domingo, 24 de julio de 2011

¿Es patético iniciar relaciones por Internet?

Dice un chiste que un niño pregunta a su padre la manera en que conoció a su madre, y éste responde: - Por Internet… por supuesto.

La red nos permite mostrarnos tal cual somos, o tal como queremos ser. Además, potencia nuestro campo de acción romántica. Ya no te limitas a conocer a la vecina, a la chica de la escuela, o las primas de tus amigas; ahora puedes conocer a alguien que a miles de kilómetros de distancia comparte tus intereses y aspiraciones. Una consideración importante sobre Internet es que nada es realmente privado, así que no cometas el error de iniciar un romance, o intentarlo, desde una computadora que no sea la tuya.

Escoge un objetivo real

Siempre hay que aspirar a lo mejor, pero hacerlo reduce tu posibilidad de éxito. Olvida a la chica que tiene más de 150 comentarios en cada una de sus provocativas fotos en el Facebook, o al galán a cuyo perfil pasan todas las chicas que conoce a dejarle poemas y sendos mensajes amorosos copiados de las novelas del momento.

¿Entonces a quién elegir?

Procura fijarte en personas cuyas fotografías te llamen la atención y sean del tema que te interesa o que te resulte familiar: borracheras, basquetbol, biología…

Lee

Tómate tu tiempo de echarle un ojo a su perfil. Captura las palabras clave en sus gustos, y antes de establecer cualquier tipo de contacto puedes modificar tu propio perfil para acentuar (no mentir) los rasgos e intereses que comparten. Insisto, nunca mientas, pues la charlatanería se descubre en menos de dos segundos.

Agrégala a la lista de amigos

Y acompaña tu solicitud con un mensaje. En caso de que forme parte de tus redes sociales, mándale un mensaje que la motive a ver tu perfil “modificado”. Nada cautiva más a la mente de un navegante digital que un mensaje bien confeccionado, cargado de ingenio y astucia, y claro que sin faltas de ortografía ni de sintaxis. La imaginación es un recurso muy útil para iniciar y mantener una relación, ya sea de manera tradicional o en línea.

Cambia de prospecto

Si después de una semana no obtuviste respuesta (todo el mundo lee sus correos y mensajes en menos de una semana), es momento de intentar con otra persona. Si en tu desesperación ya googleaste su nombre y averiguaste en donde vive y en qué trabaja, abstente de cualquier acoso. La ley te puede castigar.

Ten calma

Si tu esfuerzo tuvo la remuneración de su respuesta, sé paciente. Deja que la conversación se haga fluida antes de que la saques más información.

El siguiente paso

Una vez que has te has movido hacia su terreno privado sabrá si realmente hay compatibilidad y conexión entre ustedes. Es cuestión de tiempo para que intercambien teléfonos y se manden mensajes de texto… o bien, para que se odien y se den un mutuo “eliminar” y / o “bloquear”. Ni los zapatos entran a la fuerza.

La hora de la verdad

Si ya quedaron de ir al cine o de cenar, pasear juntos o de escuchar música en algún bar, es cierto que no tendrán que romper el hielo, pero aún tendrás que comprobar si lo que viste en las fotos te gusta tanto como lo que tienes enfrente.

Recuerda que en la guerra, en el amor y en las redes sociales... todo se vale.

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