lunes, 25 de enero de 2010

¿Qué es más limpio, un inodoro o una esponja de cocina?

Cuando piensas en tu cocina, probablemente la primera imagen que cruza por tu mente sea la tarja de acero inoxidable, los funcionales electrodomésticos y los azulejos de colores pastel. Dudo mucho que se te ocurra reparar en los rincones oscuros donde las bacterias se reproducen como conejos. Y no sólo me refiero a los habitantes microscópicos que pululan debajo de la estufa, o a la fauna y flora que habita detrás del refrigerador. Me refiero a la esponja de cocina que se utilizas para limpiar los vasos y quitar las manchas del desayunador. Por si no lo sabías, esas esponjas son un criadero de microorganismos.

Tal vez sean los baños, de todas las habitaciones de la casa, los que posean la peor reputación. Tenemos la idea de que son lugares sucios y llenos de bichos; después de todo, es ahí en donde realizamos la mayor parte de nuestros asuntos personales que incluyen a todos los fluidos corporales (y obviamente es dónde defecamos). Sería razonable pensar que la taza es el lugar con más animales indeseables por centímetro cuadrado.

Algunos estudios realizados por los fabricantes de productos de limpieza han confirmado que, los niveles de bacterias de los cuartos de baño no son tan altos como podría pensarse. Las muestras indican que es más limpio el cuarto de baño que la cocina (Wow!).

En el 2008, un estudio patrocinado por Lysol, descubrió que en el 75% de las esponjas de las cocinas de los Estados Unidos existían bacterias dañinas; a nivel Internacional era del orden del 90%. Esto significa que hay más de 100,000 bacterias por centímetro cuadrado. Pero… ¿Qué significa eso de “bacterias dañinas”?
Pues se refiere a la presencia de e-colli y salmonella. Aunque no es probable que te maten, si es posible que te provoquen dolores estomacales y diarrea. En el mismo estudio, realizado con muestras de 20 hogares, se pudieron percatar que en el fregadero existen más bacterias que en la taza del inodoro.

Los niños, los animales y la comida son fuentes de tráfico de bacterias. Hay perros entrando y saliendo de las cocinas, restos de comida que nadie saca al basurero de enfrente (o de atrás) de la casa, los niños tocan todo con las manos sucias (Y algunos adultos también). Es como un campo de diversiones para las bacterias.

Aunque utilices un trapo para limpiar lo que se derrama, siempre habrá una gota o una manchita de salsa o de comida que será el lugar ideal para que las bacterias proliferen. Simplemente pasamos ese pedazo de tela por aquí y por allá, y creemos que ya está limpia la cocina. Pasa todo lo contrario con el sanitario; es en el cuarto del trono en donde se utilizan productos agresivos y utensilios especiales para su higiene. Resultando que al final, queda más limpio el baño que la cocina.

Los expertos recomiendan que regularmente coloques la esponja con la que se limpia la cocina dentro del microondas. Debe estar húmeda y calentarse por espacio de dos minutos, cuidando que no se queme y pueda provocar un accidente. Esto eliminará el 99.9 % de las bacterias que habitan en la esponja. Dicho método supera en resultados al obtenido al aplicarle cloro o jugo de limón.

Y ahora he de comentarte lo peor para el final… El teclado del ordenador es aún más sucio que el inodoro.