miércoles, 28 de julio de 2010

¿Por qué decimos "la parte del león" al referirnos a la ganancia más importante que recibe alguien en un reparto de bienes?

Esta popular frase proviene simplemente de una conocida fábula de Esopo, en la cual se cuenta que una oveja, un novillito, una cabra y un león se unen para salir a cazar.

Una vez obtenida la presa, el llamado "rey de los animales" elige para él la mejor parte; luego separará una segunda también para sí alegando que la merece por su fuerza y hasta una tercera que se adjudica por su coraje.

Queda una sola parte y el felino los invita a los otros a repartírsela pero advirtiéndoles: "si se atreven a reclamarla".

De modo que la denominada "parte del león" no sólo es la mayor, sino que amenaza con ser la totalidad de lo que se distribuye entre esos socios animales o los humanos de hoy día. De allí nos llega, también, el vocablo "leonino" para calificar a un contrato o cualquier negociación donde el que posee más poder lo hace valer ante el que no tiene más remedio que aceptarlo. Y también de allí deriva la frase "la ley del más fuerte" que, como se sabe, es ley pero sin nada de justicia.

Esta historia constituye además un fiel retrato del egoísmo del león, un animal que jamás se preocupa por sus hijos e incluso deja que se mueran de hambre.

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