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¿Por qué parece que se mueven los campos cuando vamos en tren?

Cuando vamos en tren, sentados tranquilamente, notamos que, comparados con los asientos y paredes del vagón, nuestros cuerpos no se mueven, y por eso muchas veces casi llegamos a formarnos la ilusión de que estamos en reposo. Si entonces miramos por las ventanas, conservamos en nuestra mente una idea más o menos perfecta de que nos hallamos en reposo, y pensamos que los efectos del movimiento se deben a los campos y demás objetos exteriores.

Éste es uno de los innumerables ejemplos de la facilidad con que nos engañan nuestros sentidos, enseñándonos todos ellos que las ideas que tenemos respecto al movimiento nacen de la comparación de unos objetos con otros; pero averiguar cuál de estos objetos se mueve, o cuál marcha a mayor velocidad que los demás, es cosa muy distinta.

La mejor manera de expresar esta idea es decir que todas nuestras nociones referentes al movimiento son relativas, no absolutas. Los trenes nos ofrecen otro ejemplo, porque todos sabemos que podemos engañarnos cuando hay otro tren en una línea próxima y paralela a la nuestra. Con frecuencia no podemos afirmar cuál de los dos se mueve realmente. Pero el error más notable de todos de esta clase es el relacionado con el Sol, las estrellas y la Tierra. En nuestro tren, que es la Tierra, nos movemos de noche y de día, y los campos que son los cielos, con sus magníficas flores, representadas por los astros, nos parecen que se mueven y que nos dejan atrás.

Cometemos el mismo error que cuando miramos por las ventanillas de un tren: ha costado muchos años demostrar que es nuestro tren, la Tierra, lo que realmente se mueve.

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¿Cómo se forma el agua que está dentro de los cocos?

El agua es producida por la propia palmera a partir de los líquidos que absorbe del suelo donde se encuentra plantada y la humedad que captó del ambiente. La procesan las plantas mayores de cinco meses de edad. Cada coco contiene hasta dos tazas de este líquido dulce y cristalino. Es tan puro y estéril que en la época de la Segunda Guerra Mundial, cuando no había a la mano una solución glucosa, se inyectaba directamente en las venas de los heridos a la manera de suero.
Está compuesta básicamente por agua, azúcares, proteínas y carbohidratos. A la hora de adquirir cocos vale la pena agitarlos para escuchar si tienen líquido en el interior. Si no suenan es porque no han madurado o porque ya son demasiado viejos. Desde tiempos inmemorables el agua de coco ha sido empleada como bebida refrescante y hoy forma parte fundamental de la coctelería.


Cómo leer las líneas de la mano

Primero identifica las líneas: 1 – Vida, 2 – Cabeza, 3 – Corazón, 4 – Cinturón de venus, 5 – Del Sol, 6 – De Mercurio, 7 – Del destino.

Aunque no se ha determinado el origen de la quiromancia (lectura de manos), se cree que se practica en la India y China desde el año 3000 a.C. Considerada una pseudociencia por carecer de un método que compruebe sus resultados es, sin embargo, uno de los métodos adivinatorios más populares. Éste lo lleva a cabo un quiromántico, que 'analiza' ambas palmas de las manos, tanto las líneas como los múltiples detalles que se hallan en esta área de piel.
En las personas diestras, la mano izquierda corresponde a las predisposiciones heredadas (más no genéticas), y la derecha a todos aquellos rasgos únicos del individuo que permiten sugerir el futuro (en el caso de los zurdos es al revés). Aunque se ha relacionado la forma de la mano y la textura de las huellas digitales con algunos síndromes, no se ha comprobado relación entre la conformación de esta…