sábado, 12 de febrero de 2011

Si estás en el bosque con un gran árbol separándote de un oso queriendo atacarte ¿Podrías maniobrar dándole vueltas para mantener lejos al animal?

¿Qué tan grande el árbol? Ja, ja , ja... no hombre. A menos que el oso sea uno de Pixar o de peluche, estás acabado. Tal vez podría funcionar un par de veces, pero los osos son cuadrúpedos que poseen garras como ganchos y tu no; son más veloces que los corredores olímpicos, así que no hay modo de que un simple mortal pueda escapar, aun si corre como alma que lleva el diablo. Además, son realmente inteligentes.

¿Y si se trátese de un tipo muy, muy rápido y de un árbol muy, muy grande?
Lo primero que debes razonar es el porqué te ataca el oso. Si se trata de una hembra, posiblemente te has topado sin querer con sus cachorros. Lo mejor es alejarte, y si el oso se lanza detrás de ti, haz lo que ya has visto en las caricaturas... tírate al suelo y hazte el muerto. Probablemente no te seguirá, con tal de no dejar a sus oseznos desprotegidos. Y de nuevo… tírate al piso y hazte el muerto.

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