martes, 18 de agosto de 2009

¿Qué pasaría si extendieras un cheque sin fondos?

Independientemente de cuáles sean las circunstancias tanto si lo has hecho intencionadamente o a raíz de un error de cálculo, las consecuencias pueden ser bastante costosas. Aunque los honorarios pueden variar un poco, los procedimientos para hacer frente a un cheque sin fondos son casi idénticos en la mayoría de los bancos y entidades de crédito.

Supongamos que vas a unos grandes almacenes para realizar una compra, extiendes un cheque por 75 dólares, coges la bolsa y te vas. Pero fruto de un error de cálculo, resulta que el cheque no tiene fondos. Alrededor de una semana más tarde recibes un mensaje del banco donde se indica que tu cuenta está en números rojos. Creyendo que se trata de una simple confusión, no devuelves la llamada. Transcurrida otra semana, recibes una llamada de una agencia recaudadora, que te notifica que les debes 125 dólares. Ese mismo día, recibes un extracto bancario con una carta en la que te confirman que tu cuenta está en números rojos por una cantidad de 13 dólares, y que debes efectuar un depósito inmediato para cubrirla. Veamos lo que ha sucedido:

1. Extendiste el cheque.
2. Los almacenes lo presentaron a cobro con su depósito diario.
3. El cheque carecía de fondos y fue devuelto a los almacenes.
4. Tu banco cargó unos honorarios de 29 dólares en tu cuenta en concepto de cheque sin fondos.
5. Los almacenes recibieron de nuevo el cheque y volvieron a presentarlo junto con otro depósito.
6. El cheque volvió a carecer de fondos y fue devuelto de nuevo a los almacenes.
7. Tu banco cargó otros 29 dólares en tu cuenta en concepto de honorarios por un cheque sin fondos.
8. Los almacenes lo comunicaron a su agencia recaudadora.

Las personas jurídicas (empresas) y las personas físicas que han recibido un cheque sin fondos en concepto de pago tienen hasta tres oportunidades para reclamar el dinero presentándolo al banco. No obstante, la mayoría de las compañías sólo lo hacen una vez, confiando en que la agencia recaudadora conseguirá materializar su importe. Para cubrir los servicios de la agencia, las empresas cargan sus propios honorarios de tramitación de cheques sin fondos, que habitualmente oscilan entre 20 y 25 dólares. Dado que el cheque fue presentado dos veces al banco, no sólo recibes un cargo de 29 dólares del banco en sendas ocasiones, sino que además, los almacenes te cargan sus 25 dólares de costumbre en concepto de honorarios por la doble devolución del cheque. Así pues, tu pago inicial de 75 dólares te acaba costando 183 dólares, es decir, 108 dólares adicionales.

Imaginemos que dos o tres transacciones no registradas en tu talonario han provocado el descubierto. En tal caso, todos los honorarios extra derivados de la tramitación del cheque sin fondos y de sus devoluciones pueden tener un efecto dominó, hasta el punto de que podrías encontrarte con un descubierto de varios cientos de dólares en un breve plazo de tiempo.

No es infrecuente pensar: «¿Ah, sí? ¡Ahora van a ver! Dejaré de usar esta cuenta sin cubrir el descubierto y abriré otra nueva en otra entidad». Una decisión muy desafortunada. Los bancos no caen en la trampa tan fácilmente. Cuando existen evidencias de que no vas a pagar, lo notifican a la oficina de crédito a través de una agencia como Equifax o Check Systems, en cuyo caso, tu morosidad queda registrada en tu informe de crédito, donde permanecerá durante siete años. Durante este tiempo, te resultará prácticamente imposible abrir una cuenta en otro banco. Asimismo, la mayoría de las entidades bancarias no suelen poner la otra mejilla, y aun en el caso de que al final regreses para satisfacer tu deuda, es muy probable que ese banco no esté dispuesto a reabrir la cuenta.

Este panorama se puede evitar. Hoy en día, muchos bancos y entidades de crédito ofrecen lo que se conoce como «protección de descubiertos». Existen dos tipos entre los que elegir:
El descubierto se puede cubrir transfiriendo dinero de una cuenta anexa, como por ejemplo una cuenta de ahorro.

A falta de otra cuenta o de una cuenta de ahorro, el descubierto se puede cubrir mediante una línea de crédito, que es como solicitar un préstamo que puedes o no necesitar. En este caso, solicitarías el préstamo a través del programa de protección de descubiertos, y de aprobarse, el dinero estaría disponible cuando fuera necesario.

En general, el precio de este tipo de protección suele ser mínimo. A veces, incluso es gratuito.