¿Qué es la percepción extrasensorial?

A veces vemos destellos de un mundo que está fuera de nuestro campo sensorial. Podemos notar una presencia, predecir un hecho o simplemente percibir algo que nos incomoda. En esos momentos en que nuestros sentidos se sobrecargan, nuestra capacidad de percepción llega a niveles muy altos de sensibilidad y podemos responder a la mínima señal de peligro. Cuando vivíamos entre animales salvajes, estos sentidos eran compartidos, eran la clave para sobrevivir. Nuestros órganos sensores nos enviaban una señal de alarma al subconsciente para advertirnos del peligro.

En la naturaleza, estas reacciones son el pan de cada día. Una presa potencial suele presentir a un león aun antes de verlo. Un temblor de nerviosismo agita la manada, saben que el peligro está allí...

Hoy en día nuestros sentidos no están acostumbrados a salvarnos la vida y los momentos de percepción extrasensorial son escasos. Pero los animales pasan su vida en este intenso mundo y tienen sentidos que desafían nuestra racionalidad. En los animales, la percepción extrasensorial es una realidad diaria.

Considerar el funcionamiento de nuestros sentidos y sus limitaciones parece demasiado fácil. La visión, nuestro sentido primario, se basa en el análisis del reflejo de luz que nos proporcionan los objetos. Pero la luz que percibimos es sólo una pequeña parte de las ondas electromagnéticas que nos afectan. Por debajo de la luz visible, en la frecuencia más alta del espectro, hallamos los rayos ultravioletas, luego los rayos X y, por último, los rayos cósmicos. Por encima de la luz visible, en la frecuencia más baja del espectro, hay rayos infrarrojos, microondas y ondas de radio. Aunque nuestros ojos, sin ayuda, sólo perciben una pequeña parte de esta información, otras criaturas perciben mucho más.

Nuestro oído también es limitado. Podemos detector ondas de sonido sólo si vibran más de veinte veces o por debajo de 20.000 veces por segundo. Algunos animales perciben el sonido de las vibraciones diez veces por encima de este nivel, mientras que otros las perciben ocho veces más bajas. Todos nuestros sentidos adolecen de fuertes restricciones.

Hay criaturas que experimentan el mundo a través de sentidos que nosotros sólo podemos imaginar. Pensemos cómo sería el mundo si, por ejemplo, se nos hiciera visible la conducción de la electricidad o si el agua reflejara las ondas, y lo que ganaríamos con unos sentidos que nos ofreciesen dichas posibilidades. Aunque compartimos el mismo planeta, estas criaturas tienen una visión sobrenatural de la realidad que guarda un cierto parecido con la nuestra.

La ciencia desvela, cada vez más, el oculto mundo de los poderes sensoriales de los animales. Cada descubrimiento nos permite ver un destello de otras maneras de percibir el mundo. Lo que nos revela es la extraordinaria verdad que hay tras la percepción extrasensorial de los animales.

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