sábado, 12 de septiembre de 2009

¿Por qué es más fácil recordar caras que nombres?

Cuando vemos una cara tratamos de reconocerla (es decir, determinar si nos es familiar o no), mientras que cuando vemos a una persona a la que sí reconocemos y tratamos de pensar en su nombre, tenemos que hacer un esfuerzo por recordarlo.

En general, recordar es más difícil que reconocer porque para llegar a la región del cerebro donde se almacenan los nombres hay que procesar información acerca del contexto en el cual conocemos a la persona. Por ejemplo, si es una actriz a la que vimos ayer en la televisión.

Es por causa de estos pasos adicionales por lo que con frecuencia batallamos para recordar el nombre de alguien, aunque sí sepamos quién es.

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