lunes, 11 de enero de 2010

Famosos y fóbicos

Todos tenemos nuestros temores particulares, algunos son más evidentes que otros, la mayoría son sólo pequeñas molestias eventuales; y hasta pagamos por tener algunos de estos temores, gracias a esta situación viven los centro de diversiones que cuentan con juegos mecánicos.

Hay otro miedos, los que son incontrolables; miedos que toman el nombre de fobias. No respetan edad ni posición social. A continuación hay una muestra de personajes que tuvieron poder o reconocimiento (o tienen), pero también vivieron atormentados por sus miedos irracionales. Como podrás leer… nadie se les escapa… nadie.

Natalie Wood

Comenzó su vida en los escenarios desde muy pequeña y continuó en ellos hasta su muerte en 1981. Al parecer la hidrofobia (miedo al agua) de la actriz fue provocada por un traumático evento que sucedió en su infancia. Durante la filmación de una escena en su niñez, Wood aseguró tener miedo de caer de un puente colgante que debía cruzar. Su madre intentó motivarla diciéndole que éste era seguro y que no había modo de tener un accidente. Sin embargo, el puente colapsó y, desde entonces, la actriz desarrolló un intenso pavor al agua. Paradójicamente, Natalie Wood murió ahogada al caer al mar desde un yate por la noche.

Adolf Hitler

El hombre que le provoca fobia a millones de personas en el mundo también fue presa de un miedo constante e intenso: el temor a los espacios cerrados. Se dice que en 1938 el Partido Nazi Alemán terminó la construcción de una asombrosa casa ubicada en los Alpes bávaros, llamada el Nido del Águila. El opulento inmueble fue un regalo que el partido le hizo a Hitler por alcanzar sus primeros 50 años de vida. Pero de todo lo que podría asombrar esta construcción había un detalle que le robaba el aliento a cualquiera que lo viera: un elevador hecho de oro pulido. Aunque este detalle se justificó apelando al “buen gusto” de Hitler, en realidad, el ascensor fue creado de dicho modo porque los efectos del pulido daban la sensación de amplitud, imprescindible para que el líder alemán no sufriera un ataque de pánico.

Napoleón Bonaparte

Además de tener decenas de hábitos obsesivos compulsivos, el gobernante francés tenía una fobia muy particular: el pánico a los gato. El militar vivía preocupado por la presencia y el acoso de las ratas entre los miembros de sus ejércitos. Muchos de sus consejeros le sugirieron utilizar gatos para terminar con la plaga de roedores, pero é se negó rotundamente debido a su ailurofobia. Otros personajes famosos con este trastorno son: Alejandro el Grande, Julio César, Gengis Khan y Benito Mussolini.

Howard Huges

Además de ser uno de los empresarios más adinerados de su época, era un hombre con un intenso trastorno obsesivo compulsivo que lo hacía concentrar su atención en detalles irrelevantes para todos los que lo rodeaban: se dice que mientras producía la película Outlaw se obsesionó con una de las blusas utilizadas por Jane Russell. Según Huges, la prenda tenía un defecto gracias al cual la tela se agrupaba en un punto que provocaba que la actriz luciera como si tuviera dos pezones. Pasó los últimos años de su vida recluido, totalmente preso de su fobia a los gérmenes, la cual le impedía tener contacto físico con otras personas y lo obligaba a tocar todo con pañuelos en las manos.

Woody Allen

Es uno de los directores de cine más famosos alrededor del mundo y también una de las celebridades que habla de manera más directa sobre sus obsesiones y conflictos, al parecer, para reírse de sí mismo. El director ha confesado en diversas ocasiones que a lo largo de su vida ha tenido que lidiar con unas cuantas fobias: claustrofobia, terror a los insectos, a la luz, a los colores brillantes, a las alturas, al sol, a los niños, a los ciervos y a las multitudes.

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