martes, 24 de mayo de 2011

¿Se puede engañar a un detector de mentiras?

Las máquinas detectoras de mentiras graban tres tipos de señales vitales: presión sanguínea, grado de sudoración y ritmo de respiración. Cuando se somete a una persona a una prueba con el detector, se le van haciendo preguntas y se graban las variaciones en sus funciones vitales.

En el cuestionario se intercalan preguntas de control, para diferenciar las respuestas que se dan con miedo o con culpa. Son del tipo: ¿su nombre es Pepe Pérez? ¿Ha robado algo en su niñez? Se supone que el individuo responderá a la primera sin miedo porque es verdad, mientras que la segunda le causará cierta perturbación, si es que ha cometido una pequeña fechoría de niño. Conforme aumenta el número de preguntas de control, se puede ir elaborando un perfil de las reacciones que surgen ante la mentira.

Para engañar a un detector, como hace Catherine Tramell, protagonista de la película Instinto Básico, podríamos intentar ofrecer un perfil plano, sin emociones que puedan delatarnos. Otro método consistiría en auto provocarnos con una chincheta escondida en el calzado u otro estimulo doloroso para así obtener un perfil tan caótico que no concluyera nada. A pesar de todo, resultaría tremendamente difícil engañar a ¡a máquina que, dicho sea de paso, en los últimos años ha incorporado sistemas auxiliares.

No podemos evitar que nos digan mentiras, pero sí podemos reconocerlas.

Todos hemos dichos mentiras alguna vez, sin embargo hay personas que van por la vida ocultando sus verdaderos sentimientos, escondiendo lo que sienten, y dejando ver sólo lo que ellos quieren, o eso es lo que creen, ya que cientos de psicólogos y psicoanalistas se han dado a la tarea de observar el comportamiento humano.

Cuatro áreas muy estudiadas sobre el ser humano son sus códigos de comunicación: Código del habla, código vocal, código del lenguaje corporal y el código facial, esto en conjunto nos deja ver si una persona está siendo sincera y congruente con lo que dice.

Para identificar si alguien nos miente, podemos analizar (sin que parezca que lo hacemos) sus movimientos de manos, pies, piernas, ojos, nariz, inflexión de voz etcétera.

Según la experta en comunicación y lenguaje corporal Lilian Glass existen catorce tipos de personalidades, y una misma persona puede tener características de personalidad múltiple, a continuación describiremos pautas de comportamiento típicas de los mentirosos según Lilian Glass:

CÓDIGO DEL HABLA

Te van a decir más de lo que desearías saber, aunque al mismo tiempo serán evasivos, recurrentemente usan vacilaciones como: ah… este… hum… suelen ser aduladores para conseguir lo que quieren, y son personas con "dos caras", pueden contarte cosas de otras personas y de la misma forma contarán cosas de ti a otras personas.

CÓDIGO VOCAL

Normalmente hablan de forma monótona y relajada, sin grandes sobresaltos, aunque una vez que tienen la mentira perfecta hablarán de forma exuberante y atractiva. Suelen agudizar el tono de su voz cuando están ocultando algo.

CÓDIGO DEL LENGUAJE CORPORAL

Cuando una mujer o un hombre están mintiéndote pueden llevar sus manos al cuello, en el caso de los hombres pueden aflojar su corbata o jugar un poco con ella, de igual forma si las mujeres usan accesorios en el cuello y jugando con ellos, ambos son signos de que se sienten descubiertos, sin embargo también pueden llevar sus manos detrás de sí o no mostrarte las palmas, eso indica que tienen algo que ocultar.

Los mentirosos mantienen posturas que reflejan su incomodidad, como moverse de adelante hacia atrás, aunque también puede confundirnos tanta “tranquilidad” al estar parados o de pie, tanta “tranquilidad” que parezca rigidez, pues pueden estar cavilando su siguiente mentira, ocurre lo mismo cuando no gesticulan pues tienen que concentrarse en las mentiras que están diciendo. Observa los dedos de sus pies, éstos apuntarán en dirección diferente de la persona a la que están mintiéndole. Además acostumbran a tocar mucho a las personas con un toqueteo que se siente hostil pues con ello quieren demostrar que tienen el control.

CÓDIGO FACIAL

Cuando hablas con un mentiroso es probable que no te vea a los ojos o que no deje de hacerlo ni un segundo. Cuando sonríen parecen forzar la sonrisa, puedes darte cuenta de la tensión si no aparecen las típicas comisuras que se hacen junto a los ojos con una sonrisa sincera, y sólo parece que echan los labios hacia atrás mostrando los dientes.

También parpadean demasiado y voltean a varios lugares, lo cual indica que se sienten inseguros, nerviosos y que tienen miedo a ser descubiertos por algo que ocultan. Es común que cubran su boca con sus manos o que mantengan algún dedo sobre sus labios, como si quisieran evitar que algo saliera de sus bocas.

Finalmente, poder determinar la personalidad de alguien a simple vista resulta imposible y poco certero, sin embargo al convivir con alguien y observar sus cuatro códigos de comunicación de forma regular, puedes identificar qué actitudes realiza con mayor frecuencia y si lo que te está diciendo con palabras es congruente a lo que te dice con sus otros tres códigos de comunicación. Recuerda, la clave está en la observación cotidiana.

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