viernes, 17 de julio de 2009

¿Qué pasaría si quisieras construir una Gran Pirámide en la actualidad?

Supongamos que quieres crear un parque temático llamado Mundo Egipcio, que entre otras cosas debería incluir una verdadera reconstrucción de la Gran Pirámide corno pieza central del complejo. ¿Qué tendrías que hacer? ¿Facilitaría el proyecto la tecnología moderna?

Si quisieras ser ciento por ciento auténtico en este menester, deberías realizar todo el proyecto única y exclusivamente con «potencia humana». Se cree que la Gran Pirámide se construyó con una mano de obra de 5.000, 20.000 o 100.000 personas (dependiendo del experto que realiza la estimación) en el transcurso de veinte años poco más o menos. Lo mires por donde lo mires, se trata sin duda alguna de muchísimos hombres-años de esfuerzo. Aun en el caso de que pagaras a tus trabajadores el salario mínimo, sólo la mano de obra necesaria para realizar el proyecto costaría miles de millones de dólares.

La Gran Pirámide también resulta asombrosa desde el punto de vista de los materiales. La pirámide mide 227 x 227 m en la base y 144 m de altura. Se compone de más de dos millones de bloques con un peso del orden de 3 toneladas cada uno. Para construirla de bloques, primero deberías encontrar una cantera que pudiera proporcionarte semejante cantidad de piedra, cortarla en la propia cantera, cargarla en camiones o ferrocarriles, transportarla hasta el emplazamiento de construcción, descargarla, izarla, etc. Desde luego, trabajar con bloques de piedra supone un esfuerzo excesivo. Se puede hacer, pero sería demasiado complejo.

Debe de haber una forma más fácil. En efecto, la hay si recurrimos a la tecnología actual, y más concretamente al hormigón. Sería como construir la presa de Hoover que contiene aproximadamente la misma cantidad de hormigón que el contenido en piedra de la Gran Pirámide. Con hormigón se puede moldear la forma deseada y verter con suma facilidad.

Para construir la presa de Hoover fueron necesarios más de tres millones de metros cúbicos de hormigón. Dado el tiempo de secado del hormigón y la cantidad de calor que se genera durante dicho proceso, la presa se vertió en secciones de alrededor de 15 x 15 m de lado y 1,5 m de altura. Los obreros empotraron conductos de refrigeración en el hormigón mientras lo vertían, haciendo circular agua fría para eliminar una parte del calor durante el secado. Un bloque de 1,5 m de altura tardaba en secar entre 36 y 72 horas, y había que esperar ese período de tiempo antes de colocar otro bloque encima. Con esta tecnología, la presa de Hoover estuvo terminada en menos de dos años.

Esta misma técnica daría excelentes resultados para recrear la Gran Pirámide, que es un poco más pequeña que la presa de Hoover -sólo se necesitarían alrededor de 2,5 millones de metros cúbicos de hormigón. Pero aun así, sería un proyecto muy caro. En efecto, si lo compraras por carga de camión (camionada), el hormigón costaría unos 80 dólares el metro cuadrado. Para un trabajo de esta envergadura sería preferible construir una fábrica de hormigón especialmente destinada a abastecer la obra de material. Imaginemos que de este modo consigues que el coste se reduzca a 50 dólares por metro cuadrado. Esto significaría que sólo el hormigón costaría 125 millones de dólares. Si a ello le añadieras la mano de obra, los costes de diseño, etc. es muy probable que la cifra se duplicara. Así pues, tu nueva Gran Pirámide podría costar alrededor de 250 o 300 millones de dólares.