jueves, 13 de noviembre de 2008

¿Por qué mudan las aves su plumaje periódicamente?

Las plumas de las aves son partes del organismo que han de desaparecer para ser sustituidas por otras iguales, que en su día desaparecerán también.

A nosotros se nos cae el pelo, y las uñas, si no las cortamos, se rompen pero sus raíces siguen vivas. Lo mismo ocurre a las aves: cambian sus plumas periódicamente y echan liego otras nuevas. También los mamíferos cambian de pelo; las serpientes mudan la piel entera, y los cangrejos y otros crustáceos abandonan sus caparazones. Si un crustáceo hubiera de pasar la vida entera dentro de un mismo caparazón, su cuerpo no podría desarrollarse.

En cierta época del año la carne se reblandece, de suerte que al animal le es posible sacar las patas (y también las pinzas, de tenerlas) por la estrecha abertura de la parte superior de las vainas que las aprisionan y sale de su caparazón, casi tan blando como un huevo dentro de la película cuando se rompe la cáscara.
Las aves en cambio, nunca llegan a verse tan desnudas; su muda es gradual. Sin embargo, algunas se quedan tan peladas de plumas gruesas, que se esconden en lugares apartados hasta que les crecen de nuevo. Algo semejante suelen hacer otros animales en casos análogos, por ejemplo, el ciervo, cuando muda de cornamenta.

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