas de plumas gruesas, que se esconden en lugares apartados hasta que les crecen de nuevo. Algo semejante suelen hacer otros animales en casos análogos, por ejemplo, el ciervo, cuando muda de cornamenta.

¿Qué es el Guiñol?

Se trata del personaje de una marioneta bastante famosa en Francia a principios del siglo XIX, Guignol, cuyo nombre se convirtió en sinónimo del teatro de marionetas. Éste fue creado por Laurent Mourguet, en la ciudad de Lyon, inspirado en el rostro de un artesano de su comunidad. De nariz corta, ojos despiertos y una mueca de sorpresa, hablaba con acento campesino, y en sus obras siempre se metía en problemas junto con sus amigos y compañeros de borrachera.

Mourguet hizo giras con su teatro de marionetas y se convirtió en un referente cultural francés.

¿Cómo calculó Eratóstenes la circunferencia de la Tierra hace más de dos mil años?

Hace más de dos mil años, Eratóstenes utilizó un camello para medir la circunferencia de la Tierra. Él había oído hablar de un poso en Seyne (la actual Asuán, en Egipto) en el que podía ver el reflejo del sol el 21 de junio, es decir, el día más largo del año. Eratóstenes intuyó que aquello significaba que ese día el sol se hallaba en la vertical del pozo. También sabía que Seyne estaba situada muy al sur de la ciudad de Alejandría. Midiendo la sombrea proyectada por un obelisco en Alejandría el 21 de junio, el bibliotecario calculó la longitud de dos lados de un triángulo rectángulo, la longitud de la sombra y la altura del obelisco, y luego el ángulo del tercer lado – alrededor de 7º, o 1/50 de un círculo, deduciendo que aquella era la distancia a la que se hallaba el sol de la vertical de Alejandría.


Y es cuando entra en escena el camello. Eratóstenes se enteró que un camello tardaba cincuenta días en recorrer el trayecto entre Alejandría y Seyne. Dado que un camello bien alimentado era capaz de cubrir 100 estadios al día, la distancia entre las dos ciudades sería de 5,000 estadios, y multiplicando dicha distancia por 50 (el segmento del círculo que había calculado usando el obelisco), llegó a la conclusión de que la Tierra tenía una circunferencia de 250,000 estadios, lo que equivale a 40,233 km. La medida actual de la Tierra es de 40,073 km. Asombroso.

¿Qué es la paleta de color?

Los programas antiguos para el tratamiento de imágenes tan sólo podían trabajar con 256 colores. Esta característica limitaba mucho la calidad de las imágenes fotográficas. Por ejemplo, si en la fotografía de una pradera sólo se utilizan 256 colores se tendrá que recurrir a mezclar los colores de algunos pixeles adyacentes para obtener toda la gama de tonalidades del verde que se necesitan. La consecuencia de este “falseo” de los colores es una calidad muy irreal en el color de la imagen.

La solución a este problema consiste en representar la imagen con 256 colores, pero utilizar solamente los colores que sean más apropiados para la imagen. Por ejemplo, en una fotografía donde predomine el verde se utilizarán muchos más tonos verdes que rojos o azules.

Las imágenes que utilizan una paleta de color tienen unos colores mucho más reales, ya que utilizan los 256 colores más apropiados entre un total de 16,8 millones de colores. Las imágenes que utilizan una paleta de colores requieren un espacio adicional en el archivo para guardar esta información. Cada escala de color se obtiene mezclando los tres colores básicos (rojo, verde y azul) en distintas proporciones.

La información de cada uno de los colores utilizados en la paleta ocupará 24 bits (8 bits para cada color básico). Por lo tanto, para almacenar una paleta de 256 colores se requieren 6.144 bits (256 valores x 24 bits = 6.144 bits). Por lo tanto, el tamaño del fichero de imagen destinado a la paleta de color será de 768 bytes (1byte = 8 bits; 6.144 bits / 8 = 768 bytes).

La información relativa a cada uno de los puntos que forman la imagen no contendrá el valor absoluto del color de ese punto, sino que hará referencia a uno de los colores de la paleta. La tarjeta gráfica del ordenador utilizará la información de la paleta de color para saber en que proporciones se deben mezclar los tres colores básicos que permiten cada uno de los colores. El resultado es una gama de colores casi real

¿Cómo se puede saber a simple vista la antigüedad de una montaña?

Por su forma, aunque no es un dato preciso el que obtendremos, sino sólo una idea de la edad de la montaña. Cuanto más antigua es una cordillera, más redondeada tiene la cumbre. Con el tiempo, los bordes agudos se erosionan o desgastan por acción del viento, la lluvia y el hielo. Las montañas de la cordillera del Himalaya, en Asia son relativamente jóvenes y por eso aun son escarpadas, mientras que los montes Apalaches, en el este de América del Norte, constituyen un conjunto montañoso mucho más antiguo y de cimas redondeadas que en su día tuvieron el aspecto del Himalaya.

¿Cómo asar a la parrilla?

Asar es cocinar los alimentos sin líquidos, ya sea aceite o grasa. Este método de cocción es el mejor para las carnes tiernas, mientras que el de cocción en agua es el más indicado para ablandar carnes duras. El método del asado es el ideal para eliminar las grasas de la dieta.

En el horno se asan los trozos grandes de carne, como piernas y lomos enteros.

Los cortes delgados en cambio, como filetes, bistecs y costillas, así como el pollo se asan mejor a la parrilla.

