domingo, 20 de septiembre de 2009

15 Formas de deshacerte de tus deudas

Aun recuerdo, como si hubiera sido ayer, cuando deseaba poseer una tarjeta de crédito. Mi sincera necesidad en ese momento era contar con un respaldo financiero que cubriera una emergencia médica. Y no fue hasta que recibí mi preciado plástico crediticio que el monstruo consumidor surgió en mí y desde ese momento comencé a comprar cosas que realmente no necesitaba.

Sólo mediante la práctica entendí el funcionamiento de el mundo obscuro de “compre ahora y deba durante mucho tiempo”. Así que si quieres deshacerte de esa deuda con el banco, puedes seguir estas recomendaciones.

Detente cuanto antes.

Para que tu salud financiera vuelva a ser saludable, lo primero que hay que hacer es dejar de incrementar el compromiso. Parece muy simple, para algunos es tan difícil dejar de deber como el dejar de fumar. Seguir comprando con deudas es como similar a tener un camino muy largo que recorrer, y por cada tres pasos que avanzas retrocedes cuatro; a ese ritmo nunca llegaras. Deja de comprar cosas inútiles, lo único que conseguirás con esa vorágine consumista es que los bancos estén muy complacidos de que te tardes todo el tiempo posible en liquidar el monto.

Hasta la vista baby.

Cuando compras a crédito en realidad no sientes el dolor de gastar tu patrimonio, así que como segundo paso deberás deshacerte de tus tarjetas de crédito. Espera, aun no vayas por las tijeras ni tampoco corras al banco a cerrar tus cuentas (con ello sólo lograras tener un menor monto de crédito). Lo que debes hacer es guardarlas y no utilizarlas hasta que liquides. Imagina que las colocas dentro de un gran bloque de hielo, cuando sientas la necesidad de usarla, deberás esperar a que se derrita el mismo para usarla; te aseguro que pasado ese tiempo ya habrás reflexionado sobre la verdadera necesidad de ese producto.

Actívate.

A una mente ocupada no le entran ideas de comprar por impulso o por aburrimiento. Es muy sencillo caer en la trampa de las compras a crédito cuando no tienes nada que hacer y la televisión te seduce con imágenes tentadoras de productos que no necesitas.

Cambia de hábitos.

Cuando tengas que ir de compras, detente un momento para reflexionar si realmente necesitas lo que está en tus manos (Recuerda el hielo). Olvídate de dar regalos a diestra y siniestra a los amigos y familiares (A menos que sea estrictamente necesario). No olvides tampoco ir de compras con el estómago lleno, así evitaras colocar en el carrito de compras todo lo que veas.

Trabaja más.

Entre más dinero consigas, podrás liquidar más rápido tu deuda. Aunque muchos piensan que entre más dinero puedan hacer es más es la cantidad que deben de gastar, esto es un gran error. Si has conseguido un aumento o si te han pagado por algún trabajo extra, dedica el excedente para liquidar tus pendientes. Al finalizar los pagos, procura vivir exactamente de la misma forma cuando cuando tenias la deuda, de esta manera podrás dedicar una cantidad considerable para ahorrar.

Crea nuevas formas de ingreso.

Eres experto en alguna área además de la en que te desenvuelves como profesional. Es momento de sacarle provecho, puedes trabajar en aquello para lo que eres bueno. Y si de casualidad tu hobby puede generar algún ingreso estarás trabajando en algo que te divierte.

Construye un fondo de emergencia.

Esto es básico para la salud mental, reúne una cantidad equivalente a tres meses de tu sueldo para casos extremos, se puede decir que serás un héroe si logras ahorrar teniendo deudas, pero yo se que tú puedes. En caso de que presente alguna emergencia médica o que te despiden sin aviso, podrás vivir del modo acostumbrado y con el tiempo de sobra para recuperarte. Recuerda que no debes tocar por nada ese dinero y no lo pongas en el banco a plazo fijo, ya que en caso de necesitarlo no podrás disponer de ese dinero de manera inmediata.

Evita las cuotas.

Organiza un plan de pagos, anota todos tus compromisos financieros en una agenda; en caso de querer comprar algo que no es necesario, revisa primero si no tienes alguna fecha próxima de vencimiento. Regresa los videos que rentaste a tiempo, paga los impuestos en la fecha prevista y adquiere en preventa los boletos del concierto al que quieres asistir.

Unidos venceremos.

Si te has hecho de un montón de dudas por varios frentes, reúne todas tus deudas en una sola cuenta; el cargo se incrementará en tiempo pero los pagos serán menores, lo cual le dará un respiro a tu presupuesto. No olvides que no debes incrementar el monto (Que no compres cosas inútiles) y procura adelantar pagos cuando te sea posible.

Haz un presupuesto.

Realmente no es algo tan difícil de hacer. No necesitas ir a la tienda de informática a comprar el software más reciente de contabilidad. Te bastará una libreta y un lápiz. También sirve alguna hoja de cálculo (prueba Google Docs). Anota todas tus deudas y todos tus ingresos. El día de pago separa el dinero de “pagos necesarios” y distribuye el sobrante para bajar el monto de la deuda. No tienes que pagar todo el mismo día.

Re-usar y reciclar.
Te podría dar mil ejemplos sobre el reciclaje en casa, pero he aquí sólo algunos. Las bolsas que te dan en el supermercado las puedes colocar en los depósitos de la basura, así te ahorras el comprar bolsas especiales para este propósito. Vuelve a preparar algún guiso con la comida que ha sobrado de la cena pasada. Reutiliza los envases de vidrio de vidrio en la que vienen los alimentos para guardar alguna conserva que hagas tu mismo. Existen muchas más ideas pero requieren un artículo especial.

Dime con quién andas.

Si acostumbras a estar con personas que dilapidan el dinero, te será difícil mantener un ritmo saludable de gastos. Deshazte de ese tipo de amigos y si no es posible, al menos mantenlos lejos.

Bye, bye.

Si estas metido en deudas hasta el cuello, tal vez una posibilidad sea huir de dónde vives. Por supuesto que no me refiero a irte sin pagar, sino que tal vez al cambiar de residencia a una ciudad más barata puedas pagar con calma tus compromisos. También puedes mudarte a una casa más pequeña o vivir más cerca del trabajo.

Toma lo gratis.

Obviamente no te van a regalar la gasolina, así que aprovecha la bicicleta o el caminar para las distancias cortas.

Dobla el mínimo.

Siempre hay que pagar al menos el doble del mínimo, ya que si solo te atienes a lo que te dicen que tienes que pagar, estarás conservando la deuda pero no la estarás liquidando. En tan solo tres años habrás duplicado la deuda y aun deberás un monto similar al original.

Después de todo, deshacerte de las deudas es como estar a dieta, no es sencillo y las tentaciones están al orden del día. Siempre estará presente una voz que te incitará a gastar.  Si eres de los que piensan “Entonces para qué es la vida si no es para gozar” los únicos que gozaran serán los acreedores, tu vivirás ocupado en pagar. Vivir con miedo no es vivir, así que comienza por realizar algunos sacrificios y dentro de poco podrás respirar tranquilo de nuevo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada