viernes, 16 de abril de 2010

¿Cómo se distingue a ojo desnudo entre una estrella, un planeta y un satélite artificial?

Bajo condiciones de observación normales, los planetas no parpadean y las estrellas sí lo hacen. Esto es debido a que los alvéolos atmosféricos hacen que las estrellas parpadeen cuando pasan a través de la posición de la estrella que cubre solamente un ángulo de uno o dos segundos. En el caso de los planetas, con discos de varias decenas de segundos de arco de diámetro, el efecto se compensa en promedio, de modo que aunque el ojo no resuelva el disco del planeta, puede promediar la intensidad de la luz para centenares de tales células atmosféricas, resultando una intensidad casi constante.

Esto no ocurre en el caso de las estrellas porque dichas células son del tamaño de las imágenes de las mismas. Por otra parte, los planetas se encuentran a lo largo de una delgada banda del cielo llamada la eclíptica, que pasa a través de las constelaciones del zodíaco. Los satélites artificiales tienen un movimiento perceptible relativo al fondo de las estrellas, y se ven cerca o poco después del crepúsculo en el momento en que el satélite se interna en la sombra de la Tierra. Se mueven mucho más despacio que los meteoros, y pueden emplear varios segundos para cruzar una distancia igual al diámetro de la Luna.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada