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¿Qué pasaría si ganas la lotería?

En Estados Unidos, treinta y siete estados y el Distrito de Columbia (Washington, D.C.) organizan loterías. Una lotería es un tipo de apuesta gestionado por el estado. La mayoría de los estados disponen de diferentes juegos, incluyendo los de premio instantáneo (rasca y gana), juegos diarios y otros en los que debes seleccionar tres o cuatro números. Pero el que ofrece los premios más suculentos es casi siempre la Lotto, que consiste en acertar los seis números correctos de un conjunto de bolas numeradas del 1 al 50 (en algunas modalidades de juego se utilizan más o menos de cincuenta).

Imaginemos que has conseguido seleccionar los seis números correctos y que ganas un bote de 10 millones de dólares. Así pues, vas a percibir esa cantidad, ¿no es cierto? Pues no En realidad, es muy probable que acabes cobrando alrededor de 2,5 millones de dólares ¿Adónde se ha ido el dinero restante?

Utilizaremos la Lotto de Nueva York a modo de ejemplo, una de las más importantes y que reparte mayores premios del país. Cuando compras un boleto de la Lotto tienes que elegir entre recibir lo que puedas ganar en una cantidad única o en una serie de pagos anuales. Una vez tomada la decisión, no puedes volverte atrás.

Si optas por los pagos anuales, lo que ganarás será una serie de veintiséis pagos anuales que en total ascenderán a 10 millones de dólares. El primer pago correspondería a un 2,5 % del total, es decir, 250.000 dólares, dos semanas después de haber presentado el boleto afortunado (pero recuerda que de cada cheque se deducirán algunos impuestos). Al año siguiente, recibirías un cheque equivalente al 2,6 %, o sea, 260.000 dólares. Cada año, la cantidad se incrementaría en 1/10 %, hasta llegar al último pago, que sería por una cifra de 500.000 dólares.

Para garantizar la disponibilidad de fondos para hacer frente a todos estos pagos, la Lotería de Nueva York compra unos bonos especiales del tesoro de Estados Unidos llamados STRIPS (Transacción Independiente de Intereses Registrados y Capital de Obligaciones), que también se conocen como «bonos de cupón cero» y que rinden un determinado interés dinerario a su vencimiento. Supongamos que compraste un bono de cupón cero en marzo de 2001 que podría valer 1.000 dólares a los diez años por una cantidad aproximada de 610 dólares. Cuanto más tarde venza el bono, menos te costará a día de hoy. Un bono con vencimiento a veinticinco años por 1.000 dólares sólo te costaría 260 dólares en la actualidad. Si lo calculas, comprobarás que si has invertido los 260 dólares a un tipo de interés del 5,7 %, a los veinticinco años dispondrías de 1.000 dólares.

Cuando un ganador reclama su premio, la Lotería de Nueva York solicita a siete brokers de bonos que coticen un paquete de bonos para satisfacer cada uno de los veinticinco pagos anuales futuros. La Lotería compra los bonos al bróker que ofrece el mejor precio por el paquete completo. Los bonos se depositan en un banco de inversiones y cada año, a medida que van venciendo los bonos, se colocan automáticamente en la cuenta de caja de la Lotería de Nueva York. Los bonos se transfieren a la cuenta de pago de premios, librándose un cheque al ganador. En términos generales, el paquete global de veinticinco bonos cuesta a la Lotería de Nueva York algo menos de la mitad de la cantidad correspondiente al premio.

Sin embargo, la mayoría de los ganadores no optan por pagos anuales, sino que alrededor del 80 % de ellos prefieren percibir la suma total del premio, que suele ser aproximadamente la mitad de la cantidad total del bote. Dado que, en cualquier caso, la Lotería de Nueva York tiene que pagar igualmente la suma del premio para comprar bonos, no tiene el menor problema en abonar esa misma cantidad al afortunado. También en este caso, la Lotería sigue el mismo proceso de solicitud de cotizaciones para los bonos, pero en lugar de comprarlos, satisface al ganador la cantidad equivalente a su coste.

Con todo, los cálculos de las ganancias no terminan aquí. La mayoría de las loterías de Estados Unidos retienen un 28 % del premio en concepto de impuestos federales: No obstante, si el premio a percibir fuera de varios millones de dólares, se aplicaría un 39,6 % (el tipo impositivo más elevado). Añádele los impuestos estatales y locales y podrías quedarte con sólo la mitad de las ganancias iniciales.

Si has elegido el pago de la suma total de 10 millones de dólares, el premio sería de 5 millones, los cuales, una vez descontados los impuestos federales y estatales, quedarían reducidos a alrededor de 2,5 millones.

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