domingo, 9 de enero de 2011

¿Qué hace volver a un bumerán?

El experimentado lanzador de bumerán aprovecha correctamente las características del objeto que tiene en sus manos. A simple vista no es más que un trozo de madera curvado con mayor o menor ángulo, pero en realidad sus alas están dispuestas de tal manera que en vuelo se comportan como una hélice.

El brazo del lanzador proporciona al mismo tiempo una velocidad de desplazamiento y una velocidad angular, que hacen que el bumerán gire sobre su eje como un molinillo o una hélice. Sólo que en este caso el plano de giro no está en la dirección de desplazamiento, sino perpendicular a él. La velocidad angular o precesión, mantenida por la velocidad de giro que han adquirido las alas, obligan al bumerán a describir una trayectoria circular, haciéndole volver al punto de origen.

Algo parecido ocurre con los planetas en torno al Sol. El movimiento de rotación sobre sí mismos hace que cada cierto tiempo regresen al mismo sitio. Sólo que ellos no caen al suelo. Si no existiera la fuerza de gravedad, el bumerán haría lo mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada