lunes, 26 de julio de 2010

¿Por qué no es posible romper un huevo oprimiéndolo en sentido longitudinal?

No es completamente exacto que no podamos romper un huevo apretándolo en el sentido de su longitud, pero si es cierto que se necesita realizar un esfuerzo mucho mayor para romper la cáscara si la oprimimos por sus extremos. En parte, eso puede consistir en que la cáscara es más gruesa por los extremos que en el centro, y también en que se halla constituida por hilos y fibras dispuestos en una dirección determinada; pero ésta no es la explicación que lógicamente juzgamos más detallada. Debemos considerar el huevo como formado por arcos. Ahora bien, un arco alto y estrecho es mucho más resistente, en igualdad de circunstancias, que uno muy ancho. Por otra parte, si los estribos de un arco se hallan muy separados, no ofrecen resistencia; en consecuencia, es más fácil separarlos. Cuando oprimimos un huevo en el sentido de su diámetro menor, podemos considerar que está formado por dos arcos muy anchos y, por consiguiente, muy débiles; al apretar, lo hacemos tan sólo sobre el espesor de la cáscara, que es muy poco resistente. En cambio, cuando oprimimos los extremos, tenemos que vencer la resistencia de los arcos mucho más estrechos, y apretamos, no tanto sobre el mero espesor de la cáscara, como sobre toda la extensión longitudinal del extremo a extremo de la estructura del huevo.