miércoles, 26 de mayo de 2010

El barato y sentimentaloide final de Lost

Antes que nada, permítanme decirles que cuando transmitían la primera temporada de Lost no la vi de inmediato. Es más, la vi de forma discontinua en la televisión y no me gustaba en lo absoluto. No fue sino hasta que inicio la segunda temporada que por casualidad pude verlos en orden y me enganchó. ¿Qué fue lo que me atrajo? Yo diría que los misterios; mismos que me hicieron buscar en Wikipedia y uno que otro foro los datos que me había perdido del inicio.

Semana a semana surgían más preguntas, y la posibilidad de generar hipótesis descabelladas me atraían como polilla a la luz en cada emisión. Pero la Isla no podía escapar a mi critica destructiva. Lo primero que me causaba repulsión era el tamaño de tal pedazo de tierra perdido en el océano y el tipo de vegetación... demasiado pequeña, tan pocas plantas para ser un lugar tropical.

Mi primera teoría, era que se trataba de un espectáculo tipo Big Brother. Los personajes no sabían que habían sido enviados ahí, tal como ocurría en El Cubo. Y que el ganador sería el que lograra salir primero. Me molestaba sobremanera que la comida llegara del cielo, ya que la trama no incluía formas en las que se podía sobrevivir en un lugar salvaje. Por eso prefiero la isla de Tom Hanks, donde tuvo que hacer gala de su ingenio para crear fuego, y soportar el dolor de quitarse un diente con un patín para el hielo. 

No, los Losties tenían siempre todo a mano. Si necesitaban operar a alguien por parto o cáncer, había un quirófano con todo lo necesario. La isla estaba repleta de armas, de todos los tipos y calibres. Las peleas a puños se daban a la orden del día y al siguiente capítulo a nadie le dolía nada. Pero esperen... ese es otro truco, a nadie le dolía nada nunca pero se suponía que sólo Locke era capaz de regeneración inmediata. 

Había capítulos buenos, capítulos regulares y capítulos más que malos. Uno de los mejores, fue aquel de la pareja de los diamantes, ya que además de estar muy bien contada, cerraba un circulo completo de la vida de los personajes. Eso me gustó, había una trama dentro de la trama y en vez de simplemente matarlos, les dieron un capitulo para ellos solitos. Cosa que no les sucedió a todos, muchos de los pasajeros simplemente murieron sin más. Lo mismo que le ocurría a los "otros" y los Darmatown. 

Desde la tercera temporada pensé... esto se parece a sexto sentido.

La forma discontinua de contar la historia me recordaba 100 años de soledad. Y pensé... tal vez alguien está contando esta historia, por eso las interrupciones y los adelantos y los atrasos... Es la forma en que alguien de edad avanzada se acuerda de las cosas y es como las cuenta. Tal vez se tratara de Jack o Locke, ya muy viejitos. 

... Y si se tratase de una "Isla de la fantasía" sólo que sin Tatú y sin Ricardo Montalban. Podría tratarse de un lugar en donde todos podían ser lo que quisieran ser. El cobarde podría ser héroe, el odiado por todos sería amado por una, el solitario por fin estaría rodeado de personas que se interesarían por él. Al final, todo volvería a ser como antes, pero lo paseado nadie se los quitaría.

Y para no seguir hasta el infinito con las ideas que no fueron. Les he de contar que mi capítulo favorito de las seis temporadas fue en el que Desmond viajó en el tiempo. Tal vez porque me gustan las películas en las que viajas al pasado y puedes ver de nuevo a los seres queridos que ese en especial es en si mismo, para mi gusto, el mejor. Para ésta receta favor de mezclar Back to the Future con un poco de la Isla de Gilligan.

Y me voy a saltar hasta el final. Después de haber leído tanta ciencia ficción, desde Asimov, pasando por Philip K. Dick; y tras la decepción de BattleStar Galactica, y con la buena referencia de Cloverfield y Star Trek... pensé que al final habría Aliens  como en Dark City, realidades virtuales, como en Matrix o Piso 13, juegos mentales como en La Célula o Vanila Sky, Universos alternativos como en el libro Con la Tierra nos basta o invasiones mentales como en Ubik. 

Pero no.. NOOOOOO.... se trató de un simple Ghost Wisperer, sólo que sin Melinda. Un capitulote de Camino al cielo, sólo que sin Jack London y una escenografía barata, muy típica de las películas del Santo. Eso de tomar agua de una botellita y decir... LISTO.... eres inmortal, es de lo más barato que pudieron elaborar. Las plantas que rodeaban la fuente, el brillo dorado de programa de Barney, el avión de juguete maltrecho y el peinado sin gracia de Kate al final.... todo indicaba que no les quedó dinero ni para hacer en 3D la escena de la "iluminación"

Dudas y más dudas... a mi me gustan que me cuentan una historia redonda, que todo quedé sino claro al menos explicado. Pero a mi no me engañan. La gente dejó de ver Lost, nos volvimos fanseses de The Big Bang Theory y reedescubrimos Two and a half men y los productores y escritores de LOST tenían que gastar lo menos posible. Un genio les dio la idea de un final barato y místico al que lo único que le flató fue Bruce Willis.  A mi no me engañan, el final fue una porquería. Lo mejor de todo es que hay Sheldon y Leonard para rato.

El primer lostie está atado a un árbol y al último se lo están comiendo las hormigas

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada