sábado, 10 de abril de 2010

Cómo fotografiar a tu bebé

Repentinamente, tu bebé pasa de la cuna al pupitre; es entonces que extrañas las caras y los sonidos que solía hacer cuando era recién nacido. Para recordar todos esos momentos tan especiales, te aconsejo que la cámara fotografica sea parte de tu vida. Podrás captar aquellos eventos que de otro modo se perderían en el tiempo cómo lágrimas en la lluvia (prestado de Blade Runner).

Ni miles son suficientes.

Toma tantas fotos y tan frecuentemente como te sea posible. Con el abaratamiento de los productos fotográficos digitales es sencillo tomar cientos de fotos de tu pequeño sin que sea algo oneroso. Toma imágenes de su crecimiento y desarrollo, por ejemplo: la primera sonrisa, el primer baño, el primer diente, el primer paso. Si por alguna razón no puedes estar ahí en esos momentos, pídele a pareja que haga las tomas por ti, procura tenerle la cámara a mano y las baterías con suficiente carga. Cada cierto tiempo dedica todo el día capturar lo que hace tu bebé, después imprime y coloca las fotografías de tal forma que cuenten una historia.

Captura lo que siente.

Aun recuerdo como si fuera ayer el día de la sesión de fotos de los diferentes gestos que le hicieron a mi hermano (también a mi me hicieron una, pero es obvio que no lo recuerdo). Dicha sesión constaba de tomar su rostro riendo, serio, triste y llorando. Pero como él sólo estaba feliz, el fotógrafo del estudio tuvo que pellizcarlo para que llorara. Procura que los sentimientos que captures del nene sean genuinos, si es necesario espera a que pasen algunos días para capturar los gestos que buscas. No esperes que sean sólo sonrisas; todos los gestos son bonitos mientras sean espontáneos.

Acércate.

Puedes hacer que la foto luzca más impactante si tomas imágenes de cerca del rostro, no olvidando colocar la cámara en modo macro (el de la flor). También puedes utilizar el zoom cuidando de que no te tiemble la mano. Antes de iniciar este proceso deberás consultar el manual de la cámara y hacer pruebas de acercamiento. Toma fotos a diferentes distancias cortas, transfiérelas al ordenador y toma nota de cuáles son las más nítidas. Este experimento sirve para conocer el alcance de tu equipo.

Prueba diferentes posiciones.

Evita que todas las imágenes desde un mismo lugar, coloca a tu bebé en una silla, junto a sus juguetes favoritos, pide que alguien lo sostenga, toma su espalda, acércate a los ojos, sube a una silla y toma una foto aérea.

Incluye a la familia.

Es común cuando hay un bebé en casa que la atención se centré sobre él y el resto de la familia (sobre todos los hermanos) pasen a segundo término. Toma fotografías con su hermano dándole de comer, con el abuelo de mejilla a mejilla o al pequeño bailando con los tíos.

Usa un fondo sencillo.

Para que en la imagen sea el bebé el centro de atención, busca que el fondo sea simple, de preferencia liso o que no contenga muchos objetos que puedan ser distractores. Muévete moverte por la habitación hasta encontrar el mejor ángulo. También puedes usar alguna sábana lisa como telón de fondo.

Utiliza la luz del día.

Evita en lo posible el uso del flash, puede molestar a tu bebé y además producirá brillos en la piel y colores extraños en la imagen. Los mejores días para usar la luz natural es cuando está nublado. Coloca al nene cerca de la ventana y usa alguna camisa blanca para que ayude a reflejar la luz a su rostro.

Coloca las imágenes en la red.

Si quieres que toda tu familia comparta esos momentos tan agradables que has pasado con tu bebé, puedes crear un álbum en internet. Así cada quien lo podrá gozar cuándo quiera. Sirve además como copia de respaldo.

Convierte tus imágenes en regalos.

Selecciona las mejores imágenes que has tomado y transfiérelas a tazas, tarjetas, camisetas y regálalos a sus abuelos o llévatelos a la oficina para que todos vean el orgulloso padre que eres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada