viernes, 20 de agosto de 2010

Como pez fuera del agua

Ciertos peces poseen aletas que pueden usar como alas, y emprenden el vuelo ante el peligro Casi 50 especies de peces voladores, que miden de 1 a 4.5 m. de largo, viven en mares cálidos. Si los persigue una barracuda, un dorado u otro pez grande, veloz y depredador, los peces voladores surcan los aires con sus aletas pectorales, situadas a cada lado del frente del cuerpo y relativamente grandes si se comparan con el tamaño de éste.

Cuando se hallan sumergidos, los peces voladores mantienen estas aletas al ras de su esbelto cuerpo. Después de acelerar hasta 50 km/h en el agua, salen del mar en ángulo de 15°. Entonces despliegan las aletas pectorales, para que el viento los eleve, y planean hasta 1 m de altura sobre la superficie del mar. Para aumentar la velocidad en el "despegue", cortan el agua con las aletas caudales, provistas de un lóbulo inferior muy largo. En general, cada vuelo dura de 4 a 10 segundos y abarca distancias de hasta 45 m. Algunos peces voladores llegan a recorrer de una sola vez hasta 90 m durante 10 segundos, a 1.5 m de altura poco más o menos sobre la superficie del mar.

Los peces voladores pueden realizar varios planeos sucesivos: cada vez que descienden a la superficie, la aletearte cola los impulsa a elevarse de nuevo. Volar a favor del viento también les ayuda a recorrer mayores distancias. Además, el empuje del viento los eleva considerablemente: hay anécdotas de peces voladores que han aterrizado en la cubierta de barcos, a 11 m de altura sobre la superficie del océano. Aunque estos peces son los más conocidos entre los que se elevan en el aire, hay otros que también lo hacen. Un ejemplo es el pez hacha de agua dulce sudamericano, emparentado lejanamente con las carpas y anguilas. A diferencia de los peces voladores, el pez hacha, de sólo 7 cm de largo, es el único que al volar usa las aletas como verdaderas alas. Su profundo pecho aloja gruesos músculos, que sirven para impulsar las grandes aletas pectorales.

Cuando el pez hacha huye de los depredadores aletea con rapidez, lo que produce un zumbido. Este animal se eleva hasta 90 cm sobre el agua. Sus vuelos son muy cortos, de aproximadamente 1.5 m, si se comparan con la distancia necesaria para su despegue, que puede ser hasta de 12 m.

¿SABÍAS QUE...?

Los osos polares son muy veloces y ágiles, lo cual es sorprendente. Corren más rápido que un reno, a 40 km/h en tramos cortos, además de saltar tramos de hasta 3.7 m de anchura y montículos de nieve de 2 m de altura.

Los insectos aletean con rapidez asombrosa. La mosca Forcipomyia se lleva las palmas con 62 670 aleteos por minuto. Incluso el más lento, la mariposa macan, bate sus alas 300 veces por minuto.

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