lunes, 27 de junio de 2011

Si te conviertes al judaísmo siendo ya adulto ¿tienes que ser circuncidado?

¿Así que estás preocupado por la mutilación genital en un ritual que se realiza en nombre de Diós, cuyo interés en los asuntos humanos es… aparentemente nula? Bueno, eso debiste haber averiguado antes de querer cambiar de religión.

En cualquier caso, aunque las principales ramas del judaísmo (el Reformado, los Conservadores y los Ortodoxos) varían en su lealtad en las estructuras religiosas de la fe, la respuesta rápida a ésta pregunta es un SI. Aunque si, si ya estás circuncidado no te van a circuncidar de nuevo. Una vez que el prepucio ha sido removido, no se puede quitar de nuevo. De cierto modo, esa es una buena noticia.

Entonces, si eres un hombre convertido al judaísmo, se te exigirá una pequeña incisión, dejando caer una gota de sangre de la piel ubicada debajo de la cabeza del miembro. El rito se llama harat dam brit, y de ese modo se reafirma el Pacto de Abraham. Y si aún con ese pequeño ritual sigues con el pánico de que te lastimen, tal vez no estás tan comprometido con tu decisión de cambio.

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