sábado, 30 de mayo de 2009

Chile: 11 de septiembre de 1973

A inicios de la década de 1970, cuando los golpes de Estado se multiplicaban en América del Sur, uno de ellos destacó por su grado inicial de violencia y por haber marcado el comienzo de un régimen distinguido por la violación sistemática de los derechos humanos. Muchos de sus aterradores detalles se han conocido hoy gracias a la publicación de información clasificada.

Salvador Allende (1908-1973), candidato de la Unidad Popular, había sido electo presidente de Chile. Durante los tres años de su mandato, que comenzó el 3 de noviembre de 1970, hubo una gran agitación política provocada por sus opositores, llamados 'momios', el sector más conservador, que veía amenazados sus intereses por un gobierno de corte marxista. Por las mismas razones, Richard Nixon, entonces presidente de Estados Unidos, estaba en desacuerdo con la situación del país.

La agitación general que se vivía en esa nación sudamericana (manifestaciones, choques entre facciones y hasta actos terroristas), aunada a una grave crisis económica con elevados índices de inflación, fue deteriorando el estado de las cosas. El 11 de septiembre de 1973 Augusto Pinochet, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, encabezó un golpe de Estado, con el apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos. Tras el asalto al Palacio de la Moneda y la muerte, en circunstancias dudosas, de Allende, Pinochet tomó el poder como presidente de la Junta Militar de Gobierno de Chile. Una vez en el cargo, tomó la decisión de prohibir los partidos políticos; asimismo, desapareció el poder legislativo y ordenó la detención de miles de opositores a su régimen. De esta forma el general Pinochet gobernó Chile hasta 1989.

Aunque durante ese largo periodo los testimonios de desapariciones y los reportes sobre la intervención del gobierno estadounidense en los hechos se multiplicaron, los documentos probatorios se mantenían celosamente guardados como información confidencial. Tras la caída de Pinochet, los Archivos de Seguridad Nacional de Estados Unidos fueron desclasificando estos documentos, a petición de actores políticos locales y extranjeros. Hoy son una invaluable fuente para reconstruir lo que ocurrió en ese país andino entre 1970 y 1976. Entre los hechos más notables, destacan:

Un conjunto de telegramas emitidos por Edward Korry, embajador de Estados Unidos en Chile, sobre sus planes con el presidente Eduardo Frei, para impedir que Salvador Allende, su sucesor, tomara posesión.
Varios documentos de la CIA sobre el Proyecto Fubelt, un conjunto de operaciones para debilitar al gobierno de Allende y organizar un golpe de Estado. Cabe destacar, por ejemplo, parte del contenido del documento del 16 de septiembre de 1970: "El director informó al grupo que el presidente Nixon había decidido que el régimen de Allende en Chile no era aceptable para Estados Unidos. El presidente pidió a la CIA que le impidiera llegar al poder o que lo derrocara, y autorizó un presupuesto de diez millones de dólares para ese plan."

Una serie de testimonios sobre los esfuerzos para desestabilizar a la economía chilena y promover un aislamiento diplomático. En un memorando dirigido por el Grupo de Trabajo para el Caso de Chile al secretario de Estado Henry Kissinger, se revela el plan para lograr que el país fuera expulsado de la Organización de Estados Americanos e impedir que el Banco Mundial le otorgara nuevos créditos.

El reporte detallado de lo ocurrido el 11 de septiembre. El agregado militar Patrick Ryan se refiere a los hechos como 'nuestro día D' y considera que el golpe se realizó de una manera 'casi perfecta'. Un memorando enviado a Jack Kubisch, asistente del secretario de Estado, incluye un cuadro estadístico sobre el saldo del golpe: 13,500 arrestados, 300 ejecuciones sumarias (el triple de la cifra reconocida por las autoridades), así como unos 3,000 muertos (el quíntuplo de la cifra oficial dada).

Una colección de memorandos sobre la violación a los derechos humanos durante el régimen militar. Destaca una nota del 11 de febrero de 1974 sobre la ejecución de dos ciudadanos estadounidenses (Charles Norman y Fran Teruggi). En él se expone que, de acuerdo con Jack Kubisch, había que evitar que "estos asuntos relativamente pequeños, hicieran la cooperación binacional más difícil."

Un completo expediente sobre la Operación Cóndor, una alianza clandestina de las dictaduras de Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, para la práctica del terrorismo de Estado. En un cable remitido por Robert Scherrer, agregado del FBI en Chile, se aclara que este país es el centro de la operación, cuyos equipos especiales, "pueden viajar a cualquier parte del mundo para castigar a los terroristas o a quienes apoyan esta clase de operaciones". Otro documento revela que la coordinación de inteligencia se llevaba a cabo en la zona del canal de Panamá.

Se incluyen evidencias sobre la responsabilidad del gobierno en el asesinato de Orlando Letelier, quien fuera alto funcionario de Allende, ocurrido en Washington el 21 de septiembre de 1976. También se prueba la responsabilidad de la dictadura en la muerte del general Carlos Prats, militar leal a Allende, y su esposa, ocurrida en Buenos Aires el 30 de septiembre de 1974. La transición democrática ocurrida a partir del fin del mandato de Pinochet y los sucesivos procesos judiciales realizados en su contra promovieron que estos documentos salieran a la luz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada