miércoles, 30 de septiembre de 2009

¿Por qué echamos a perder a nuestros hijos?

Sólo basta con que tengamos algo de dinero, para que comencemos a comprarles cosas que no necesitan nuestros hijos… cosas que simplemente no les deberíamos dar y que poco a poco llenan sus habitaciones aún en época de crisis. Pero… ¿Por qué hacemos esto?

Porque nos sentimos culpables

Algunos padres pensamos que no lo estamos haciendo muy bien eso de la educación, mentalmente queremos compensar a nuestros hijos de alguna otra forma. Lamentablemente no podemos dedicarles el tiempo de calidad suficiente e intentamos suplir esa carencia comprándoles cosas. ES una forma de asumir la responsabilidad, pero a la larga, incrementará el problema de formar hijos malcriados, solos y faltos de atención.

Para regresar a nuestra niñez

¿Cuántas veces les compramos cosas tan sólo para revivir nuestra infancia? La mayoría no lo vamos a admitir, pero muchas de las cosas inútiles que les compramos son tan sólo ara utilizarlas nosotros por los recuerdos que le guardamos. He visto como hay padres que quieren revivir los momentos que pasaron con el ATARI y le compran un XBOX 360 a su hijo de tan sólo tres años.

Porque queremos lo mejor para ellos

Esta frase la dicen todos y cada uno de los padres para auto complacerse: “Queremos lo mejor para ellos”. Es especialmente recurrente en los padres primerizos, que por cierto, son los que se exceden en los gastos que se pueden permitir en su primogénito. Pero entre más hijos aparecen, ese sentimiento de “lo que sea para mi hijo” desaparece poco a poco. Si al primero se le cae una paleta al suelo, le dicen: déjala.. ya la chupo el diablo… ya para el tercer vástago, cuando se cae la paleta le dicen: todavía sirve, el polvo pegado te dará anticuerpos (es cierto.. yo lo vi).

Porque podemos

Cuando se dispone de dinero, se presenta un problema que todos desearíamos tener: ¿Qué diablos hacer con tanto dinero? Y es que es parte de la naturaleza humana el no terminar nunca el apetito de tener siempre más cosas. Pareciera que la inmadurez va en aumento entre más dinero se disponga. Como adulto, debemos realizar acciones que repercutan en el bienestar de los hijos; la extrema generosidad no es parte de ningún proyecto saludable y es muy fácil caer en la rutina de de regalar por regalar, ya que comprobamos que mediante esta acción obtenemos menor resistencia. Los niños no nacen con grandes ambiciones, somos nosotros los que las inducimos. Si se les compra un juguete sencillo, se divertirán de la misma forma que si de uno caro se tratase. Si en un momento no lo podemos complacer mediante este tipo de sobornos sentimentales, se sentirán profundamente decepcionados de nosotros.

Como una táctica de de negociación

¿Cómo moldeas el comportamiento de tus hijos? Para la mayoría consiste en una combinación entre disuasión, recompensas y castigos. Pero los métodos de recompensas son tan variados como lo somos cada uno de nosotros; en algunas ocasiones otorgamos de más y ellos saben tomarnos la medida muy pronto… y si… ellos son muy inteligentes al respecto.

Si eres como la mayoría de los padres, de seguro que a veces te gusta comprarles cosas tan sólo para ver sus caras de felicidad. Lo hacemos porque los amamos y disfrutamos con sus alegrías. Los problemas aparecen cuando no sabemos medirnos y queremos complacer todos sus caprichos. La forma en la que los consintamos moldeará su carácter y les inculcara la forma de reaccionar ante sus necesidades y sus deseos.

Tal vez ( o más bien estoy seguro) yo no soy el indicado para indicarte cómo debes educar a tu hijo. Sin embargo, a pesar de todas las teorías de cómo criarlos, pienso que lo mejor para cada quien es utilizar el sentido común. Y es este sentido común el que me dice que todo debe darse con moderación, en especial la satisfacción de los caprichos como las recompensas. En cuanto al tema de ahorrar… bueno, esa es otra historia.


... y ¿por qué ahorrar dinero? Pues porque cada billete que te ahorres ahora será mucho más útil en el futuro.