miércoles, 28 de julio de 2010

Síndrome de ratón, guardar todo y no deshacerse de nada

Tengo que admitir algo, padezco un poco aun del síndrome de ratón. ¿Qué que es el síndrome de ratón? Es la costumbre de reunir de todo y no deshacerse de nada. Durante años y años coleccioné revistas y periódicos sobre informática. Yo solía comprar todas y cada una de las publicaciones que mencionaran algo con relación a los ordenadores. Solía disponer de una habitación entera en la casa para guardar aquellos papeles que a los tres meses contenían información obsoleta.

No fue sino hasta que un día, recién llegaba de trabajar, me dirigí a esa habitación buscando un artículo que deseaba leer nuevamente. Busque durante horas sin encontrar nada. Y justo en ese momento me di cuenta que todas esos documentos me quitaban tiempo y la información que contenían ya no me era de utilidad.
Decidí revisar cada revista, folleto y periódico y escanee lo que me era aun de interés, puse a la venta el resto y al cabo de dos semanas lo que no se vendió se tuvo que ir directamente a la basura. El resultado de aquella revolución fue el convertir varias cajas de papeles en apenas 2 DVD con los documentos digitalizados de lo que aun me resultaba interesante.

Me di cuenta de que había vivido como un ratón, acumulando cosas que pensé y me serian útil en el futuro. Entonces le toco el turno de ser revisada a la caja de herramientas, le siguieron los utensilios de la cocina, después fue la ropa y sucesivamente cada rincón de la casa paso por lo mismo.

Lo que aprendí de todo aquello es lo siguiente:

Cada cosa en su lugar. 

Si no le asignas un lugar en especial a cada objeto, se convertirá fácilmente en un obstáculo en la casa. Te ahorrara tiempo al no tener que buscarlo por todas partes y no se convertirá en una carga mental.

Lo plano, plano se queda. 

Lo más común en la casa es llenar las mesas de objetos y en tan sólo unos instantes se convierten en la bodega de todos. Procura que las superficies planas de la casa se mantengan libres de objetos que no les pertenecen. Con ello crearas un ambiente limpio y organizado. El método más práctico para mantenerlas libres de chatarra es meter todo en cajas; entonces y cuando se tenga el tiempo disponible se podrán colocar con calma en el sitio adecuado.

Todo cabe en una caja, sabiéndolo acomodar. 

Las facturas, los recibos, el correo y las revistas no te causaran un problema visual si mantienes en una caja diferente cada uno de estos papeles, hay muebles pequeños hasta para las revistas que lees sentado en el sanitario.

El que la hace la paga. 

Una de las mejores costumbres que puedes pedir que se sigan en tu casa es la de “El que utiliza algo, lo limpia INMEDIATAMENTE al terminar”. Si alguien hizo sus deberes y recortó hojas, al terminar tiene que limpiar todo INMEDIATAMENTE; si se utilizó un plato para el cereal, habrá que lavarlo INMEDIATAMENTE. Esto servirá a dos propósitos, primero, no tendrás que limpiar lo que se acumule, y segundo, un lugar limpio desalienta a los demás de hacer desorden.

Deshazte de lo que no utilices. 

Esto puede ser lo más complicado ya que requiere de un examen mental para analizar que es lo que realmente necesitas en casa. Deberas deshacerte de los DVD que ya no miras, de los libros que sabes y no volverás a leer o de la ropa que no te has puesto en más de dos años. Entre menos objetos poseas, serán menos los objetos que tendrás que limpiar.

Solo los perezosos no tienen tiempo.

Posiblemente por falta de tiempo o de planeación se han acumulado las cosas que requieren limpieza, lo mejor que puedes hacer es dividir estas actividades en mini-proyectos. Anota los pendientes que tengas que realizar y asígnales un día en especial, de esta forma no te será tan pesado llevarla a cabo.

Etiqueta todo. 

Si eres de los que odia que todo mundo te pregunte en dónde está tal o cual cosa en la casa el mejor truco es etiquetar todo. Suena algo exagerado pero poco a poco a cada miembro de la casa se le quedará grabado el lugar a que pertenece cada objeto y le será fácil identificar en dónde se localiza.

Divide y vencerás.

Una forma de mantener organizados los cajones es colocando divisores en cada uno de ellos. Pueden ser separadores de madera, cartón o cajas, en las que puedes disponer por separado de los clips, las ligas, los listones, plumas, tijeras, corbatas, cucharas, etc.

Una casa limpia puede darte armonía, y al llegar a ella sentirás que es un lugar confortable y digno para descansar.

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