miércoles, 7 de abril de 2010

¿Por qué cuando los perros se cruzan se quedan pegados?

La observación poco cuidadosa de hechos y conductas nos induce a formar ideas falsas sobre las cosas que ocurren en el mundo. El apareamiento entre los mamíferos, hombres y perros incluidos, siguen un curso muy similar entre si. Los perros copulan, esencialmente, de la misma manera en que los humanos. La gran diferencia es que los humanos no andan sobre cuatro patas y pueden acoplarse de manera más armónica.

El perro, en cambio, tiene que montar a la hembra. Cuando la hembra accede a la monta el macho iniciará una serie de movimientos, para después girar sobre ella y quedar en posición contraria unido a ella. Esto da la impresión de que los animales se quedan “pegados", cosa que no es tal. Lo que ocurre es que en el pene del macho existe un bulbo que al momento de aparearse aumenta su tamaño debido al llenado de sangre y favorece la cópula; lo cuál pude durar de 15 a 30 minutos. Cuando están en un lugar “privado”, esto les ayuda que la cúpula sea tranquila y exitosa.

Caso contrario a lo que les ocurre a los perros callejeros, donde la hembra y el macho que se cruzan son presionados por los otros machos que también esperan aparearse o por las personas que presencian la cópula (Es común que la abuelitas les echen agua fría). Durante una separación brusca, el pene del macho podría fracturarse, ya que en su interior presenta un hueso denominado "hueso peneano". Es en este momento donde el macho fecunda a la hembra, ya que por estímulos de temperatura y presión por parte de la hembra, estimulan al macho a eyacular.

En este momento el bulbo del pene comienza a regresar a su tamaño normal. Una vez terminada la cópula y que ambos se separan, comienza el evento del aseo, ya que tanto como la hembra como el macho se lamen sus genitales.

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