domingo, 30 de enero de 2011

¿Cómo funciona el proceso de canonización?

Ser canonizado y volverse santo es como recibir el premio Nobel de la religión católica, con el inconveniente de que sólo se puede obtener post-mortem. Hay dos maneras de volverse santo: por vía de un martirio o de virtudes heroicas; es decir, quien sea postulado debió de haber practicado la religión y sus virtudes a un grado heroico, o bien, martirizado por causa de la fe.

Una persona que haya sido ejemplo para los creyentes, al grado de ser considerada una intercesora e Dios en la Tierra, puede ser postulada para ser canonizada cinco años después de su muerte, aunque hay excepciones, como Juan Pablo II y la madre Teresa de Calcuta. Un grupo o un individuo, puede ser una congregación o una diócesis, presenta el candidato ante el obispo local y comienza algo parecido a una campaña de promoción en torno al candidato.

El obispo convoca a un tribunal de investigación para comprobar que el candidato goza de una sólida reputación de santidad y para reunir los testimonios preliminares que probarán si dicha reputación está amparada por hechos. Se realiza un informe sobre la vida y virtudes de la persona y se envía a la Santa Sede del Vaticano. Ahí se examina el informe y se expide el Decreto “Nihil obsta”, con el cual se introduce la causa del candidato, el cual se puede nombrar a partir de ese momento siervo(a) de Dios.

En esta etapa, la fase romana, se redacta un documento llamado “Positio”, el cual reúne los testimonios de los testigos, así como una biografía, las virtudes y escritos del siervo de Dios. Éste es discutido por la Congregación de las Causas de los Santos y, si lo aprueba, el siervo de Dios ahora se considera venerable y se reconocen oficialmente sus virtudes heroicas.

Además de las virtudes y cualidades del venerable, se requiere una señal divina para ser considerado santo, la cual se obtiene por medio de un milagro, excepto en el caso de los mártires. Una comisión está encargada de verificar que el beato haya realizado un milagro.

Para ser finalmente santo(a) se requiere de un segundo milagro que haya sucedido en una fecha posterior a la beatificación. Se sigue el mismo proceso de investigación que antes para confirmar que el milagro haya sucedido, y finalmente se aprueba el Decreto de Canonización. El Papa realiza la ceremonia de canonización, ya sea en el Vaticano o en el país de origen del nuevo santo. Se le asigna un día de fiesta y se le pueden dedicar iglesias y santuarios.

Dato curioso

San Antonio de Padua (1195 – 1231) fue canonizado 352 días después de haber muerto; es el patrono de Lisboa. Portugal, y Texcoco, Estado de México, así como de Cuautepec, Hidalgo, entre otras ciudades

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