lunes, 15 de junio de 2009

¿Por qué es tan importante el Panteón de Agripa?

Después de 500 años de existir, una galopante expansión territorial y el progreso en las más diversas áreas, el Imperio romano dejó sólo un monumento en perfecto estado de conservación: el Panteón de Agripa, un templo dedicado a las deidades romanas.

El nombre del edificio es un homenaje al cónsul Vipsanio Agripa (63-12 a. C.), quien exigió su construcción en 27 a. C. En el año 80 de nuestra era, el edificio fue prácticamente destruido por un incendio. Cuatro décadas más tarde, el emperador Adriano (76-138) mandó restaurarlo. Hay indicios de que el propio Adriano fue el arquitecto. El quería albergar a los dioses romanos y a los de los pueblos conquistados.
Irónicamente fue gracias a la Iglesia católica que el edificio pagano sobrevivió al tiempo y al vandalismo. En 608, después del fin del Imperio, el rey bizantino Flavio Focas entregó el Panteón al papa Bonifacio IV (550-615), quien lo consagró para convertirlo en iglesia cristiana dedicada a Santa María y a todos los santos.

Para pocos
El lugar era imponente, pero el acceso era limitado alas autoridades políticas y religiosas exclusivamente. No había rituales públicos. Los senadores entraban sólo para acompañar al emperador.

Llama encendida
En la Roma antigua un templo era, literalmente, la casa de los dioses. Cada uno era velado por una sociedad sacerdotal que se ocupaba de la manutención y seguridad de la estatua correspondiente, también se responsabilizaba de mantener antorchas prendidas en su honor.

Adriano, juez sagrado
A partir del primer siglo de nuestra era, la noción de que el emperador era divinidad ganó fuerza. Adriano era asociado a Helios, dios romano del sol, y como tal podía usar el templo. Él hizo del Panteón de Agripa un tribunal donde se celebraron diversos juicios.

El ojo del Dios Sol
En el techo de la cúpula hay una abertura circular de nueve metros de diámetro que permite la entrada de la luz solar y simboliza al dios sol. Como el círculo queda a 43 metros del piso, los romanos creían que la lluvia que entrara por ahí se evaporaría antes de tocar tierra. Estaban equivocados.

Fachada griega
La obra sigue la influencia helenística, como se nota en las columnas de su fachada. Sobre ellas se lee la inscripción M.AGRIPPA. L. F. COS. TERTIUM. FECIT, que significa: "Construido por Marco Agripa, hijo de Lucio, por tercera vez cónsul".

Entidades sobrepuestas
A pesar de estar dedicado a los dioses en general, el recinto no albergaba estatuas de todos, por dos motivos: en primer lugar, porque el propio formato circular del edificio indicaba su carácter ecuménico. En segundo, porque cada dios representaba a otro. Venus, por ejemplo, correspondía a la Afrodita griega y a la egipcia Isis.

Dioses modernos
Hoy, el local alberga sepulcros de personalidades. En el siglo XVI, cuando el Panteón ya pertenecía a la Iglesia, se comenzó a enterrar a personajes célebres de Italia. Allí están los restos mortales de los pintores Aníbal Carracci (1560-1609) y Rafael Sanzio (1483-1520) y de varios reyes italianos, como Victor Emmanuel II (1820-1878) y Humberto I (1844-1900).

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