Un asado al horno queda más suculento si la parrilla se coloca dentro de una charola que recoja la grasa o el jugo que escurra de la carne; de esa manera, todos sus lados se asan por igual. Posteriormente se podrán recuperar el jugo de la carne.

Antes de asar una carne a la parrilla conviene hacerle unos cortes a la grasa para que no estalle al calentarse.

Lo mismo hay que hacer con la grasa del borde de las chuletas y de las costillas de res, para que no se encojan.

Si la carne está dura o reseca, debemos untar un poco de aceite con una brocha pequeña.
En caso de que la carne esté dura, hay que dejarla marinar en vino tinto con ablandador para carnes, de una a tres horas.

Al voltearla nunca debe pincharse pues de esta manera pierde jugo.

Para saber si la carne está en su punto, debe hacérsele un pequeño corte.
El tiempo aproximado de asado a la parrilla por lado es el siguiente:
Filete de res grueso (4 cm) – 10 minutos
Bistec de res – 6 minutos
Chuletas de ternera (3 cm) – 6 minutos

¿Por qué donde se presentan funciones de lucha libre o box se les llama arenas?

La tercera acepción del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española nos indica que “arena” es el “sitio o combate de la lucha”. La cuarta reporta que así se denomina al “ruedo de la plaza de toros” No nos da mayores pistas sobre el origen de su uso.

Sin embargo, una visita al Merriam Webster Colegiate Dictionary nos lo aclara, pues en inglés la palabra existe con el mismo significado. “Arena” procede del latín harena, un área de los anfiteatros romanos cuya superficie estaba cubierta de arena, donde los gladiadores libraban sus feroces combates. De ellos surgió la lucha libre. Los gladiadores solían ser criminales, esclavos y hombres atraídos por a fama y la riqueza. Luchaban entre sí pero también contra fieras.

Eran propiedad de un empresario y vivían en comunidades llamadas “familias”, ahí recibían visitas de admiradores o de mujeres maduras seducidas por sus cuerpos esculturales. Según los especialistas, “llevaba al público hasta el delirio, tal como sucede hoy en las arenas de lucha libre o boxeo”

Por cierto... yo solía divertirme horas y horas y horas con los luchadores de plástico como los de la imagen. Y por suerte me tocó ver la lucha libre de finales de los 70 en dónde aun se daban golpes más realistas y la coreografía no era la principal protagonista...

¿Por qué hay una luna menguante en algunas de las banderas de los países árabes?

Encontramos, más bien, una luna creciente en los escudos de Azerbaiyán, Turquía, Irán, Turkmenistán, Uzbekistán y Pakistán, entre otros. Muchas veces se presenta acompañada de una estrella y es el símbolo representativo de la religión islámica (como la estrella de David para los judíos y la cruz para los católicos). Se afirma que esta imagen surgió mucho antes que la religión musulmana, como elemento gráfico de cultos primitivos en Asia Central, adoradores de los cuerpos celestes. También hay datos sobre su empleo en Cartago, donde era símbolo de la diosa Tanit; y en Grecia representaba ala diosa Diana.

En esta última vertiente quedó asociada a la ciudad de Constantinopla y figuraba en su bandera. Cuando los musulmanes la ocuparon, en 1453, conservaron ese símbolo. De acuerdo con la leyenda, Osmán, fundador del imperio otomano, había tenido un sueño en el que los dos extremos de la luna creciente rodeaban el mundo y le pareció un buen augurio.

Muchos musulmanes rechazan el uso de la luna creciente como emblema de su religión, por ver en él un vestigio de las religiones paganas. En las banderas de otros países no islámicos, la luna creciente representa el surgimiento de una nación renovada o, como ocurre en la de Nepal, el poder de la casa real.

Así celebramos aquí el 31 de Octubre

En dónde vivo, que es muy cerca de la frontera de los Estados Unidos, Halloween es parte de las celebraciones a los muertos; pocos discuten aun sobre si debemos festejarlo o no. Aquí no se utiliza la frase norteamericana “Trick or treat” (truco o trato), pero tampoco la del centro del país: “No me da para mi calaverita”. Aquí los niños salen disfrazados a pedir dulces a las calles diciendo “Queremos Halloween”; por lo que me imagino que es una mezcla de ambas frases.

Los adolescentes igual salen a celebrar la noche de los muertos, pero no piden dulces, sino que organizan fiestas y ya entrada la noche, se dirigen a las casas de los que odian, como maestros o compañeros de clase, para arrojarles huevos a las puertas de sus casas (si están podridos… mejor). Por lo que en la mañana del día primero de noviembre es común oler en muchas calles el característico aroma de los huevos en descomposición.

Otra práctica, tanto de adolescentes como de estudiantes universitarios, es la de practicar un juego que también incluye huevos. Dicho juego consiste en buscar una calle con ambos sentidos de vialidad en la que exista un camellón que divida ambos carriles, de preferencia sin árboles o malla. Se montan en grupos sobre la caja de camionetas tipo Pick up y se arman hasta los dientes de kilos y kilos de huevos. Cual si se tratara de justa medieval, dos camionetas arrancan a toda velocidad en sentidos opuestos, los pasajeros arrojan la mayor cantidad de huevos posible a sus oponentes y la operación se repite hasta que se termina la munición. Siempre hay heridos pero nada de importancia.

Y Halloween no para ahí, ya que se sigue con la petición de dulces y los disfraces el día 1 y dos de noviembre.

Por cierto que este año yo quería que mi nena se disfrazara de princesa Leia, pero ella decidió ser Campanita (de Disney), tal vez el próximo año.

Nota…. Actualizo…. si se disfrazará de Leia.