lunes, 16 de agosto de 2010

¿Qué pasaría si alguien liberara una gran cantidad de helio en un espacio reducido de oficina? ¿Empezaría todo el mundo a hablar con una voz aguda y chillona?

El habla es una capacidad asombrosa. Cuando hablas, tu voz empieza con una corriente de aire que fluye desde los pulmones hasta la tráquea y circula entre las vibrantes cuerdas vocales situadas en la laringe.
El sonido producido consiste en una frecuencia esencial que determina el timbre de tu voz y los armónicos de dicha frecuencia. En el caso de los varones y mujeres adultos, las frecuencias medias oscilan entre 130 herzios y 205 herzios respectivamente. El sonido que sale por la boca está modificado por la forma de la garganta, la boca, las cavidades nasales y los movimientos de la lengua y los labios. Uno de los factores que determinan tu timbre de voz es la velocidad del sonido. En el aire, el sonido se desplaza a 330 m/seg, mientras que su velocidad en un entorno de helio es casi el triple más rápida (casi 900 m/seg).

Por lo tanto, si hablaras con helio en los pulmones, todas las ondas acústicas viajarían casi tres veces más deprisa a través de la garganta, la boca y las cavidades nasales, creando un tono o timbre aproximadamente tres veces más agudo. ¡Hablarías más o menos como el Pato Donald! A una atmósfera de presión, con helio puro en el tracto vocal en lugar de aire, el timbre de tu voz sería alrededor de dos octavas y media más agudo que de costumbre, aunque es muy improbable que alguien fuera capaz de liberar el suficiente helio en un espacio de oficina para crear una situación en la que todo el mundo respirara helio puro, y aun en el caso de que fuera posible, la gente no tardaría en morir asfixiada.

Pero ¿y si se tratara de una mezcla de helio y oxígeno? ¿Tendría un efecto apreciable en la voz? Si respiras una mezcla de helio-oxígeno conteniendo un volumen del 68 % de helio, el timbre de la voz se incrementa, aunque sólo una octava y media. De ahí que si alguien insuflara la cantidad suficiente de helio en la oficina como para que el volumen de helio en el «aire» fuera del 68 %, se produciría una pronunciada elevación en la tonalidad de la voz de los presentes. Sin embargo, no tendría nada que ver con ese efecto chillón tan familiar que se produce al aspirar el helio de un globo.

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