lunes, 17 de agosto de 2009

¿Qué pasaría si intentaras conducir tu coche por debajo del agua?

En muchas películas y documentales militares aparecen Jeeps y otros vehículos de combate casi sumergiéndose al cruzar un río. Lo cierto es que están especialmente diseñados para ello, pero 
¿Qué sucedería si intentaras conducir tu coche sumergido a través de un río poco profundo o de un estanque de 1,20 m de profundidad? Se detendría inmediatamente. ¿Dónde reside la diferencia?
Diseñar un vehículo capaz de circular sumergido constituye todo un reto. Para que funcione cualquier tipo de motor de combustión debe disponer de una fuente de aire y poder expulsar los gases de escape. Si el agua no es demasiado profunda, los gases se liberan igualmente, ya que son capaces de ser expulsados con el motor bajo presión.

El problema suele residir en la entrada de aire. Tan pronto como ésta se sumerge, el motor no puede absorber aire y deja de funcionar. Una solución consiste en añadir un largo tubo de buceo al sistema de entrada de aire. Por ejemplo, los Humvees militares suelen disponer de un tubo de buceo conectado a un puerto, en el lado del pasajero de la cabina. Dicho tubo les permite sumergirse hasta 1,5 m de profundidad y aun así seguir absorbiendo aire.

A continuación tendrás que impermeabilizar el motor. Existen un sinfín de cuestiones en las que pensar, como por ejemplo:


  • Los dispositivos eléctricos, tales como instrumentos, ordenadores de control del motor, motores (para ventiladores, limpiaparabrisas, etc.), luces y batería deben estar herméticos.
  • El sistema de ventilación del cárter del cigüeñal y el diferencial también deben estar herméticamente sellados (o ventilados al mismo nivel que el tubo de buceo).
  • El depósito de carburante debe ser hermético y estar debidamente ventilado.
  • Cualquier cámara o compartimiento que pudiera llenarse de agua debe disponer de un drenaje.
  • Si se ha cuidado la entrada y salida de aire, y el motor se ha impermeabilizado por completo, el vehículo podrá funcionar bajo el agua.


En general, la impermeabilización de un motor diesel es más fácil que la de un motor de gasolina, debido a que tanto el sistema de ignición corno las bujías de encendido de este último funcionan a alto voltaje, y sellarlos resulta muy difícil (aunque no imposible). Por otro lado, los motores diesel carecen de sistema de encendido. Asimismo, si disponen de una bomba mecánica de combustible para los inyectores y una transmisión igualmente mecánica, no hay componentes eléctricos de control del motor de que preocuparse. Estas características pueden hacer que un motor diesel sea relativamente fácil de impermeabilizar. De ahí que la mayoría de los vehículos militares que vadean ríos o se desplazan sumergidos estén provistos de este tipo de motor.

Si te interesa saber más, puedes ver aquí a un auto diseñado para conducirse debajo del agua.

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