sábado, 6 de febrero de 2010

5 maneras de fotografiar rostros

1. Utiliza sus expresiones

Tu sujeto es un lienzo en blanco hasta que comienzas a hablarle. Una cara expresiva resulta interesante para el espectador, y atraerá su atención fácilmente. Para lograr caras expresivas, tienes que motivar a tu modelo para que varíe la forma de su rostro. Por ejemplo, para los niños tendrás que jugar un poco al payaso para logar que sonrían; olvida la clásica palabra que todos tienen que decir para que se les vean los dientes; en vez de ello, háblales de la última película de súper héroes, de la consola del momento o cuéntales algún chiste que ya has probado que les resulte gracioso. A las personas mayores haz que recuerden los viejos días en los que todo era mejor; la mejor expresión es la que aparece de forma natural.

2. Capta sus siluetas

Para realizar una silueta, deberás colocar a tu sujeto frente a una fuente de luz brillante. Si tu cámara tiene la posibilidad de asegurar la función de exposición, apunta hacía la parte más brillante de la escena, oprime el obturador a la mitad y regresa a encuadrar al modelo; termina de oprimir el obturador y tendrás una silueta.

3. Prueba diferentes perspectivas

No todas las fotografías de un rostro tienen que ser la clásica de frente o perfil, intenta con los 360 grados y deja que la cámara descubra los ángulos que no son tan comunes. Puedes utilizar un trípode para que te sirva de extensión y tomar alguna imagen desde un lugar más alto, o bien, colócate de rodillas, o recuéstate si es necesario para experimentar con diferentes puntos de vista.

4. Juega con las luces

Aísla a tu sujeto de la escena utilizando el flash de corto alcance, o bien, utiliza los rayos de luz que penetran la habitación de manera artística. También puedes colocar papeles transparentes de colores sobre las fuentes de luz, para que la ambientación cambie drásticamente. Intenta tomar una foto de las luces de los autos en la noche, mientras dejas el obturador abierto durante algunos segundos, o coloca celofán de colores en las lámparas de la habitación.

5. Llena el encuadre

La mejor opción a la hora de llenar el encuadre es hacer tomas de los ojos, sólo recuerda poner la función de macro en la cámara (la de la flor). Después, aléjate un poco y captura la parte en donde aparecen los ojos y la boca. Por último, fragmenta el rostro tomando sólo partes del mismo, aunque no estén bien encuadrado. En el postproceso, desatura la imagen, para que la falta de detalle agregue un atmósfera diferente.

Y como postre… unos consejos.


  • Mantén enfocados los ojos siempre.
  • Experimenta con la composición y no temas colocar a tu sujeto en una parte del marco.
  • Las luces suaves funcionan muy bien en los sujetos de mayor edad, a menos que tu intención sea la de acentuar sus líneas de expresión y las arrugas.
  • Los reflejos distraen la atención, un pequeño giro de la cabeza puede prevenir que aparezcan en la imagen o bien, corrígelo con el editor de imágenes después
  • A los niños les cansa muy rápidamente las sesiones fotográficas, frecuentemente muéstrales como van quedando las imágenes para mantenerlos motivados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada