sábado, 23 de mayo de 2009

¿Cómo se formaba una legión romana?

A mediados del siglo IV a.C., cuando Macedonia iba adquiriendo supremacía en Grecia, en la vecina península de Italia emergía otra nueva potencia, Roma.

Su poderío militar, además del nacionalismo, se basaba en una unidad táctica más flexible que las falanges de origen griego.

La legión

Estaba constituida por 4,800 hombres formados en 30 manipulos de 160 legionarios, cada manipulo lo formaban dos compañías de 80 hombres, además de tropas ligeras y 300 soldados de caballería divididos en diez grupos de 30 jinetes.

Armas ligeras

Frente a cada legión formaban una linea los velites o soldados ligeros, cubiertos con una piel de lobo y armados únicamente con escudo y jabalinas.

Espadas y protecciones

La primera línea de la legión comprendía 10 manípulos de hastati armados con el escudo pesado o scutum, yelmo de bronce, espada de hierro del tipo griego, jabalina pesada o pilum y protección corporal consistente en una greba de bronce para la pierna derecha y un peto del mismo metal de poco más de un palmo cuadrado que protegía el pecho. Tras los hastati se alineaban 10 manípulos de príncipes, armados de igual forma, aunque algunos se protegían con una cota de malla de anillos de hierro que pesaba unos 15 kilos.

Lanzas

Al final se ubicaban los 10 manípulos de triarii, las reservas de la legión, que sólo entraban en combate si la situación era desesperada; de no ser así, su misión consistía en cubrir la retirada y eran los combatientes de mayor edad. Casi todos se protegían con cotas de malla y en lugar del pilum llevaban una lanza. En la batalla permanecían arrodillados, protegidos con sus escudos.

Sin embargo, los enfrentamientos entre cartagineses y romanos llevaron a estos últimos a modificar su sistema de legiones. El general Escupión, para contrarrestar la movilidad de Aníbal, dispuso los manipulos en tres filas paralelas al frente y muy separadas entre sí pues con el antiguo sistema todo el peso del combate recaía en las primeras filas y no se aprovechaba más de la quinta parte de los efectivos. Además, atacados por los flancos o la retaguardia, no podía volverse por ser demasiado pesada. Pero la nueva estrategia tenía un inconveniente, ya que los soldados de primera fila se sentían solos e indefensos, por lo que aparece otro factor decisivo: la disciplina.

Después (156-86 a.C.) las legiones serían divididas en cohortes, cada una integrada por unos 600 hombres. Estaban formadas por tres manipulos que iban en tres filas separadas horizontalmente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada