lunes, 17 de agosto de 2009

El sistema métrico está basado en un error de cálculo

En los agitados años que siguieron a la Revolución Francesa de 1789, por fin se autorizó a la Academia de Ciencias de Francia efectuar una urgente reforma: el establecimiento de un sistema de medidas sencillo y lógico. Urgía establecerlo para simplificar tanto el comercio internacional como el local, pues aun dentro de Francia las medidas variaban mucho de una población a otra.

Un comité (entre cuyos miembros estaban dos reputados científicos, el químico Antoine Laurent de Lavoisier y el matemático Joseph-Louis Lagrange) acordó que, para facilitar los cálculos, el nuevo sistema debía basarse en el número 10, y que la unidad básica de longitud debía equivaler a la diezmillonésima parte de una línea que atravesara París desde el Polo Norte hasta el ecuador. Se estimó que tal línea medía 10 000 km, y se llamó metro a dicha unidad básica. Tomó ocho años completar las mediciones y los cálculos requeridos, y no fue hasta 1799 que la joven República de Francia adoptó formalmente el nuevo sistema métrico decimal de pesas y medidas.

Para establecer cada unidad de medida se tornó como base el metro. El pesó de un centímetro cúbico (cm3) de agua destilada a 4°C determinó la unidad de peso, el gramo. La unidad de volumen, el litro, se fijó en 1,000 cm3. Algunas de las medidas básicas originales han caído en desuso. Por ejemplo, el área, que equivale a 10 m2, ha sido desplazada por la hectárea, que es cien veces más grande.
Al terminar la Revolución Francesa se sucedieron las conquistas napoleónicas y, con éstas, se produjo la divulgación del sistema métrico. Su sencillez y su lógica lo convirtieron en un lenguaje científico internacional durante el siglo XIX. Sólo que estaba basado en un error de cálculo.

Hacia 1960, los datos enviados por los satélites artificiales confirmaron que el cálculo original de la distancia entre el Polo Norte y el ecuador era incorrecto. La medida precisa no es de 10,000, sino de 10,002 km, lo que equivale a un mínimo margen de error de una parte por cada 5,000. Falla mínima, pero falla al fin y al cabo. No hubo que alterar el metro, por supuesto, pero se hizo necesario precisarlo en términos distintos. Desde 1985, el metro se ha redefinido oficialmente como la distancia “a que viaja la luz en el vacío durante un intervalo de 1/ 299,792,458 de segundo”. Esto es intrascendente para quien sólo pretende medir una tabla o un lienzo de tela, pero es la más precisa definición que la ciencia ha podido dar.

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