sábado, 30 de octubre de 2010

El ave y la bestia

En Plain Words Sir Ernest Gowers cita la siguiente respuesta de un niño de diez años a la invitación que se le hizo para escribir un ensayo (cuya autenticidad está garantizada) sobre un ave y una bestia :
El ave sobre la cual voy a escribir es la lechuza. La lechuza no puede ver absolutamente nada de día y por la noche es tan ciega como el murciélago.

No sé mucho de la lechuza y por eso paso a la bestia que he escogido. Es la vaca. La vaca es un mamífero. Tiene seis lados –el derecho, el izquierdo, el de arriba y el de abajo. En la parte de atrás tiene una cola de al cual cuelga una brocha. Con ésta espanta las moscas para que no caigan en la leche. La cabeza sirve para que le salgan cuernos y para que tenga alguna parte donde tener la boca. Los cuernos son para cornear y la boca para mugir. Debajo de la vaca cuelga la leche. Está arreglada para ordeñar. Cuando la ordeñan, la leche sale y nunca se acaba la provisión. Cómo hace esto la vaca no he podido averiguarlo todavía, pero siempre da más y más. La vaca tiene un fino sentido del olfato. Uno puede olerla a gran distancia. Por eso es fresco el aire del campo. El marido de la vaca se llama buey. No es mamífero. La vaca no come mucho, pero lo que come lo come dos veces, de modo que eso le basta. Cuando tiene hambre muge, y cuando no dice nada es porque adentro está llena de pasto.

Edward Weeks, The Atlantic Monthly, 1950

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