lunes, 28 de marzo de 2011

¿Dónde surge el festejo de los 15 años?

xv-añosMi madre se esmeró tanto en la fiesta de XV años de mi hermana, y con tanta anticipación que, ustedes no me lo van a creer, pero comenzó casi desde el día que nació con los preparativos. Si, mi madre era muy previsora.

Ahora bien... ¿De dónde nace la idea de festejar a las jovencitas cuando cumplen 15 años?

Todo inicia con los bailes que organizaba la nobleza inglesa y la alta burguesía francesa del siglo XIX para presentar en sociedad (sobre todo con fines matrimoniales) a las mujeres entre los 14 y los 16 años; la clave para su futuro dependía de su actuación y desenvolvimiento, así como la posición social. En los primero años del siglo XX, se acostumbró en México la celebración de "temporadas de baile", promovidas por la alta sociedad del Profiriato; sin embargo, las clases populares imitaron dichos festejos no solo para festejar a la quinceañera, sino para hacer alarde de la capacidad y nivel económico de la familia.

Precisamente es la clase baja la que inventa todo tipo de parafernalia el día de la celebración de las 15 primaveras de las chicas. Carrozas con forma de calabaza de Cenicienta, vestidos de gala con los colores y los logotipos de su equipo de futbol, bailes con los “chambelanes” para amenizar el evento. (Mierda… ya me acordé que yo participé en uno de esos en la fiesta de mi prima Dinorah… si mal no recuerdo la primera canción era de Chayanne… que bueno que no hay video de eso)

Sin embargo, una nueva moda está reemplazando a dicha fiesta. Ahora es común que la homenajeada elija quedarse con el dinero que costaría la fiesta o bien, prefieren viajar en un crucero en donde comparten la travesía con compañeras de su misma edad.

El vestido solía ser rosa, pero ahora puede ser de prácticamente cualquier color. Y como les decía antes… no falta quien elija los colores de su equipo deportivo. Los “chambelanes” solían ser primos (como en mi caso) o amigos de la chica; pero ahora se pueden contratar a profesionales que no solo lucirán mejor, sino que harán gala de sus dotes como bailarines.

Hay un regalo “sorpresa”… casi siempre se trata de un oso de peluche tamaño Transformer, y un baile “sorpresa”,el cual muchas veces parece coreografía de cabaret, no es que haya estado alguna vez en alguno, pero eso es lo que parece y a los padres parece que les agrada.

En las fiestas nunca falta el tío borracho, el novio celoso, la comida en forma de pequeños aperitivos, el baile post-fiesta, el papá que no sabe bailar el vals, el abuelo que lo baila muy bien, la mamá regañando, la tía sudada de tanto bailar… el del micrófono enviando saludos a todos sus conocidos, niños corriendo, colados comiendo de a gratis y bebiendo de más… en fin.. todo un espectáculo

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