miércoles, 13 de octubre de 2010

¿A qué se debe que acostumbremos agregar sal a los alimentos?

A una tradición milenaria originada en las cualidades de esta sustancia para preservar en buen estado los alimentos, un factor que dio origen a la civilización. Gracias a ella las agrupaciones humanas dejaron de depender de las estaciones para disponer de alimentos y pudieron viajar largas distancias llevando consigo comestibles. De este modo la sal tuvo gran impacto en la historia:  cerca de las salinas surgieron ciudades, se le usó como moneda (de ahí el termino salario) y dio origen a imperios.

Llegó a tener, incluso, implicaciones religiosas: en la Biblia se le menciona 33 veces, en la religión sintoísta de Japón se le considera pura y se cree que bendice a le gente. Aparte de esos poderosos factores, se vincula con la fisiología del gusto: el sabor salado es uno de los básicos que distingue la lengua. Se le emplea para acentuar el sabor y su consumo excesivo tiene que ver con el riesgo de hipertensión.

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