lunes, 10 de agosto de 2009

¿Qué pasaría si la fuente principal de suministro de agua quedara infectada por algún tipo de bacteria?

Uno de los milagros de la sociedad moderna es el abundante suministro de agua potable disponible en todos los hogares y empresas. Lo único que tienes que hacer es abrir el grifo para beber agua limpia y sin gérmenes. Solemos considerar este milagro como algo completamente normal, pero si alguna vez has viajado a un país que no dispone de un buen sistema de suministro de agua, sin duda habrás aprendido a apreciar la increíble importancia del nuestro.

Ni que decir tiene que las bacterias lo tienen difícil para invadir la red de suministro de agua, ya que el sistema está especialmente diseñado para mantenerlas a distancia. Una típica red de suministro de agua bombea el líquido elemento desde un río o un lago, elimina los sedimentos en un tanque de precipitados, filtra el agua mediante un filtro de arena y luego la descontamina con cloro, ozono y/o luz ultravioleta para erradicar las bacterias restantes. El resultado es un agua potable limpia, saludable y totalmente libre de gérmenes.

No obstante, hay veces en que los sistemas de depuración se averían, lo cual acostumbra ser bastante común en las pequeñas redes de agua de las áreas rurales, donde el agua no se analiza ni controla con regularidad. Pero también puede suceder en las grandes ciudades. El peor caso ocurrido hasta la fecha se produjo en Milwaukee en 1993. Un protozoo llamado crytosporidium invadió el sistema de aguas, provocando la muerte de docenas de personas y aproximadamente 400.000 enfermos. La razón por la que dicho protozoo consiguió infectar el suministro de agua es que es muy pequeño y en consecuencia resistente al filtrado. Por otro lado, el cloro no resulta demasiado eficaz para combatirlo. Tras el incidente, en Milwaukee se instaló un sistema de ozono además del sistema de cloro para evitar que se repitiera en el futuro.

En los sistemas de agua de menor envergadura, y sobre todo en los que operan a partir de pozos en las zonas rurales, la contaminación por E. coli y el escaso control sanitario pueden acarrear problemas. El cloro mata a la bacteria E. coli, pero la concentración debe ser lo bastante alta y el tiempo de exposición lo suficientemente prolongado para que resulte eficaz. Algunas cepas de E. coli son letales, afectando especialmente a los niños y a los ancianos.

Así pues, la respuesta a la pregunta «.Qué pasaría si el suministro de agua de la ciudad quedara contaminado?» es «Podría infectar a la mitad de la población». La solución a este problema consiste en el control constante y pormenorizado del proceso de depuración, además de la utilización de diferentes métodos de depuración capaces de hacer frente a distintos tipos de contaminación.

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