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¿Por qué viajan los musulmanes a La Meca?

Cada año, al empezar el último mes del calendario musulmán, casi dos millones de personas viajan a la costa oriental de Arabia Saudita para el hadj, la santa peregrinación a La Meca que todo musulmán devoto debe realizar, si puede, una vez en la vida. Esta multitud de visitantes procede de todos los rincones del orbe donde se practica el islamismo.

Fue en la ciudad de La Meca donde, en el año 570 de la era cristiana, nació el profeta Mahoma, fundador del Islam, quien ordenó convertirla en lugar de peregrinación musulmana. El centro de devoción es el santuario de la Kaaba, edificio de forma cúbica situado en La Meca que, según la tradición musulmana, fue construido por Abraham. (Es a la Kaaba hacia donde todos los musulmanes se vuelven para rezar cinco veces al día, sin importar dónde estén.) Es particularmente sagrada la Piedra Negra, que engastó Mahoma en un muro del edificio. Como primero y último actos de la peregrinación, los musulmanes visitan la Kaaba y le dan siete vueltas. Quienes logran acercarse a la Piedra Negra la besan o la tocan al pasar; pero, debido al gentío, la mayoría ha de conformarse con agitar la mano en dirección a la Piedra. Los principales días de ceremonia, oración y meditación son del 7 al 10 del mes, y en gran parte de ese tiempo todos los peregrinos deben estar en el mismo sitio al mismo tiempo.

El hadj anual es una notable proeza de organización. La sola cantidad de participantes plantea enormes problemas de salubridad, transporte y mantenimiento del orden. Se levanta una inmensa ciudad de tiendas de campaña para albergar a los visitantes, que exceden en número de tres a uno a los habitantes de La Meca.

A pesar de todos estos inconvenientes, la peregrinación se vuelve cada vez más popular. El peregrino regresa a su país con renovado orgullo, después de haber cumplido con una de las más sagradas obligaciones de su religión.

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¿Cómo se forma el agua que está dentro de los cocos?

El agua es producida por la propia palmera a partir de los líquidos que absorbe del suelo donde se encuentra plantada y la humedad que captó del ambiente. La procesan las plantas mayores de cinco meses de edad. Cada coco contiene hasta dos tazas de este líquido dulce y cristalino. Es tan puro y estéril que en la época de la Segunda Guerra Mundial, cuando no había a la mano una solución glucosa, se inyectaba directamente en las venas de los heridos a la manera de suero.
Está compuesta básicamente por agua, azúcares, proteínas y carbohidratos. A la hora de adquirir cocos vale la pena agitarlos para escuchar si tienen líquido en el interior. Si no suenan es porque no han madurado o porque ya son demasiado viejos. Desde tiempos inmemorables el agua de coco ha sido empleada como bebida refrescante y hoy forma parte fundamental de la coctelería.


Cómo leer las líneas de la mano

Primero identifica las líneas: 1 – Vida, 2 – Cabeza, 3 – Corazón, 4 – Cinturón de venus, 5 – Del Sol, 6 – De Mercurio, 7 – Del destino.

Aunque no se ha determinado el origen de la quiromancia (lectura de manos), se cree que se practica en la India y China desde el año 3000 a.C. Considerada una pseudociencia por carecer de un método que compruebe sus resultados es, sin embargo, uno de los métodos adivinatorios más populares. Éste lo lleva a cabo un quiromántico, que 'analiza' ambas palmas de las manos, tanto las líneas como los múltiples detalles que se hallan en esta área de piel.
En las personas diestras, la mano izquierda corresponde a las predisposiciones heredadas (más no genéticas), y la derecha a todos aquellos rasgos únicos del individuo que permiten sugerir el futuro (en el caso de los zurdos es al revés). Aunque se ha relacionado la forma de la mano y la textura de las huellas digitales con algunos síndromes, no se ha comprobado relación entre la conformación de esta…