martes, 31 de marzo de 2009

Tu salud está en juego, Navegar en la sala de urgencias

Segunda parte

Si tu emergencia sucede en horas de trabajo, pídele a alguien que llame a tu médico de confianza. Asegúrate de que alguien con un título de médico te llegue a apoyar, esto acelero tu tratamiento y reduce tus horas de espera.

El mayor foco de infección de la sala de urgencias: las sillas de tela de la sala de espera. Imagínate ponerte en una caja de Petri. No pueden ser lavadas ni limpiadas. Cosas como la orina, el vómito y los piojos pueden quedarse atrapados en la tela. Siéntate en una silla de vinilo o quédate parado.

Avisa cualquier síntoma que sientas, así sea algo que parezca sin importancia, como sudar. La sudoración excesiva es, de hecho, uno de los síntomas de un ataque cardiaco que mucha gente no suele informar. Además, decírselo a alguien puede reducir tu espera en la sala de urgencias. Otro síntoma que puede ayudarte a recibir ayuda rápido: la ansiedad, porque puede ser una señal preliminar de un problema cardiaco.

¿No eres gritón? Conviértete en uno. Un paciente con dolor severo, un cinco en una escala del uno al diez, va a ser tratado con más rapidez, ya que el dolor puede ser síntoma de una emergencia que está por suceder.

Las sábanas en la Sala de Urgencias son cambiadas después de cada paciente, pero el colchón siempre es el mismo. Agrégale a eso el hecho de que algunas enfermeras utilizan los colchones como alfiletero para detener sus jeringas usadas y estaremos hablando literalmente de una incubadora de bacterias, debido al calor corporal de los pacientes en las camas, son un excelente medio de cultivo de bacterias. Pide uno o dos juegos extra de sábanas para poner una barrera adicional entre tú y el colchón.

Siempre que una enfermera o asistente médico vaya a poner un suero, cambiar una venda, o revisar una sutura, debe utilizar guantes, y tienen que ser nuevos. Hay muchos que trabajan horas y horas con los mismos guantes. Utilizar guantes regularmente reduce el riesgo de que ellos contraigan microbios, pero esto no impide que los pasen de un paciente a otro. Lo que debes hacer: preguntarle a la enfermera cuándo fue la última vez que se los cambió.

Después de ser internado y haber sido llevado a una habitación en la sala de urgencias, di: "Quisiera hablar con el doctor en turno". Aunque los asistentes médicos pueden encargarse de los puntos o atender esguinces, necesitas un médico veterano si es algo más grave. Es alarmante ver la cantidad que hay de asistentes médicos incompetentes. Ni siquiera pasarían un examen de primeros auxilios en un campamento de niños exploradores.

En la sala de urgencias, algunos medicamentos (como los anestésicos locales) vienen en frascos para dosis múltiples, para usarse en varios pacientes (el frasco viene marcado como "de uso múltiple" o "desechable"). El protocolo con los frascos de dosis múltiples es que se limpie el sello de goma con alcohol después de cada uso, pero algunos empleados suelen olvidar hacerlo, o no son lo suficiente cuidadosos. No sólo se corre el riesgo de pasarle microbios, también de contagiar a alguien con una enfermedad de transmisión sanguínea como el VIH.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada