¿Quiénes fueron los gnósticos?

Los miembros de un movimiento filosófico y religioso que surgió en Grecia y el mundo latino en el siglo II d.C. Su nombre se deriva del griego gnostikos, "aquel que tiene la gnosis". La gnosis es un conjunto de conocimientos secretos y no se trata de un cuerpo uniforme, pues tiene gran diversidad de visiones teológicas, prácticas rituales y preceptos éticos. Sus orígenes se hallan en antiguas tradiciones, como la religión iraní, las corrientes platónicas y las visiones apocalípticas judías. Pensaban que el alma humana participa de la sustancia divina. Sin embargo, sufrió una caída provocada por las fuerzas del mal y fue arrojada a un mundo ajeno creado por éstas. Sólo mediante la revelación puede recuperar la conciencia de su origen y destino trascendente. El verdadero dios es silencioso, una expresión del reino absoluto de la luz. Sus ideas se expresaron en mitos originales que intentan acceder al inconsciente. Por otra parte, realizaron lecturas esotéricas (buscaban significados ocultos) de textos judíos y cristianos comunes. Se organizaban en escuelas independientes, cuyos miembros se comprometían a mantener en secreto los conocimientos. Cada una practicaba sus propios rituales; algunas asimilaban los cristianos, otras los rechazaban.

Al ver con preocupación cómo se expandían estas escuelas, los cristianos pensaron que era importante asegurar sus propias bases. De este modo, el gnosticismo hizo que la Iglesia fijara sus símbolos y versiones del Nuevo Testamento. También urgió a ésta a convertirse en una corporación jerárquica.

La Iglesia combatió al gnosticismo como una herejía. A pesar de ello las escuelas tuvieron actividades discretas en los siglos posteriores y mantuvieron vivas las nociones de la redención, la gracia y la libertad. Su gran renacimiento se sitúa en el siglo XX con la emergencia de la cultura New Age y la apertura de ciertos estudiosos bíblicos a las experiencias más tempranas de la religión. Hoy se les considera como los primeros teólogos formales.

Estos son algunos exponentes del gnosticismo.

Ptolomeo (activo hacia 140). Consideraba que la sabiduría había caído por su afán de conocer al padre. A consecuencia de ello, los seres humanos estamos separados de él.

Valentino (100-175). Pensaba que el mundo se originó de lo inefable (es decir, lo que no puede decirse) y el silencio. De allí surgieron la palabra, la vida, el hombre y la Iglesia.

Basílides de Alejandría (activo entre 132-135). Sostenía que la sabiduría y el poder habían dado origen a 365 cielos. Cada uno tenía su propio gobernante y cientos de ángeles menores.

Marción de Sínope (contemporáneo de Basílides). Aseguraba que el dios del Antiguo y Nuevo Testamento eran en realidad dos dioses diferentes. Además fundó la secta marcionista.

Manes (216-276). Creía que desde el origen del mundo se oponen, con fuerzas iguales, el bien y el mal, la luz y la oscuridad. El gran desenlace ocurrirá cuando la luz triunfe en el cosmos.

Los rituales tántricos.
Algunas sectas gnósticas llevaron al extremo sus prácticas rituales, al grado de ser consideradas como abominables. Existen pocos documentos verosímiles que las describen, uno de ellos es el Panarion haraeses, de Epifanio de Salamis (315-403), enemigo implacable de las herejías. Según lo que describe Epifanio en un ritual tántrico equivalente a la pascua, los participantes comenzaban con una comida acompañada de grandes cantidades de vino. Una vez terminado el banquete, los hermanos y hermanas tenían sexo. La finalidad de la unión era la obtención de fluidos corporales como semen, e incluso fluido menstrual, mismos que recolectaban y ofrecían de modo simbólico a su deidad para finalmente consumirlos a manera de vínculo con el ser supremo. Para principios, del siglo XX, Carl Kellner (1851-1905), Theodor Reuss (1855-1923) y Aleister Crowley (1875-1947 dieron cuerpo a una corriente de espermognósticos, que derivó en una misógina organización de tintes masónicos conocida como 0.T.0., cuya grey consumía fluidos vaginales y semen para acercarse con su entidad creadora.