jueves, 26 de noviembre de 2009

Cómo preparar un café perfecto

No siempre tienes que tomar café instantáneo, ni tampoco tienes que comprar todos los días el insípido cafecito de las tiendas de conveniencia. De ser posible, compra tus propios granos y prepáralo en casa.

Te sorprenderá lo delicioso que te quedará. Por cierto, hace unas semanas encontré el café en grano que preparaba mi abuela, nunca me dijo dónde lo compraba, y por una casualidad del destino encontré el lugar donde me hice de unas cuantas bolsas.

¿Molido grueso o fino?

Utilice el grado de molido que recomiende el manual de uso de su cafetera: si es demasiado grueso, el café puede quedar desabrido, y si es demasiado fino, muy cargado y amargo. Aunque para mi el más sabroso es el que se hierve.

Opta por la calidad.

Prefiera el café cuya etiqueta indique que es "100% arabica" o "Hecho con granos de arabica'; la variedad más aromática y de mejor sabor.

Evita comprarlo a granel.

La exposición al aire y a la luz puede alterar o reducir el sabor de los granos. Si compra café en bolsa o en lata, escoja empaques al alto vacío o provistos con válvula de ventilación (un pequeño disco con orificios que permiten la salida del bióxido de carbono y evitan la entrada de aire). Los granos enteros se conservan frescos más tiempo que los molidos. Muela el café justo antes de prepararlo.

Guárdelo bien

Tan pronto como abra el paquete, vierta el contenido en un recipiente hermético y guarde éste en un lugar fresco y oscuro. No meta el café al refrigerador: el frío y la humedad pueden dañar los granos y alterar el sabor.

Use medidas precisas.

Utilice 11/2 o 2 cucharadas de café molido por taza. Si lo prefiere más cargado, agregue un poco más.

No lo deje en la cafetera

Procure servir y beber el café recién preparado para disfrutarlo plenamente. Si lo deja más de 20 minutos en la cafetera encendida, empezará a quemarse.


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