miércoles, 23 de marzo de 2011

¿Qué es lo que hace tan caras a las palomitas de maíz en el cine?

En el pasado par de años, los cines de mi ciudad han pasado de malos a pésimos. Hay dos cadenas, MMCinemas y Cinépolis. De MMCinemas no hay mucho que esperar, siempre ha estado sucio, con butacas incomodas y comida realmente mala… pero el precio de la entrada es razonable. Lo que hace arrancarme los pelos es el servicio de Cinepolis… una película se ve borrosa, otra tarda una hora en comenzar, otra se sale de la pantalla, otra se escucha como disco rayado… Y cuando uno se queja siempre dicen que lo resolverán y no lo hacen. ¡Ah! Y nunca regresan el costo de la entrada cuando alguno de las casos anteriores sucede.

Hasta hace un par de años en el mentado Cinepolis había dos lugares en donde vendían las palomitas, uno por la parte de afuera y otro en medio de las salas. Tal vez por las bajas ventas, o por ahorrarse el sueldo del personal, la que está dentro dejó de servir al público. Y la de afuera atiende siempre con la mitad de las cajas disponibles… Un combo de refrescos y palomitas que en la tienda de la esquina costaría 30 pesos, en el cine cuesta poco más de 100 pesos, lo mismo que un par de boletos…. es decir, pagas por los refrescos lo mismo que le ha costado a un Director, actoresn maquillistas, ingenieros de sonido…etc, etc, etc, lograr que veas su trabajo.

Entonces ¿Que hay en ese líquido amarillo que les ponen a las palomitas y que todo mundo cree que es mantequilla? ¿Será acaso ese misterioso ingrediente lo que las hace tan caras?

Recientemente, alarmados por las presiones de un público cada vez más exigente, como su servidor, los representantes de la Asociación Nacional de Teatros en los Estados Unidos (Léase que incluyen a las salas de cine, obviamente), le han solicitado a la US Food and Drug Administration y a los miembros del Congreso de los Estados Unidos para que los eximan de la obligación de etiquetar a las palomitas con su contenido nutrimental.

Su argumento principal es que dicha norma es un intrusión injustificada en su negocio, ya que la gente va al cine a ver películas... no a consumir alimentos [¿Qué alguien me explique a mi la relación]. Gary Klein, consejero de dicha asociación indica que: "No somos un restaurant donde la gente paga por la comida como principal satisfactor... es una cena en una película y no una película en una cena"
Los operadores de teatro tienen un gran interés en luchar contras las normas que se les proponen, ya que un tercio de los ingresos son por la venta de palomitas , refrescos y otros aperitivos. En especial, las palomitas son lo más rentable; por cada cubo de palomitas que cuesta 6 dólares, el costo de inversión es de apenas 15 centavos... es decir, dan una ganancia de 3,000 %.

Y la respuesta es nada... no hay nada que le pongan a las palomitas que las hagan más caras que las que puedes preparar tu mismo en casa.


¿Y saben que es lo que me da más coraje? Que pago por ver la película y me ponen anuncios sobre la piratería…. QUE NO ENTIENDEN QUE ESO DEBERÍA APARECER EN LOS VIDEOS PIRATAS!!!

… Carajo.